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Caldera de Taburiente

Introducción

Introducción

El Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, se caracteriza por ser un enorme circo de 8 km de diámetro con aspecto de caldera, donde múltiples erupciones volcánicas, grandes deslizamientos, la fuerza erosiva del agua y el tiempo han ido modelando su geomorfología, convirtiéndola en un escarpado paisaje con casi 2.000 m de desnivel.

El paisaje de La Caldera de Taburiente está dominado por un circo de cumbre de 8 km de diámetro con desniveles de hasta 2.000 m, con una red de arroyos y torrentes espectacular y de gran fuerza erosiva. En este medio se han desarrollado una gran variedad de especies vegetales y animales, que incluyen un gran número de endemismos canarios.


Desde el 1 de enero de 2010, la gestión del Parque Nacional de La Caldera de Taburiente corresponde en exclusiva a la Comunidad Autónoma de Canarias.

  • REAL DECRETO 1550/2009, de 9 de octubre, sobre ampliación de las funciones y servicios de la Administración del Estado traspasados a la Comunidad Autónoma de Canarias, en materia de conservación de la naturaleza (Parques Nacionales de Teide, Timanfaya, Caldera de Taburiente y Garajonay). (BOE, nº 270, de 9 de noviembre de 2009).
  • DECRETO 226/2009, de 3 de diciembre, d
  • Fecha de declaración: Real Decreto de 6 de Octubre de 1954.
  • Reclasificación: Ley 4/81, de 25 de marzo.
  • Instrumentos: PRUG (Decreto 27/2005, de 1 de marzo).
  • Superficie: 4.690 hectáreas.
  • Provincia: Santa Cruz de Tenerife.
  • Comunidad Autónoma: Canarias.
  • Coordenadas: Latitud: entre 28º 40’ y 28º 46’ N. Longitud: entre 17º50’ y 17º55’ O.
  • Teléfono: 922 922 280.
  • Valores Culturales:

    Los aborígenes de La Caldera, los benahoaríes, dejaron la huella de su paso a través de los grabados en roca o petroglifos, fáciles de observar hoy en día. Los estudios demuestran que existió una sociedad pastoril. Esta cultura desapareció rápidamente tras la colonización que siguió a la conquista.

  • Valores Naturales:

    Depresión calderiforme con grandes acantilados, barrancos y roques, ecosistema del pinar canario con plantas y animales endémicos.

  • Otros Datos:

    Redes supranacionales: ZEPA.
    Reserva Mundial de la Biosfera en 2.002.

    Altitud máxima: 2426 m.
    Altitud mínima: 430 m.

    Distribución de la propiedad:
    Estatal: ninguna.
    Municipal: 9,1%.
    Privada: 90,9%.

    Documentos:
    Creación: Real Decreto de 6 de Octubre de 1954.
    Ampliación: Ley 4/81, de 25 de marzo.
    Instrumentos Jurídicos: PRUG (Decreto 27/2005, de 1 de marzo).

    el Presidente, por el que se asigna a la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación Territorial la gestión de los Parques Nacionales, traspasados por Real Decreto 1.550/2009, de 9 de octubre.

     

Localización

Localización

Situación

Espacio natural protegido de España, situado en la comunidad autónoma de las Islas Canarias, provincia de Santa Cruz de Tenerife, en la región central de la isla de La Palma. Latitud: entre 28º 40' y 28º 46' N. Longitud: entre 17º50' y 17º55' O. Ocupa, en su mayor parte, la cabecera del Barranco de Las Angustias, parte del barranco del Riachuelo y la ladera sur del Bejenado.

Límites

Posee una superficie de 4.690 ha rodeada por una zona de protección denominada "preparque" de 5.956 ha. Está incluido dentro del municipio de El Paso, mientras que la zona de protección se reparte entre los municipios de Santa Cruz de La Palma, Garafia, Barlovento, Punta Gorda, Tijarafe, San Andrés y Sauces, Breña Alta y Puntallana. La mayor parte de la propiedad es de origen privado, con un 90,9%, y el 9,1% restante es de propiedad municipal.

Forma parte de la Región Macaronesia

Región natural formada por varios archipiélagos del Atlántico oriental, cuya singularidad reside en la presencia de tipos vegetales muy antiguos desde el punto de vista evolutivo y que constituyen una gran variedad de endemismos, lo cual permite considerarla una unidad fitogeográfica. Comprende, de N a S, las islas de Madeira, Azores, Canarias y Cabo Verde, cuyo aislamiento fue la causa de que se conservaran especies que no pueden encontrarse en otros territorios, las cuales se caracterizan por presentar una mezcla de caracteres mediterráneos y atlánticos.

