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Tablas de Daimiel

Introducción

Introducción

Es el último representante de un ecosistema denominado tablas fluviales, que se formaron por los desbordamientos de los ríos Guadiana y Gigüela en su confluencia, favorecidos por la escasez de pendiente en el terreno. Con su declaración se dio un gran paso en la conservación de uno de los ecosistemas más valiosos de la Mancha, asegurando así, la supervivencia de la avifauna que utiliza estas zonas como área de invernada, mancada y nidificación, creando una Zona Integral de aves acuáticas.

  • Fecha de declaración: Decreto 1874/73, de 28 de junio.
  • Reclasificación: Ley 25/80, de 3 de mayo.
  • Superficie: 1.928 hectáreas.
  • Provincia: Ciudad Real.
  • Comunidad Autónoma: Castilla-La Mancha.
  • Coordenadas: 39º 09’ N y 3º 40’ W.
  • Teléfono: 926-693118.
  • Valores Culturales:

    Una de las modificaciones humanas más importantes en Las Tablas y sus alrededores hasta el siglo XX han sido los molinos. Se llegaron a contabilizar hasta 14 molinos, alguno de los cuales se remonta a la Edad Media. Los molinos eran núcleos sociales donde se molía el trigo, se vendía la pesca y la caza, se podía comer, dormir e intercambiar productos.

  • Valores Naturales:

    Representa los ecosistemas ligados a las zonas húmedas continentales. Una gran variedad de aves acuáticas pueblan Las Tablas. Entre las más adaptadas al agua se encuentran el somormujo lavanco, el zampullín común y el zampullín cuellinegro. Garzas, garcillas, martinetes y todo tipo de anátidas ibéricas, se pueden observar dependiendo de la época en la que visitemos el parque. Entre la flora, las plantas acuáticas son el substrato básico de Las Tablas de Daimiel, y los únicos árboles presentes son los tarayes.

  • Otros Datos:

    Redes supranacionales:
    - Reserva de la Biosfera (1981).
    - Humedal de Importancia Internacional por el Convenio de Ramsar (1982).
    - ZEPA (1988).

    Documentos:
    Declaración: Decreto 1874/73, de 28 de junio.
    Reclasificación: Ley 25/80, de 3 de mayo.

Localización

Localización

El Parque Nacional de las Tablas de Daimiel está en pleno centro de La Mancha, en la provincia de Ciudad Real y entre los términos municipales de Daimiel y Villarrubia de los Ojos.

Como llegar

Desde Ciudad Real por la N-420 y desde Manzanares por la N-430 se llega a Daimiel. A 11 km de Daimiel y por un camino asfaltado llegamos hasta el Centro de Información de Las Tablas de Daimiel. A la entrada de la carretera en los límites del Parque Nacional, se pasa por el antiguo Molino de Molemocho.

El Parque dispone de un itinerario adaptado a los minusválidos en silla de ruedas.

Historia

Historia

Una de las primeras referencias conocidas de Las Tablas de Daimiel se encuentra en el "Libro de la Caza" del Infante D. Juan Manuel, allá por el año 1325 quien las describe como un lugar propio para la caza y donde afirma que su pertenencia corresponde a la Orden de Calatrava.

También se describen en las "Relaciones Topográficas" mandadas realizar por Felipe II en 1575, quien quedó tan satisfecho de este lugar que ordenó que se guardasen muy bien.

A mediados del siglo XIX, las Tablas adquieren gran fama como magnífico lugar de caza, como así lo divulga D. Francisco Marti de Veses, que impulsa la Sociedad de Cazadores. En particular, el General Prim en 1870 y el rey Alfonso XII en 1875 cazaron en estos parajes. Ya en 1959 se dicta la Orden Ministerial por la que se prohibe definitivamente la caza en las Tablas y en 1966 Las Tablas de Daimiel se convierten en Reserva Nacional de Caza, reconociéndose la necesidad de iniciar un programa de protección y conservación de la fauna.

Hacia 1956 se pone en marcha un gran proyecto de desecación que afecta a más de 30.000 hectáreas de las cuencas de los ríos Guadiana, Záncara y Gigüela. Frente a este proyecto, destacó a favor de este entorno la voz de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza que, en 1963, incluye este paraje como área húmeda preferente del Continente Europeo.

Pero es a partir de los años 60 cuando comienzan los malos tiempos para las Tablas. Por un lado se aceleran las obras de canalización de los ríos manchegos desecando la zona y, por otro lado ya a comienzos de los 70, una extensión salvaje de regadíos acaba con los recursos hídricos del subsuelo. En pocos años el río Guadiana queda definitivamente seco produciéndose un desastre ecológico y geológico de graves consecuencias. La turba comienza a arder, bien de forma espontánea o inducida por incendios en tierras colindantes, produciendo vapores que salen a través de las grietas del terreno.

Como medida de protección y de finalización de la desecación de este enclave, se declara en 1973 el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel y se crea una zona de Reserva Integral de aves acuáticas dentro del mismo y en 1980 se reclasifica el Parque Nacional.

En 1981 se incluye en el Programa MaB (Hombre y Biosfera) al declarar a la Mancha Húmeda como Reserva de la Biosfera. En 1982 se reconoce como Humedal de Importancia Internacional por el convenio Ramsar. En 1988 se califica como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).

La intensa lluvia caída en los años 1996 y 1997 traen de nuevo la vida al parque, es ahora cuando debemos hacer propuestas para conservar y asegurar la continuidad del Parque Nacional y en general de la Mancha húmeda.

Conservación

Conservación

Grandes manchas de masiega (Cladium mariscum) alternan en armónica distribución con las superficies de agua libre.

Los carrizales (Phragmites australis), de una gran adaptabilidad y poder colonizador, se extienden en las áreas menos profundas y en casi toda la periferia del Parque. Entre ellos podemos avistar corros de eneas (Typha domingensis), que se instalan en las depresiones.

Hasta hace pocos años, los juncales sobre suelos con encharcamiento temporal eran frecuentes en las lagunas manchegas; hoy en día están seriamente amenazados por la ampliación de los cultivos, aunque siguen siendo abundantes en el Parque Nacional. Los limonios son en su mayoría especies propias de saladares y estepas salinas, que caracterizan un tipo de hábitat de interés prioritario en la Unión Europea y que por tanto, debe ser conservado.

En el Parque Nacional están representados algunos taxones endémicos de la provincia de Ciudad Real actualmente muy amenazados por la expansión de los cultivos en el exterior del espacio protegido, como Limonium carpetanicum.

Una de las formaciones más característica del Parque Nacional son las praderas de carófitos, constituidas por diferentes especies del género Chara (Ch. hispida, Ch. major, Ch. canescens) conocidas como ovas, que pueden forma un tapiz casi continuo en los fondos inundados.

La única vegetación arbórea está formada por los tarayes (Tamarix canariensis y T. gallica), que forman pequeños bosques sobre suelos húmedos, pudiendo soportar algún periodo de inundación y cierto grado de salinidad en el suelo.

En las Tablas viven numerosas aves ligadas al medio acuático, entre las que destacan el ánade azulón (Anas platyrhynchos), el pato colorado (Netta rufina), símbolo del Parque, donde nidifica en un significativo número, lo que confiere a esta zona relevancia internacional, el silbón europeo (Anas penelope), la cerceta común (Anas crecca), el cuchara común (Anas clypeata), el ánade friso (Anas strepera); ardeidas como la garza imperial (Ardea purpurea), la garza real (Ardea cinerea), el avetorillo (Isobrychus minutus) y el avetoro (Botaurus stellaris), nidificante ocasional en el Parque.
Otras aves ligadas al medio acuático son el zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis), que tiene en la zona manchega el área de cría más importante del oeste de Europa, el zampullín común (Tachybaptus ruficollis), el somormujo lavanco (Podiceps cristatus), el rascón (Rallus aquaticus) y el fumarel cariblanco (Chlidonias hybridus).