Cómo llegar

 

Para llegar al Parque hay que desplazarse primero a la isla de La Palma, bien por avión, bien en ferry desde Tenerife. Al Parque se accede en coche por tres itinerarios diferentes:

Desde la localidad de El Paso, una carretera asfaltada conduce hasta el lugar denominado el mirador de la Cumbrecita (9 Km.). Allí hay dos miradores panorámicos, el de las Chozas y el de los Roques, desde los que se domina una amplia perspectiva del Parque.

El segundo itinerario parte de Los Llanos de Aridane y sólo puede hacerse con vehículos todo-terreno. Se toma una serpenteante pista no asfaltada en dirección al Lomo de los Caballos; se cruza al Barranco de las Angustias y se asciende por la ladera opuesta hasta la Farola en el límite del Parque. Desde allí se sigue a pie hasta el interior de la Caldera por un camino de herradura, que pasa ante las únicas casas que existen en su interior, la de Tenerra y la de Taburiente.

El tercer itinerario es para visitar la crestería norte del Parque. Desde el caserío de Mirca, al norte de Santa Cruz de la Palma, se toma un pista forestal, que asciende por la ladera oriental de la isla hasta los Andenes (33 Km.) y desde allí se continúa hasta llegar a roque de los Muchachos (36 Km.), el techo de la Isla y el Parque.

 

Historia

Historia

Los primitivos habitantes de La Palma llamaban a la isla "Benahoare" (mi tierra) y estaba dividida en 12 cantones o señoríos, gobernados cada uno por un mencey. Los primeros datos sobre La Palma son del siglo XV. Aunque faltan datos concretos al respecto, se calcula que la población en ese momento, podía oscilar en torno a los 4.000 habitantes. Los aborígenes vivían fundamentalmente del pastoreo de cabras, ovejas y cerdos, y recolectaban frutos y raíces con los que elaboraban una especie de harina a la que llamaban "gofio", hecha con raíces de helecho y amagantes, que tostaban y molían. Al cantón correspondiente a La Caldera lo llamaban "Aceró", que quiere decir "lugar fuerte e invulnerable", y su mencey se llamaba Tanausú.

En 1447 Guillén de Peraza parte de La Gomera con tres naves y 500 hombres, dirigiéndose a conquistar La Palma. Tras desembarcar en el cantón de Tihuya, donde reinaba el príncipe Echedey, se produjo una terrible batalla donde los indígenas derrotaron a los castellanos a pesar de sus primitivas armas (lanzas de madera y piedras). El mismo Guillén de Peraza falleció durante los combates tras ser alcanzado por una piedra.

El 29 de septiembre de 1492 desembarcan en Tazacorte, en la desembocadura de La Caldera, unos 900 hombres al mando de Alonso Fernández de Lugo, quienes por medio de pactos, fueron poco a poco sometiendo a nueve de los doce cantones. Luego tuvieron que librar la gran batalla de Timibúcar para vencer la resistencia de los cantones aliados de Tedote y Tigalate, venciendo a Bentacayse, jefe de Tedote, y a los hermanos Jariguo y Garehagua, que compartían el poder en Tigalate.

Finalmente, tan sólo les quedaba el cantón de Aceró para dominar la isla, pero allí fueron rechazados una y otra vez por Tanausú y sus hombres. Tras los fallidos intentos de los castellanos por adentrarse en La Caldera, Fernández de Lugo mandó a un tal Juan de Palma, pariente de Tanausú ya cristianizado, para convencer a este de que saliera por el paso de Adamacansis para hacer un pacto de caballeros. Tanausú, ante la insistencia de los contrincantes y para evitar mayores sufrimientos a su pueblo, accedió a negociar y a firmar la paz, y por ello fue a encontrarse con don Alonso. Uno de sus seguidores le advirtió de que podía tratarse de una emboscada, pero el mencey siguió adelante porque no podía concebir que Fernández de Lugo le engañara. Los castellanos le atacaron, capturándole junto a su séquito en el lugar conocido hoy como El Riachuelo, cerca de La Cumbrecita. Dicen que Tanausú se dejó morir en el barco que le llevaba a la península, ya que no quiso comer en protesta por la traición. La huelga de hambre le llevó a la muerte.