También se pueden observar en el Parque aves de zonas esteparias, como las avefrías (Vanellus vanellus), canasteras (Glareola pratincola), alcaravanes (Burhinus oedicnemus) y sisones (Tetrax tetrax).

Entre los mamíferos, mencionamos al jabalí (Sus scrofa), el zorro (Vulpes vulpes), el turón (Putorius putorius), la nutria (Lutra lutra), la comadreja (Mustela nivalis), el conejo (Oryctolagus cuniculus) y el lirón careto (Eliomys quercinus).

Los anfibios y reptiles son muy abundantes: la ranita de San Antón (Hyla arborea), el gallipato (Pleurodeles waltl), el sapillo moteado (Pelodytes punctatus), el sapo de espuelas (Pelobates cultripes), el sapo corredor (Bufo calamita), el galápago europeo (Emys orbicularis), el galápago leproso (Mauremys caspica), las culebras de agua (Natrix spp.) y la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus).

Entre los peces destaca por su biomasa la carpa (Ciprinus carpio) y, por tratarse de especies endémicas con cierto grado de amenaza, el cachuelo (Leuciscus pyrenaicus), el calandino (Topridophoxinellus alburnoides), el barbo comiza (Barbus comiza) y la colmilleja (Cobitis paludica).

Manejo de la vegetación acuática

Con el objeto de mantener la estructura y distribución de la cubierta vegetal de las Tablas de Daimiel en su estado original, alterada a raíz de las modificaciones sufridas en su red hidrológica durante los últimos años, se ha acometido una serie de actuaciones para controlar la dinámica de la vegetación, marcada por una excesiva proliferación de ciertas especies vegetales que, debido a su carácter invasor y resistencia a la desecación estacional, constituyen un factor de desplazamiento para otras más vulnerables.

Esta relación se establece entre especies como carrizo, taray y enea, sobre otras en regresión como la masiega. Este proceso se ha ido materializando de forma progresiva a partir de áreas marginales, donde el agua desaparecía temporalmente, hasta llegar a la situación más reciente en que la falta de agua puede afectar a grandes extensiones del Parque y, por tanto, las especies invasoras llegan a colonizar los espacios interiores, denominados "tablas", donde las únicas plantas existentes eran subacuáticas.

El resultado final de este proceso es la desaparición de dichas "tablas", áreas muy importantes para la estancia y permanencia de las aves acuáticas, así como para el desarrollo las praderas de ovas (plantas subacuáticas del género Chara) que constituyen un elemento clave en la cadena trófica del ecosistema.

Además, se pueden llegar a obstruir los cauces principales, así como el cerramiento de las "trochas" y pasos naturales que permiten el flujo interlagunar e impiden el aislamiento de ciertas masas de agua. Por tanto, las actividades más importantes son la apertura y mantenimiento de las tablas tradicionales de la vegetación invasora, la eliminación de residuos vegetales y quemas controladas de masiega para favorecer su regeneración, que sólo se realizan circustancialmente y en condiciones muy especiales.

Usos compatibles

Usos compatibles

Desde muy antiguo el hombre ha sabido aprovechar los abundantes recursos que les ofrecía este medio. La presencia humana en Las Tablas se remonta a las primeras culturas prehistóricas palustres que las habitaron en la Edad del Bronce (1500 a.C.).

Una de las modificaciones humanas más importantes hasta el siglo XX han sido los molinos. La fuerza con la que corría el agua de los ríos podía mover piedras de moler; así, en Las Tablas y sus alrededores se llegaron a contabilizar hasta 14 molinos, alguno de los cuales se remonta a la Edad Media. Los molinos eran núcleos sociales donde se molía el trigo, se vendía la pesca y la caza, se podía comer, dormir e intercambiar productos.

Las virtudes venatorias de este humedal han sido las más conocidas ya que la mayor parte de la historia de Las Tablas de Daimiel ha sido escrita por cazadores. Ya desde antiguo, tenemos constancia documentada de esta actividad, así, en el siglo XIV, el Infante Don Juan Manuel se refiere a ellas en su "Libro de Caza". También se menciona en las Relaciones Topográficas de Felipe II. El General Prim, Alfonso XII, Alfonso XIII y Franco también cazaron patos en estos parajes. Los patos y jabalíes eran las principales presas, aunque allí, para comer se cazaba de todo.

La gente del río se regía por reglas no escritas que todos respetaban en relación a la propiedad de las trochas, las zonas de pesca, etc.

A finales del siglo pasado se introdujo el cangrejo autóctono (Austropotamobius pallipes). Pronto hubo más de 300 familias dedicadas a la pesca del cangrejo. Los garlitos de mimbre se introducían por la noche en el agua con un cebo de pescado en su interior. Un pescador podía echar al agua 300 o 400 garlitos por noche. El cangrejo autóctono desapareció por una plaga de hongos y por los efectos negativos del proyecto de canalización y desecación de ríos y humedales que, por entonces, se estaba realizando en el entorno. Paralelamente se introdujo el cangrejo americano (Procambarus clarkii) pero la reducción de la superficie encharcada hizo que esta fuente de riqueza disminuyera hace 20 años.

La pesca con redes también era importante, barbos, carpas y bogas se han pescado y comido desde la Edad Media.

La masiega se segaba y se utilizaba como combustible; serijos y esteras eran elaborados con enea y el carrizo se utilizaba en los techos de las casas.

El equilibrio del hombre con el humedal se rompió hace unas décadas. Las actuaciones para desecar La Mancha húmeda precedieron a la explotación desmesurada de los recursos hídricos almacenados desde hace siglos en el subsuelo.

La sucesiva extracción de un volumen de agua muy superior a la recarga media anual fue provocando un desembalse importante del acuífero que se tradujo en un descenso progresivo del nivel freático, cuya principal consecuencia fue la anulación de las descargas naturales que se producían en los Ojos del Guadiana y en Las Tablas de Daimiel.

Las administraciones han puesto en marcha diversas medidas para restaurar el funcionamiento natural del ecosistema, cuya evolución se analiza rigurosamente. La conservación de Las Tablas de Daimiel no debería ser un conflicto entre intereses económicos y conservacionistas, sino la garantía de la explotación racional y sostenible de un recurso renovable tan vital como el agua.

Flora

Flora

  • Acelga salada.

    Es una planta de 20 a 50 centímetros. Flor de color azul - violeta con corolas de 8 milímetros y brácteas membranosas. Hojas aovadas de borde entero, glabras que se atenúan gradualmente hacía el peciolo. Es un endemismo de suelos salinos del centro peninsular y lagunas salobres de Castilla La Mancha.

  • Albardín.

    Planta gramínea que puede alcanzar medio metro de altura, suele aparecer en los suelos húmedos salinos que se desecan en verano, y entonces presenta eflorescencias salinas. Produce un fibra utilizada en cordelería, zapatería y fabricación de bolsos. Se extiende su área por el Mediterráneo, sobre todo España, Italia y Norte de África.

  • Barrilla pinchosa.

    Planta salsolácea, de la familia de las quenoprodiáceas, ramosa y empinada, con tallos lampiños, hojas blanquecinas, crasas, semicilíndricas, puntiagudas pero no espinosas. Tiene flores verduscas, axilares y solitarias. Crece en terrenos salinos, y sus cenizas, que contienen muchas sales alcalinas, sirven para obtener la sosa.

  • Carrizo.

    Puede confundirse con la caña común, ya que se parecen mucho. El carrizo puede alcanzar los 3 m de altura. Crece sin formar nudos, es una planta robusta, perenne, con tallos gruesos, duros y rígidos. Las flores son penachos sedosos de color rojizo al principio y pajizos después. Crece en aguas poco profundas, cenagales y en las orillas de los ríos, donde forma grupos tan cerrados que son impenetrables. El carrizal tiene un gran valor ecológico, ya que sirve de refugio y criadero a gran cantidad de aves. Es una planta muy aprovechada, con sus tallos secos se construyen techos y cortavientos, sus hojas sirven de forraje para el ganado y sus flores se usan para hacer escobas o como ornamento. Últimamente, se está comenzando a cultivar el carrizo para obtener celulosa.

  • Encina.

    Es un indicador típico del clima mediterráneo, con veranos secos y calurosos y lluvias de otoño a primavera. A veces lo encontramos como árbol ornamental. Sus hojas adultas tienen bellosidades grises en el envés y sus ramas jóvenes también tienen algo de borra gris. Las hojas nuevas son punzantes como protección contra el ganado. Sus frutos, las bellotas, maduran en el primer año. De forma natural formaría densos bosques umbríos, pero es muy común encontrarlo como arbusto. Su madera es dura y compacta.

  • Enea.

    Planta de la familia de las tifáceas, que crece en terrenos pantanosos hasta dos metros de altura, con tallos cilíndricos y si nudos, hojas envainadoras por la base, ensiformes, y flores en forma de espiga, maciza y vellosa, de la cual la mitad inferior es femenina y la superior masculina. Se emplean estas hojas para hacer trabajos de trenzado para asientos de sillas, etc.

  • Juncia morisca.

    Densamente cespitosa, sus hojas tienen forma junciforme y sus vainas foliares son de color pardo negruzco. Sus flores están formadas por espícula del mismo color que las vainas. La podemos encontrar en zonas de turberas bajas calcáreas."

  • Junco.

    Planta de la familia de las juncáceas, con cañas o tallos de 6 a 8 dm. de largo, lisos, cilíndricos, flexibles, puntiagudos, duros y de color verde oscuro por fuera y esponjosos y blancos por dentro. Hojas radicales reducidas a una vainilla delgada, flores en cabezuelas y fruto capsular con tres ventanas y muchas semillas en cada una de ellas. Se cría en parajes húmedos.

  • Lirio amarillo.

    "Planta de 50 a 100 centímetros con rizoma grueso, hojas en forma de espada de 1 a 3 centímetros de ancho, más cortas que el tallo que es redondo. Las flores amarillas con tres hojas externas de 4 a 8 centímetros de largo, ovadas y tres hojas internas lineares mucho más cortas; florece en mayo y junio, y crece en pantanos y aguas estancadas. Está extendida por toda Europa."

  • Malvavisco.

    Aunque originariamente crecía en suelo salino cercano al mar, el malvavisco se ha adaptado a los suelos húmedos sin cultivar y también a los cultivados. Tiene un tallo carnoso que sale de la raíz que es de color amarillo pálido, y que en su base a veces es leñoso. Las hojas son aovadas de peciolo corto, que tienen de tres a cinco lóbulos y borde aserrado. Ambos (hojas y peciolos) están cubiertos de una pelusilla de tono púrpura. Las flores son muy delicadas, de color rosa pálido y crecen en el ángulo de la hoja con el tallo. Las hojas y especialmente la raíz tienen mucho mucílago y se usan como emolientes.

  • Masiega.

    Planta con un tallo de sección triangular que puede medir entre 0,80 y 2,00 m. Las hojas de color verde grisáceo y aserradas en el borde miden de 7 a 15 mm de ancho. De este tallo salen las flores, muy ramificadas, formadas por numerosas hojitas de color pardo rojizo. Florece entre junio y julio. Vive principalmente en los cañaverales de las orillas y se extiende por casi toda Europa. Soporta bien la salinidad del terreno por lo que se adapta a los deltas de desagüe de los ríos, sirviendo para facilitar la depuración de las aguas, pues es capaz de fijar organoclorados y metales pesados.

  • Ova.

    Conocida por ova o chara es un alimento importantísimo para todo tipo de aves acuáticas que nadan y bucean en las aguas tranquilas y poco profundas del Parque, donde forma un denso tapiz uniforme que se extiende prácticamente a toda la superficie sumergida.

  • Rosal silvestre.

    También conocido como escaramujo puede llegar alcanzar los 5 m de altura. Sus ramas están recubiertas de espinas, sus flores de color blancas o rosas carecen de olor y pierden sus hojas cuando madura el fruto. Este es de forma ovalada y color rojo. Es rico en vitamina C y posee propiedades antidiarreicas. Crece en bosques, setos, veredas y espesuras y a partir de él se han conseguido diferentes variedades de rosales muy apreciados en jardinería.

  • Taray.

    Es una arbusto de aspecto delicado que puede llegar a los 10 m de altura. Sus ramas con tonalidades de pardo a púrpura oscuro son muy numerosas, sobre ellas nacen las flores, en ramilletes, son muy pequeñas y de color blanco o rosa. La floración tiene lugar en los meses de abril a septiembre. Los frutos, son cápsulas triangulares, donde se encuentran numerosas semillas dotadas de pelos largos. Este arbusto crece en las orillas de pantanos, ríos y lagunas salobres, prefiere los terrenos arcillosos o calcáreos más o menos salinos. Es muy abundante en Castilla - La Mancha, concretamente en el Parque de las Tablas de Daimiel. Tanto las ramas como la corteza tienen propiedades medicinales, sobre todo de tipo astringente.

Fauna

Fauna

  • Agachadiza.

    No hay diferencias externas entre macho y hembra. Su plumaje es de color pardo con un rayado oscuro. Su pico largo y recto es lo más característico de este ave, ya que puede llegar alcanzar la cuarta parte de su tamaño total. Vive en zonas pantanosas, fangosas y en las orillas de los embalses. No nidifica en España, aunque es muy fácil verla en invierno y época de migración. Se distribuye por toda Castilla - La Mancha, y en todas aquellas zonas que cumplan los requisitos anteriores. Se alimenta de gusanos de fango y de larvas de insectos.

  • Aguilucho Lagunero.

    Es el mayor de los aguiluchos y se diferencia de los demás en que carece de obispillo. Como ocurre con las rapaces, la hembra es de mayor tamaño que el macho. Vive en zonas inundadas, prefiriendo las vegas de juncos y en carrizales. Se alimenta de los pollos de aves acuáticas y de adultos en periodos de incubación o muda. También come reptiles, y en muy contadas ocasiones, conejos. Su nido lo construye sobre una plataforma de carrizos y a veces, en vegas encharcadas, sobre el suelo. La necesidad que tiene este ave de zonas húmedas, ha hecho que prácticamente desaparezca de Castilla - La Mancha, donde cada vez hay menos extensiones de carrizos y juncos.

  • Anade Friso.

    Su plumaje es de color castaño grisáceo, tanto en la hembra como en el macho. Es muy exigente con la calidad del agua, ya que no puede vivir en zonas de aguas salobres. En Castilla - La Mancha lo encontramos en embalses, al menos en invierno. Nidifica en España, aunque los únicos núcleos reproductores importantes están en Castilla - La Mancha y en las marismas del Guadalquivir. Hace sus nidos en túneles de vegetación. Su puesta es de 12 a 14 huevos. Ocurre a veces, que hembras jóvenes en su primer año reproductivo, aprovechan los nidos de otras hembras para poner sus huevos y abandonarlos a su cuidado.

  • Anade Rabudo.

    Ave de porte majestuoso y esbelto, tienen ambos sexos una cola puntiaguda, siendo en el macho de mayor longitud. Este tiene la cabeza gris, y el cuello marronaceo, el pecho blanco y su espejuelo verde. La hembra más discreta es de color pardo. Podemos ubicarlo en zonas encharcadas con poca vegetación. Se alimenta de vegetación profunda, aunque no desprecia la subácuatica. Es una especie puramente invernante, por lo que solo podrá verse durante los meses de invierno. Se agrupan en bandadas.

  • Anade Real o Azulón.

    Ave de unos 57 centímetros. La hembra es parda y el macho en época nupcial tiene el cuello y la cabeza de color verde brillante y el pecho castaño. Vive en aguas abiertas, en los bordes de los ríos y en general en todo tipo de vegetación acuática, viéndose aumentada su población en Otoño por las aves noreuropeas. Algunas veces en enero se han visto polladas pero es más frecuente que estas aparezcan a primeros de marzo, con unos doce individuos. En verano acuden a los rastrojos al atardecer para alimentarse y vuelven al amanecer a la laguna.