Una vez concluida la conquista, con la incorporación de la isla de La Palma a la corona de Castilla, comienzan a llegar a ella, castellanos, mallorquies, catalanes, portugueses, italianos, flamencos, etc., atraídos por las riquezas de esta tierra. Todas estas gentes y los pocos indígenas que seguramente quedaron, forman el tronco de la población palmera actual.

Precisamente, como agradecimiento por los servicios prestados en la conquista de La Palma, en 1496 los Reyes Católicos le dieron a D. Alonso Fernández un derecho para repartir las tierras y las aguas. Aunque él prefirió vivir en Tenerife, se reservó para sí uno de los mejores lugares de La Palma: Los Sauces, al norte de la capital. La Caldera se la dio a su sobrino y lugarteniente en 1502. A partir de entonces, por ventas y transmisiones hereditarias, pasó a diversas manos, y en la actualidad la propiedad de estas tierras recae en el Heredamiento de las Haciendas de Argual y Tazacorte. Actualmente el Heredamiento está compuesto por cerca de 1.800 hacendados que aprovechan el agua de más de 70 manantiales y galerías de La Caldera, así como las aguas que por escorrentía llegan a Dos Aguas, una vez fuera de los límites del Parque.

Los estatutos del Heredamiento tienen a La Caldera como finca proindivisa y los socios hacendados se reparten sus aguas cada 10 días. Cada uno es propietario del caudal que sale de La Caldera durante horas, minutos y segundos, en función de las tierras agrícolas que posea o de los derechos que haya adquirido.

La Caldera siempre fue utilizada como dehesa comunal, y este uso unido a su riqueza en aguas, motivó que las autoridades locales comenzaran a pleitear por su posesión desde el siglo XVI hasta fechas recientes, sin conseguir su propósito. En 1954, el ayuntamiento de El Paso inscribió las tierras de La Caldera como municipales. En 1967, el ayuntamiento volvió a demandar la propiedad, pero fue desestimada por el Tribunal Supremo en 1970. Nuevas demandas jurídicas en 1981, 1984 y 1986 no han obtenido en los tribunales ningún resultado favorable.

Siendo la principal riqueza de la Caldera de Taburiente el agua, el Heredamiento de las Haciendas de Argual y Tazacorte en sus ordenanzas dicta una estricta protección de los bosques del interior de la Caldera, prohibiendo la tala de árboles y la introducción de ganado, conscientes de que la presencia y conservación de la cubierta arbolada garantizaba la permanencia de fuentes y manantiales, así como su caudal. Gracias a esta temprana conciencia ecológica, nacida hace más de 400 años, la Caldera de Taburiente ha llegado hasta nuestros días con sus recursos naturales casi intactos, lo que ha propiciado su declaración como Parque Nacional.

En 1954 se declaró por Decreto el área de La Caldera de Taburiente como Parque Nacional, a instancias de un grupo de artistas y hombres de estudio. Pocos son los datos que se disponen sobre la existencia de presiones sociales para que tan emblemático espacio fuera declarado Parque Nacional. La primera referencia data de 1934, cuando un concejal de La Palma formula una petición de declaración de este espacio como Parque Nacional, pero esta propuesta fue rechazada, ya que La Caldera era una finca de particulares.

La ley 4/1981 de reclasificación supuso una ampliación del Parque hasta las 4.690 ha y la incorporación de una Zona Periférica de Protección que comprende 5.956 ha. El territorio protegido pudo ser mayor pero los ayuntamientos y particulares que tenían que aportar los terrenos no tomaron a tiempo los acuerdos correspondientes. Por ello la ley en uno de sus artículos permite la incorporación de nuevas fincas colindantes con el Parque en cualquier momento.

En 1986 se aprobó el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque, en el cual se establece una zonificación en relación al posible uso por los visitantes así como los accesos y principios generales que van a definir la gestión. Estos aspectos pueden ir modificándose a lo largo del tiempo, por lo cual se prevé una revisión periódica del Plan Rector.

Geomorfología y Clima

Geomorfología y Climatología

GEOMORFOLOGÍA

Al igual que el resto del Archipiélago Canario, la isla de La Palma emergió desde el fondo del océano gracias a diferentes erupciones volcánicas.