  • Anade silbón.

    Aunque es un ave marina y costera, donde vive y nidifica, en invierno se encuentra en lagunas salobres del interior. Pasa la mayor parte del día fuera del agua comiendo en los pastos. Mide unos 45 centímetros y debe su nombre de silbón al silbido que emite, que se oye desde lejos. Macho y hembra se parecen bastante aunque el macho tiene los bordes de las alas blancos.

  • Archibebe común.

    Ambos sexos son iguales, parte superior del cuerpo y cabeza grisáceos, parte inferior del cuerpo más claras, el pico y las patas de color rojo y el obispillo y un banda ancha en el borde posterior del ala blancos. Lo encontramos en lagunas y zonas encharcadas con poca o ninguna vegetación. Prefiere las orillas fangosas con abundante alimento orgánico. Anida e inverna en Castilla - La Mancha, donde en invierno llegan individuos de Europa. Se alimenta de pequeños gusanos y larvas. Hace una puesta de 3 huevos. Los pollos a las pocas horas de nacer, abandonan el nido para esconderse entre la vegetación existente, donde sus padres irán a alimentarlos.

  • Autillo.

    Habita fundamentalmente en sotos fluviales, alamedas, árboles junto a construcciones y dehesas. Mide 19 centímetros y emite un repetido silbido melancólico muy parecido a los de algunos sapos. De hábitos nocturnos se alimenta fundamentalmente de insectos y también de pequeñas aves y micromamíferos. La puesta se produce de abril a junio en huecos de árboles y nidos viejos de córvidos.

  • Avefría.

    "Ave de 30 centímetros de media, nidifica en las lagunas de vegetación escasa; en invierno llegan a esta zona numerosas aves del centro y norte de Europa, y pasan esta época en los cultivos buscando insectos y larvas que son su alimento. Los dos sexos son iguales, con el dorso verde irisado y la cabeza negra y blanca por delante con una pluma (moño) larga y fina.""

  • Avetorillo.

    "Ave de 35 centímetros de cuello grueso, cuerpo amarillo y alas negras por arriba. Empieza su actividad cuando va acabando el día; si percibe peligro se queda quieto en posición de alerta algunos minutos. Vive y anida en los cañaverales espesos y se alimenta de batracios, insectos y peces pequeños.""

  • Avoceta.

    "Ave de patas largas y pico muy largo y fino que se curva hacia arriba, sus plumas son blancas y negras por zonas, mide aproximadamente 42 centímetros. Macho y hembra son iguales. Vive en lagunas poco profundas con poca vegetación; moviendo su largo pico dentro del agua captura el plactón del que se alimenta. Cría en colonias, y los pollos viven ocultos en la vegetación mientras sus padres los alimentan.""

  • Barbo común.

    Es un pez desconfiado que pasa la mayor parte del tiempo en las zonas profundas de las aguas en las que vive. En esos lugares persiguen de forma continua a los insectos y resto de organismos que constituyen su dieta, succionándolos, ya que carecen de dientes en la boca, hasta la faringe, donde tienen los dientes y donde trituran la pieza antes de ingerirla. Aunque prefieren las profundidades, no dudan en salir a la superficie si ven algún animalillo flotando. Pueblan los cursos medios de los ríos y en mayo se reúnen y comienzan el peregrinaje hasta las zonas donde depositan el material reproductor.

  • Bigotudo.

    Ave que nidifica entre carrizos a baja altura y cerca del agua, de unos 16 centímetros, ambos sexos son iguales excepto las manchas negras que tiene el macho debajo de los ojos. Durante la parada nupcial despliegan su cola en forma de abanico. Tienen una puesta de 7 u 8 huevos, dos veces al año. Les afecta mucho para su supervivencia las heladas invernales y la exposición al sol en verano.

  • Buho real.

    Es la rapaz nocturna más grande de España. Habita en todo tipo de terrenos generalmente en promontorios rocosos, bosques, laderas y estepas. Construye su nido en cuevas, cornisas o grietas de grandes farallones de rocas. Si el bosque donde vive carece de roquedos donde anidar, utiliza los nidos viejos de otras aves en los árboles donde pone sus huevos entre enero y abril. Mide de 66 a 71 centímetros y se alimenta cazando, al empezar o caer el día, presas que pueden ser tan grandes como el conejo o el urogallo.

  • Cacho.

    Abunda mucho en la península sobre todo en los tramos medios de los ríos y en los lagos, pudiendo llegar a vivir a 1500 m de altitud. Convive con el barbo pero frecuenta más la superficie de las aguas, donde se pueden ver en ocasiones a bancos de cachos nadando en grupos. Como los barbos, en mayo se reúnen al comenzar la reproducción y doce días más tarde nacen los alevines que se protegen de los predadores ocultándose entre la vegetación.

  • Calamón común.

    Ave zancuda de unos 40 centímetros de largo que se distingue por sus patas rojas cuando vuela. Vive en los bordes de las lagunas con vegetación espesa y anida en cañaverales y carrizales. Los adultos son de un color azul oscuro con la garganta y el pecho azul turquesa, los jóvenes son de color azulado sucio.

  • Calandino.

    De la familia de los ciprinidos, habita las aguas del Parque donde convive con otras especies.

  • Canastera.

    Ave muy esquiva, que levanta el vuelo en cuanto ve peligro. Mide unos 22 centímetros y ambos sexos son iguales, tienen el pico corto y curvado y las patas negras. Vive en las lagunas con vegetación pobre y en zonas encharcadas.

  • Cangrejo americano.

    Viven en aguas que lleven disueltas sales calizas, necesarias para producir su caparazón. Tienen hábitos crepusculares y descansan durante el día y el centro de la noche. Son omnívoros y pueden comer desde gusanos, lombrices, peces pequeños, pulgas, camarones, etc. hasta vegetales. A partir de la primera semana de vida, los cangrejos mudan su caparazón como hacen todos los artrópodos y es entonces presa fácil para sus predadores. Por ello en esos momentos permanece inmóvil y oculto hasta que recupera su armadura. Puede vivir 20 años o más. Este cangrejo acabó con nuestro cangrejo de río cuya carne era muy apreciada y cuya pesca suponía para la comarca una actividad de gran importancia económica.

  • Carpa.

    Proceden de Asia. Introducidos por el hombre se han adaptado a vivir en medios muy precarios. Se alimentan de detritus y toleran aguas salobres, elevadas temperaturas y correspondientes a nichos ecológicos poco solicitados. A diferencia de otras especies introducidas por el hombre, la carpa convive muy bien con todas las especies autóctonas. Al ser detritófaga no disputa el alimento a otras especies de peces fitófagas o carnívoras.

  • Carricero común.

    Una de las habilidades del carricero es trepar por las cañas, lo que hace agarrándose con sus robustos dedos y uñas avanzando a sacudidas. Se alimenta de hormigas, chinches de campo y caracoles. La hembra es la encargada de hacer el nido. Habitante estival del carrizo, también le encontramos en áreas encharcadas y orillas medio secas.

  • Carricero tordal.

    Especie migradora que vive en el nido que construye a baja altura en los carrizos de las orillas de los ríos de curso lento y en las marismas y carrizales, al que vuelve cada año para reproducirse. Mide 18 - 19 centímetros, es de tonos castaños y tiene el pico y las patas muy fuertes. Se alimenta de insectos y caza mariposas y libélulas. En el otoño emigra a África y en este viaje se alimenta casi exclusivamente de zarzamoras.

  • Cerceta común.

    Ave acuática muy desconfiada que se agrupa en pequeñas bandadas y que vive en zonas húmedas de poca profundidad donde se alimenta de plantas acuáticas e insectos, principalmente por la noche. El macho y la hembra son distintos, aunque ambos tienen un espejuelo verde brillante. Vuela con rapidez y conexión con el resto de la bandada.

  • Cerceta pardilla.

    Ave acuática de color cremoso con manchas blancas y de 40 centímetros de longitud aproximadamente. Vive en lagunas con vegetación abundante, aunque para alimentarse prefiere los espacios abiertos de aguas poco profundas. Se desplaza en vuelo bajo y rara vez vuela en altura.

  • Chorlitejo chico.

    Ave de 15 centímetros que corre dando saltos. De cuerpo esbelto y pico y frente negros, dorso pardo y pecho blanco, anillo ocular amarillento. Vive en arenales y pedregales cerca de los ríos y lagos. Se alimenta de escarabajos, cangrejos y gusanos. Nidifica en el suelo.

  • Cigüeña blanca.

    Los dos sexos son iguales con alas blancas y negras, y patas y pico rojizos. Prefiere entornos cerealistas preferible junto a embalses o masas de agua con mucho alimento. Abundan también en encinares y construcciones y aunque es ave nidificante y migradora, que abandona en agosto y septiembre sus lugares de cría, cada vez es más frecuente la existencia de ejemplares sedentarios, cría en zonas muy frías como puede ser la provincia de Segovia.

  • Cigüeña negra.

    Es menos sociable que la cigüeña blanca y al contrario que esta huye del hombre asentándose en bosques mediterráneos poco alterados y en roquedos junto a ríos y embalses. Abandonan los lugares de cría a finales del verano y se alimenta fundamentalmente de pequeños vertebrados. Hace sus nidos en la horquilla de grandes árboles, principalmente pinos y alcornoques. Es una especie invernante, por lo que solo podrá verse durante los meses de invierno.

  • Cigüeñuela.

    Ave zancuda de patas largas y rojas. Con una longitud media de 37 centímetros, macho y hembra son muy parecidos. Vive en lagunas y encharcamientos y construye su nido en el suelo. En época de reproducción se vuelve agresiva e intenta disuadir al atacante sobrevolando sobre él y dando monótonos gritos.

  • Conejo.

    Es un animal muy conocido y común en España. Tiene un tamaño mediano, hace sus madrigueras en el suelo, donde saca adelante su abundante prole. Se alimenta de cortezas, fresas salvajes y brotes tiernos de vegetales. Su carne es muy apreciada y su piel se utiliza en peletería barata.

  • Culebra bastarda.

    Es la mayor culebra de España y puede alcanzar los 2,5 m. Tienen un diseño y colores muy variables. Al nacer miden entre 20 y 30 centímetros y les identifica un diseño de manchas pardos a lo largo del dorso. Especie típica mediterránea que asciende hasta los 1500 m de altitud. Se alimenta de aves, mamíferos y reptiles de tamaño adecuado. Son muy rápidas y si se ve, pueden llegar a morder. Cuando quieren disuadir al agresor, se hinchan y emiten silbidos fuertes.

  • Culebra de collar.

    Como media tiene una longitud de 130 centímetros, aunque en casos excepcionales pueden llegar a alcanzar los 2 m. En general las hembras son mayores que los machos y algo más gruesas. Pueden colonizar terrenos a una altitud superior a los 2000 m y la podemos encontrar cerca del agua o muy separada de esta, en bosques, terrenos secos, etc. Se alimenta principalmente de anuros y peces y algunas veces de tritones y micromamíferos.

  • Culebra viperina.

    Pequeña culebra que generalmente no alcanza el metro de longitud sino en casos excepcionales y siempre las hembras. Los machos rara vez superan los 70 centímetros pero tienen la cola más larga que aquellas. Recién nacidos miden entre 16 y 20 centímetros y son muy parecidos de color a los adultos. Viven siempre junto a todo tipo de aguas continentales. En algunas partes de la península pueden vivir por encima de los 1800 m de altitud. Se alimenta principalmente de invertebrados, anfibios y peces y los depredan zancudos, rapaces y mustélidos. Es totalmente inofensiva y cuando se ve en peligro imita la forma de las víboras aprovechando que tienen un collar y diseño muy parecido al de aquellas.

  • Escribano palustre.

    Ave que vive en lugares pantanosos y cría entre los carrizos, masiegas o cañaverales de los bordes de las lagunas o ríos de corriente lenta. La hembra tiene un plumaje pardo rojizo que se mimetiza con su entorno, mientras que el macho presume de una cabeza oscura sobre las plumas del cuello blancas. Vienen a pasar el invierno, desde otras zonas europeas, y duermen entre los carrizales, donde a veces son presa de las lechuzas. Se alimentan de semillas de espadañas y carrizos, además de los cereales de los campos próximos, a lo que hay que añadir los artrópodos acuáticos que caza en la superficie del agua, además de insectos y moluscos del entorno"

  • Espátula.

    Ave zancuda de unos 85 centímetros, con plumaje blanco con banda amarilla en el cuello y pico largo negro con la punta amarilla y en forma de espátula. Vive en las zonas pantanosas con aguas rasas y cañaverales. Se alimenta de peces pequeños, moluscos, renacuajos, etc. Vuela en formación y anida en los cañaverales en colonias.

  • Focha común.

    Ave acuática de unos 40 centímetros de longitud, de color negro con el pico blanco, es muy agresiva durante la época de reproducción, luchando para conseguir el sitio idóneo para construir el nido donde hará una puesta de diez huevos. Vive en todo tipo de humedales que tengan una profundidad media. A veces cuando baja el nivel de las aguas, sus huevos son víctimas de los depredadores y entonces pone una segunda nidada. Para conseguir el alimento bucea hasta 4 m de profundidad.

  • Fumarel cariblanco.

    Ave que vive en lagunas con vegetación baja, donde construye un nido flotante con trozos de carrizo y eneas. De una longitud de 25 centímetros, ambos sexos son muy similares. Son aves coloniales que se asocian con zampullines negros y gaviotas.

  • Galápago europeo.

    Tiene un caparazón pardo oscuro de hasta 20 cms más ancho por la parte posterior. El macho tiene más colorido en la cabeza que la hembra. Es difícil de ver en masas grandes de agua, prefiere aguas someras y mansas o quietas. Está distribuido por toda la península y le podemos ver tomando el sol en las orillas del agua, sumergiendose en ellas ante cualquier sensación de peligro. Come peces adultos, larvas, anfibios e insectos. Pone de 5 a 15 huevos que son enterrados por la hembra. Cuando nazcan lo primero que harán los animalitos será ir en busca del agua.

  • Galápago leproso.

    Es un quelonio de un tamaño aproximado a los 20 centímetros con la parte de la cola anterior a la cloaca, más larga en el macho que en la hembra. Viven en lagunas, ríos, arroyos y masas de aguas algo salobres, permanentes o estancadas. Pueden estivar o invernar según el clima del lugar. Aunque comen de todo, prefieren gusanos, pequeños anfibios y peces, completando su dieta con algunos vegetales. Se distribuye principalmente por el centro, sur y este de la península aunque hay cita de ejemplares en los Pirineos.

  • Gallipato.

    Urodelo que puede alcanzar los 25 centímetros aunque excepcionalmente pueden alcanzar alrededor de 30 centímetros. Los machos tienen la cola proporcionalmente más larga que las hembras. Asimismo tienen más robustos los miembros anteriores, sobre todo en época reproductora. Aunque soporta vivir en todo tipo de aguas remansadas o estancadas y les es indiferente la oxigenación de las mismas, prefiere masas de agua con cierta entidad como charcos profundos, marismas, remansos de ríos, etc. más o menos contaminadas. No se separan mucho de las aguas y están activos de día y de noche, alimentándose de insectos acuáticos, larvas, carroña etc. Es muy común en el sur de la península y menos frecuente en el Norte.

  • Gambusia.

    Procede de Estados Unidos de donde se importó a primeros de siglo para luchar contra el paludismo. Aunque es muy eficaz devorando larvas de mosquitos, su principal fuente de alimentación, devora cualquier presa nadando por superficie o a contracorriente, disputando el alimento a especies como el fartet y el daramugo y comiéndose las larvas de peces y especies autóctonas. Es por tanto una especie perjudicial cuando convive con otras especies de peces que interesa conservar. Su capacidad de reproducción es muy alta, pues los alevines se desarrollan tan rápidamente, que las hembras nacidas en mayo, pueden reproducirse en septiembre.

  • Garcilla bueyera.

    Ave algo más pequeña que la Garceta común mide unos 50 centímetros es más rechoncha y de cuello más grueso. De lejos parece blanca pero de cerca se distinguen las plumas rojizas de la garganta y el dorso, que en invierno se vuelven más pálidas, así como el pico más amarillento y las patas oscuras. Es menos acuática que el resto de las garzas y suele encontrarse entre el ganado en los prados, en las marismas o en campo abierto. Anida en carrizales o sobre árboles, sobre terreno seco o sobre agua, generalmente en colonias con otras aves similares. Se alimenta de grandes insectos, escarabajos de agua y batracios.

  • Garcilla cangrejera.

    Ave de cuerpo rechoncho y cuello grueso que mide unos 45 centímetros, con un plumaje claro, con alas blancas, las patas verdosas se vuelven rosadas en época de cría, así como el pico que es negro en época de celo y verde con punta oscura en invierno. Es más solitaria que el resto de las garzas, y anida sola o en pequeños grupos en carrizales o sobre árboles. Se alimenta de cangrejos y peces pequeños.

  • Garduña.

    Mamífero carnicero que puede alcanzar 44 centímetro de longitud y 23 centímetros de cola, con las plantas de las patas muy almohadilladas que la hacen imperceptible. El pelo castaño por el lomo y blanco en el pecho. Son animales bastante fieros, salen de caza preferentemente por la noche atacando a las crías de los animales domésticos. Vive en el Norte y centro de España y puede llegar hasta Sierra Morena, prefiriendo las zonas montañosas con vegetación espesa.

  • Garza imperial.

    Ave acuática de cuello largo y pico largo y afilados, que le sirven para cazar. Se alimentan de peces y anfibios y depredadora de los pollos de otras aves. Caza escondiéndose entre la vegetación y dando un fuerte picotazo a su víctima, a la que mata del golpe. Construye el nido con carrizos y con una rampa para que los pollos puedan bajar al agua comodamente. Tiene una nidada de 4 o 5 huevos.

  • Garza real.

    Se distingue del resto de las garzas por su mayor tamaño. Su pico es amarillento y tiene forma de puñal, sus patas son de color pardusco, su cabeza y cuello blancos, tiene una lista de color que va desde el ojo hasta la punta del largo y grácil penacho. En primavera sus patas y picos se vuelven de color rojizo. La encontramos de pié inmóvil durante mucho tiempo, en el agua o cerca de ella, con su largo cuello erguido o hundido en sus hombros, también podemos encontrarla posada en los árboles. Su vuelo es, a pesar de su lento batir de alas, potente. Habita en vegas o praderas encharcadas, ríos, lagos y costas. Anida en colonias, normalmente en árboles altos.

  • Gaviota reidora.

    Son muy gregarias. Se desplazan desde los dormideros a las zonas de alimentación en bandadas, adoptando forma de "v". En ocasiones puede picar sobre el agua para alimentarse. No es extraño ver a grandes grupos aprovecharse de las actividades humanas, ya sea en el mar, en basureros urbanos o capturando los invertebrados que dejan al descubierto los tractores cuando trabajan la tierra. Entre los meses de abril y agosto, hacen sus nidos en colonias, recubiertos con vegetales, ambos padres incuban la puesta, que suele ser de 3 huevos. La encontramos en lagos, ríos, aguas estancadas, basureros, puertos, cultivos y zonas urbanas con extensiones de agua. Podemos verla tanto en la costa como en el interior.

  • Grulla común.

    De aspecto similar ambos sexos, anidan en el suelo y tienen un comportamiento muy retraído y esquivo. Se mueve con gracia y lentamente y ante cualquier sonido no identificado estira el cuello en señal de alarma. Casi siempre se posa en el suelo y raramente lo hace sobre los árboles. Cuando emigran adoptan la formación en uve emitiendo gritos atrompetados mientras se desplazan. Crían en el suelo en carrizales, terrenos pantanosos y frecuentan terrenos abiertos, adehesados y estepas. Es una especie invernante, por lo que solo podrá verse durante los meses de invierno.

  • Jabalí.

    Habita en todos los montes de España en bosques o sotobosques espesos desde el sur a los Pirineos. Se alimenta de tubérculos, bellotas, pequeños roedores, lagartos, etc., y no hace ascos a pequeñas carroñas que encuentra en su deambular, mientras levanta piedras con el hocico en busca de pequeños animales o escorpiones. A los pequeños se les llama rayones por su listado pardo y amarillo. La madre al nacer, los separa de su padre para evitar que se los coma. Después de 15 o 20 días, empezarán a retozar por la pradera y a conocer el bosque.

  • Jilguero.

    Es un ave que debido a su belleza y su canto se enjaula como animal de compañía. Son individuos muy sociables que para criar necesitan combinar eriales y cultivos con árboles diseminados. También en jardines, parques abiertos, arboledas de las afueras de los pueblos, sotos y olivares, encontramos muchas parejas que hacen sus nidos muy cerca los unos de los otros. Su alimentación principal es de origen vegetal, con su pico fuerte y afilado le resulta fácil sacar las semillas de las cabezuelas de los cardos más pinchudos; aunque la variedad vegetal que les alimenta es muy extensa. En primavera durante la cría, y parte del verano, caza insectos para completar su dieta.

  • Lagarto ocelado.

    Es el mayor de los lagartos españoles con una coloración intensa de amarillos y verdes, con moteado negro o de manchas oscuras. El macho es algo mayor que la hembra, con una cabeza más robusta que la de esta, a veces demasiado grande. Son muy esquivos y a la menor señal de alarma escapan trepando sobre cualquier superficie vertical. Los ejemplares jóvenes son muy atacados por rapaces y mustélidos. Aunque han disminuido mucho sus efectivos, todavía se los puede considerar una especie común.

  • Liebre.

    Son roedores que gustan de lugares amplios y abiertos donde poder correr libremente. Los encontramos igual en montaña que en llano o en zonas más o menos pantanosas. Su base alimenticia es prácticamente vegetal, comiendo cualquiera de ellos y a veces pueden llegar a comer carne descompuesta. Son animales muy ágiles y rápidos. Tienen una peculiaridad, y es que sus patas anteriores tienen cinco dedos, mientras que las posteriores soló cuatro. Crían varias veces al año, y su carácter tímido y dulce, hace que sean animales fáciles de tener en cautividad. En este caso su alimentación no será problema, púes comen todo tipo de restos de comida casera. En España los encontramos a lo largo de toda la Península.

  • Lirón careto.

    Mamífero roedor de la familia de los glíridos, de unos 30 centímetros de largo desde el hocico hasta la punta de la cola, con el pelo blanco en la parte inferior y el dorso de color pardo y la cara de color canela, cada ojo está rodeado por una banda negra, así como los lados del hocico de donde sale un gran bigote. Este mamífero tiene una alimentación muy variada, que va desde vegetales (bellotas) hasta cera y miel, pasando por invertebrados, reptiles y anfibios. Vive en los bosques y se mueve con agilidad por las ramas de los árboles. Los meses de invierno se retira a su guarida y duerme hasta la primavera. Tiene dos camadas al año, la primera de principios de mayo a finales de junio y la segunda desde finales de agosto a principios de octubre.

  • Malvasía.

    Pato de unos 46 centímetros de largo que habita en aguas pantanosas del interior y lagunas salobres y anida entre la vegetación cercana al agua. Tiene la cabeza grande y la cola larga que mantiene en posición vertical frecuentemente. El macho tiene la cabeza blanca, el cuerpo pardo y el cuello negro. La hembra tiene el plumaje más oscuro y la cara blanca cruzada por una raya oscura. Ambos tienen el pico abultado.

  • Martín pescador.

    Es un ave muy arisca y desconfiada, la encontramos recorriendo los bordes fluviales en vuelos muy rápidos, a ras del agua, solo podemos verlo con detalle en su posadero, desde donde vigila las idas y venidas de los pececillos. Su curiosa forma de cazar consiste en lanzarse en picado sobre el agua, desde su posadero o inmóvil batiendo las alas sobre su objetivo, para salir rápidamente con la presa en el pico si ha tenido éxito. Se alimenta principalmente de alevines de agua dulce, de hasta 6 centímetros, de cabezones de ranas y sapos, así como de coleópteros acuáticos, caracoles y limacos también puede cazar al vuelo libélulas y frigáneas. Para reproducirse necesita cursos fluviales, lagos, lagunas, o marismas de agua transparente y orillas con taludes o terraplenes blandos para hacer su nido.

  • Martinete.

    Es un ave rechoncha de patas cortas. Tiene hábitos nocturnos, pasando el día oculto e inactivo, en árboles. Habita en ciénagas cubiertas de maleza, riberas y marismas con arbolado y abiertas. Cría en colonias con especies afines.

  • Musaraña.

    Es el animal más pequeño de nuestra Península, mide aproximadamente unos 7cm de cuerpo y 4 de cola. Es un animal muy nervioso y feroz, a pesar de su pequeño tamaño se atreve con roedores mayores que ella y con pequeñas serpientes si intentan atacarla. Son animales muy voraces y consumen a diario cantidades de insectos que duplican varias veces su peso.

  • Nutria.

    Los machos entre cuerpo y cola pueden llegar a medir un 1,50 m, son mucho mayores que la hembra con un tamaño máximo aproximado de 110 centímetros. Excavan su cubil. Las crías nacen a las nueve semanas, de dos a cuatro animalitos que tardarán por lo menos dos meses en salir al exterior para comenzar su aprendizaje.

  • Pato colorado.

    Anátida de colores muy vivos y brillantes, es la más típica y vistosa de Castilla - La Mancha. El macho tiene la cabeza y el cuello de color castaño rojizo, el pico rojo brillante, flancos de color blanco y el resto del cuerpo negro. Su iris también es de color rojo y su plumaje, en general, tiene un aspecto mullido y esponjoso. La hembra más discreta de aspecto, tiene un pelaje pardo y mejillas claras, con manchas rojas en su pico. En invierno ocupa aguas abiertas, mientras que en época de reproducción busca zonas con vegetación espesa. Una curiosidad de esta especie, es que en época de muda los machos y hembras se separan formando grandes grupos. Castilla - La Mancha es una Comunidad donde el pato colorado nidifica y es además la zona de Europa que más concentración de aves reproductoras acoge.

  • Pato cuchara.

    Como suele ocurrir, el plumaje del macho es más variado y vistoso que el de la hembra. El macho tiene la cabeza verde y el pecho y los costados castaños, la hembra es de color pardo, tan solo el espejuelo es verde en ambos y el borde anterior de las alas de color azul. Lo más identificativo de esta anátida y de donde recibe su nombre, es su pico. Es un pico grande y ancho al final, está dotado de unas fibrillas en el borde que actúan como filtro, donde queda retenido el zoo y fitoplancton que hay en suspensión. No desprecia sin embargo las plantas del fondo, las cuales consigue buceando. En Doñana y Castilla - La Mancha es en el único lugar que cría en España. La nidificación depende de la cantidad de agua superficial libre en época de cría.

  • Polla de agua.

    Tiene un gran parecido con una gallina, no sólo en aspecto, sino en su manera de andar. Es de color oscuro, con la cabeza azulada y el pecho, vientre y flancos castaños. Tiene un escudo frontal de color rojo brillante que le ocupa hasta la mitad del pico, siendo el resto de color amarillo. Vive en zonas encharcadas, lagunas con poca agua y estanques. Prefiere zonas con abundante vegetación, preferiblemente espadaña. Se adapta relativamente bien a zonas con un pequeño grado de contaminación, y a lugares de vertidos y escombros donde busca comida. Hace su nido cerca del agua, pone entre 8 y 10 huevos. Cuando nacen los pollos las hembras abandonan el nido al cuidado del macho y se marchan en busca de otro para hacer una segunda puesta, cuando lo consiga, actuará de igual manera, de forma que puede llegar a cinco puestas por temporada.

  • Porrón común.

    Sus patas colocadas en posiciones más atrasadas que en otras especies afines, nos indica que es una ave buceadora. El macho tiene el pecho negro, el cuerpo gris y su cabeza y cuello castaño-rojizo. La hembra más discreta, es de color pardo con manchas claras en las mejillas. Ambos tienen el pico negro con una faja azulada. Prefiere aguas profundas de embalses y lagunas. Cuando está en época reproductora, busca zonas con vegetación abundante donde hace su nido y busca comida. Los pollos, al menor signo de alarma, corren chapoteando por el agua, pero si se ven muy acosados no dudan en bucear.

  • Porrón pardo.

    Todo su plumaje es de color marrón rojizo con una mancha blanca en las alas y partes inferiores. Su pico y patas son de color grises. Es llamativo su iris de color blanco, ya que destaca sobre todo y le hace visible desde muy lejos. La hembra tiene un plumaje más pardo. Vive en aguas poco profundas, en lagunas con vegetación abundante y en zonas encharcadas, preferiblemente de aguas dulces. Es un ave bastante confiada, aunque si se ve en peligro se sumerge. Se alimenta de moluscos, semillas de plantas acuáticas y vegetación profunda. Los nidos los hacen en la vegetación muy cerca del agua. Ponen de 6 a 8 huevos.

  • Rana común.

    Tiene un tamaño entre 7 y 10 centímetros con los miembros anteriores muy fuertes y un color que varia entre el verdoso, parduzco y grisáceo. Viven en cualquier terreno con agua independientemente de su extensión o importancia. Pueden alcanzar una altitud de 2000 m. Cuando se secan las aguas en las que viven, en lugares con clima apropiado, entran en estivación enterradas en los fondos secos. Durante la reproducción los machos cantan día y noche formando coros dentro y fuera del agua. Se alimentan de insectos, arácnidos, crustáceos, moluscos y pequeños vertebrados. Son muy desconfiadas y a la menor señal de peligro, se sumergen en el agua y se entierran en el fondo.

  • Ranita de San Antonio.

    Es un pequeño anuro de unos 5 cm de tamaño. Lo encontramos en zonas ricas en vegetación y relativamente húmedas, como sotos de ríos, prados y bordes de bosques, carrizales, linderos de arroyos y zonas encharcadas, también lo podemos ver en pantanos y lagunas. Su área de distribución es amplia ya que puede vivir tanto a nivel del mar como en zona de montaña. Tiene un periodo de reposo invernal que depende de la temperatura del lugar que habite, por lo general por debajo de los 8º C no presenta actividad. Sus costumbres son nocturnas, aunque después de tormentas y lluvias se las puede ver de día, también de forma excepcional las encontramos al sol en lugares frescos y húmedos. Son trepadoras y las encontramos con frecuencia entre las hojas y ramas de árboles y arbustos. Se alimentan de invertebrados.

  • Rata de agua.

    Habita en toda la Península a excepción de Portugal. Es un animal muy prolífico que normalmente cría cuatro veces al año y en cada puesta tiene alrededor de 5 crías. Es muy parecida a la rata común pero tiene un pelo más fuerte, abundante y algo más largo. Se alimenta de algunas raíces de plantas ribereñas, coleópteros, aves y cualquier animalillo que deambule cerca del agua o que nade cerca de la orilla.

  • Salamandra común.

    Aunque puede alcanzar mayores longitudes generalmente no pasa de veinte centímetros. La coloración varia mucho según las poblaciones, con fondo negro y manchas amarillas, anaranjadas o rojizas, más marcadas en el dorso que en el vientre. Habita los bosques húmedos de montaña y puede llegar hasta la altitud de 2000 m. Es un animal de hábitos principalmente nocturnos permaneciendo durante el día al abrigo de piedras o troncos. Se alimenta principalmente de invertebrados de cuerpo blando. El área de distribución corresponde a toda la península ibérica en poblaciones que siguen los sistemas montañosos.

  • Sapillo pintojo.

    Pueden alcanzar los 8 centímetros de longitud y tienen una coloración muy variable en las partes superiores: desde pardo amarillento hasta casi negras, con manchas de forma y tamaños muy variables. La coloración inferior es blanquecina con distintas tonalidades en su extremo superior, medio o inferior. Viven siempre cerca del agua y son poco exigentes con el tipo y calidad de las mismas. En Sierra Nevada puede llegar hasta los 1800 m de altitud. Principalmente son nocturnos y crepusculares, aunque ocasionalmente se les puede ver activos durante el día. Sin embargo, si el tiempo es muy calurosos y seco se esconden debajo de troncos o piedras, entre vegetales.

  • Sapo común.

    Sapo robusto que puede llegar a los 21 centímetros de longitud. Coloración muy variable, encontrándose ejemplares muy pálidos y otros que son casi negros. Generalmente son de color marrón u ocre con tonos amarillentos. Ocupan todo tipo de zonas, pudiendo llegar hasta una altitud de 2000 m, y le podemos encontrar en zonas húmedas o secas, con terrenos abiertos o boscosos y alejados o próximos al hombre. Son activos principalmente durante el crepúsculo y la noche aunque soporta durante el día temperaturas próximas a los 42ºC.

  • Sapo corredor.

    De aspecto robusto pude alcanzar una longitud de 9 centímetros. Coloración variada con tonos verdosos sobre fondos con tonos más claros. Macho y hembra son parecidos de tamaño, algo menor el primero y ambos con un saco vocal que hinchado puede alcanzar un volumen similar al de la cabeza. Se alimentan principalmente de larvas, coleópteros, dípteros y otros invertebrados y son víctimas de mustélidos y víboras. Es muy común en sus áreas de dispersión y se encuentra en toda la Península.

  • Somormujo lavanco.

    Ave acuática que vive en embalses y lagunas de agua dulce con vegetación escasa. Durante la época de celo se levanta sobre sus patas y patina sobre el agua a gran velocidad, mueve el cuello a la vez que su pareja. Nidifica en colonias o en parejas aisladas. Construye el nido sobre el agua para que los huevos estén en contacto con esta y cuando sale lo tapa para que pase desapercibido.

  • Tejón.

    Mamífero carnicero nocturno de unos 80 o 90 centímetros de largo des-de el hocico hasta la punta de la cola, de cuerpo rechoncho y patas cortas con fuertes uñas. La piel es muy dura y el pelo largo y espeso de color negro, blanco y tostado. Habita en madrigueras muy profundas con numerosas galerías en forma de laberinto. Es muy voraz y come toda clase de animales pequeños, aves, e incluso arrasan los panales sin temer a las abejas. Esta glotonería está justificada pues tiene que acumular reservas para pasar el invierno durmiendo en su cueva.

  • Tritón jaspeado.

    Tamaño aproximado de 16 centímetros, con ojos laterales y cuerpo redon-deado o ligeramente aplanado. Cola de igual longitud que la cabeza y el cuerpo juntos. Las larvas son generalmente de cuatro a siete centímetros con la cabeza ligeramente deprimida. Aunque existen variaciones en su diseño y coloración presentan la parte superior de color verde con machas pardas o negras. De distinto tamaño y dibujo, las partes inferiores tienen colores y diseños muy variables con manchas más o menos oscuras sobre fondo que cambian desde el amarillento, al grisáceo o negro pasando por blanquecino.

  • Turón.

    Vive en toda Europa y particularmente en toda la Península Ibérica. Mide 58 centímetros y prefiere la noche para patrullar con gran sigilo en busca de alimentos, merced a los pies almohadillados que le permiten aproximaciones completamente silenciosas. Se alimenta de aves, mamíferos de tamaño menor o igual que un conejo, anfibios, reptiles y huevos que puede encontrar en los árboles o el suelo. Como otros mustélidos, no dudan en defenderse si son atacados por enemigos de mayor tamaño.

  • Zampullín chico.

    El zampullín chico es el somormujo más pequeño, mide 25 centímetros, con el cuello corto y el pico corto y robusto. Tiene un plumaje de distinto color según la época del año, el estival: pardo oscuro por encima, más pálido por debajo con la cara y garganta, castaño, en invierno se aclara el color, la garganta blanca y el cuello amarillento. La base del pico de color verde amarillento destaca sobre la cabeza oscura. Los jóvenes tienen unas manchas blancas a los lados de la cabeza. Vive en pantanos, charcas, y remansos e inverna en aguas interiores.

Mapa

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Equipamientos

Equipamientos

  • Centro de Visitantes

    Dirección: Apdo. Correos 3. 13250-Daimiel (Ciudad Real).
    Tfno: 926.69.31.18.
    Fax: 926.69.31.18.
    Horario: 9.00-21.00 (verano) y 8.30-18.30 (invierno).
    Servicios: exposición permanente, visitas guiadas, sala de proyecciones, educación ambiental.
    Observaciones: existen varios puntos de observación de fauna a lo largo de los itinerarios peatonales de visita.

    En él encontraremos una breve exposición fotográfica con textos explicativos que, bajo el título de "Las Tablas. Una exposición para conocerlas", nos conducirá por seis salas consecutivas hasta finalizar en la sala de audiovisuales:

    Una exposición que refleja la biodiversidad del Parque Nacional

    En la sala 1 se exponen temas relativos a la Red de Parques Nacionales, a la importancia del Parque dentro de la Mancha húmeda y al ecosistema presente en Las Tablas de Daimiel. En esta sala, además se presenta una maqueta de Las Tablas y del acuífero subterráneo, conocido como Acuífero 23, sobre el que se asientan y con el que guardan una estrecha relación.

    En la sala 2 existen varios acuarios en los que se pueden observa muestras de la vegetación acuática, así como algunos vertebrados e invertebrados presentes en los ecosistemas de las tablas.

    Tanto en la primera sala como en las dos siguientes se exponen fotografías de las especies de flora y fauna más representativas en cada biotopo del parque.

    En la sala 4 se representan, mediante un diorama (representación artificial del ecosistema), los cambios estacionales que tiene el Parque durante la primavera y el invierno.

    En la sala 5 existe una exposición paisajística, así como una representación de los principales itinerarios existentes con las especies de fauna y flora que el visitante puede observar durante el recorrido.

    Finalmente, se encuentra la sala de audiovisuales del Parque Nacional, en donde, además de exponer una serie de fotografías en las que se reflejan antiguas actividades que se desarrollan en el parque, se proyectarán videos y se ofrecerán conferencias explicativas relacionadas con este espacio protegido.

    La mejor manera de conocer el Parque Nacional de la Tablas de Daimiel es recorrer a pie sus senderos y, con un poco de fortuna y caminando en silencio, observar numerosos animales en su ambiente natural.

  • Centro Administrativo

    Director Conservador: D. Carlos Ruiz de la Hermosa

    Paseo del Carmen, s/n 13250 Daimiel (Ciudad Real)

    Tfno: 926.85.10.97

    Fax: 926.85.11.76

    E-mail: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra robots de spam. Necesitas activar JavaScript para poder verla

Itinerarios

Itinerarios

Los alrededores del Parque Nacional tienen un alto valor turístico tanto por su historia como por la calidad de sus monumentos. La conocida genéricamente como "Ruta del Quijote" permite realizar itinerarios en automóvil, cualquiera de ellos dotado de servicios turísticos de calidad:

  1. Itinerario circular por los lugares emblemáticos de la "ruta del Quijote"
  2. Itinerario circular en torno al Parque Nacional

Municipios

Municipios

Daimiel

Villarrubia de Los Ojos