Origen de la Caldera

Taburiente es una gran "caldera" de origen volcánico. Durante mucho tiempo se ha discutido acerca del proceso de transformación de la Caldera. La impresión visual que produce es la de un cráter gigantesco causado por una explosión de proporciones colosales. Sin embargo, estudios de los vulcanólogos no han encontrado restos de una explosión semejante, por lo que se desechó esta teoría. Otra hipótesis mantenía que la caldera viene a ser la suma de multitud de cráteres superpuestos que se hundieron originando una gran depresión, que posteriormente sería vaciada de materiales por la acción del agua.

La actual teoría sostiene que la Caldera no se formó por explosión ni hundimiento violento. Existió una gran acumulación de conos volcánicos separados por barrancos en los cuales el agua ejercitó su acción penetrante y su fuerza erosiva ha ido modelando su geomorfología. Fue socavando la compleja arquitectura levantada en tiempos del Terciario y arrastrando los materiales a través de la salida natural de la Caldera (El Barranco de las Angustias), lo que ha logrado la actual fertilidad de los valles exteriores.

La erosión originada ha sido, pues, el factor determinante de la fisonomía de la Caldera. Sólo que al no actuar uniformemente, ha venido a configurar el violento y abigarrado paisaje interior. Este fenómeno erosivo recibe el nombre de acarcavamiento o abarrancamiento y la morfología resultante se denomina cárcavas. Las cárcavas y barranqueras interiores a la Caldera están totalmente colonizadas por la vegetación. Los roques o formaciones pétreas se mantienen erguidos, indiferentes al proceso erosivo, destacando el Roque de Idafe. El resultado final del proceso ha sido el de una inmensa cubeta cerrada por todas partes menos por una.

El fondo de la hoya se sitúa a una altura sobre el nivel del mar que oscila entre 600 y 900 metros con 8 Km de diámetro en el que se encuentran las mayores altitudes de la isla: El Roque de los Muchachos (2.426 m), Pico de la Cruz (2.351 m), Piedra Llana (2.321 m), Pico de la Nieve (2.236 m), Punta de los Roques (2.085 m), etc. Desde estas alturas, el relieve se desploma hacia el interior de la Caldera en escarpes casi verticales de al menos 800 m, hasta alcanzar la cota de 430 m sobre el nivel del mar en su parte más baja, lo que supone unos desniveles cercanos a los 2.000 m. Por el suroeste la Caldera de Taburiente se abre hacia el mar a través del Barranco de las Angustias, desagüe natural de los numerosos arroyos del parque. Al sur, encontramos el collado de La Cumbrecita (1.310 m), cabecera del Valle del Riachuelo, antiguo desagüe de la Caldera. El Parque engloba también la ladera sur del Pico Bejenado y parte del Valle del Riachuelo.

Además encontramos en el Parque formaciones geológicas de alto interés científico, como lavas almohadilladas, diques basálticos, aglomerados, roques, coladas, antiguas chimeneas y conos volcánicos; además de los restos de erupciones explosivas, como los piroclastos de llamativos colores.

El agua

El agua que en otros puntos del archipiélago es protagonista por su ausencia, aquí lo es por su sobreabundancia. La propia Caldera en combinación con los vientos alisios y la altura de las crestas son los protagonistas de este fenómeno. La peculiar situación geográfica del archipiélago canario, en el sector occidental del océano Atlántico, entre la zona templada y tropical, hace que se vea afectado por el régimen de los vientos alisios y las variaciones altitudinales.

El ciclo se inicia cuando las nubes, generadas en el mar, son empujadas hacia la isla por los vientos alisios y tropiezan con el escollo de las paredes exteriores de la Caldera que les obliga a subir. Entonces, por la diferencia de presión, se precipitan bruscamente hacia abajo ocasionando un curioso fenómeno denominado "cascada de nubes". Unas tras otras descienden buscando el fondo de la Caldera hasta que la saturan por completo.

La particular orografía de esta isla determina que el efecto del manto de estratocúmulos no se limite a las laderas abiertas al norte y noreste, como ocurre de forma general en el resto de las islas centrales y occidentales, sino también a la expuesta al este. Debido a la orientación meridiana de la isla, de altitud suficiente como para provocar el ascenso del aire húmedo y la formación del mar de nubes.

Una vez la Caldera saturada de nube, el pino canario condensa el vapor de agua de las nubes flotantes incorporando el agua a la tierra. Una vez captada, surge en multitud de pequeños manantiales. El agua que fluye de sus nacimientos y galerías produce numerosas cascadas que dan una nota de contraste en el paisaje. Algunos de estos cursos alcanzan cierta magnitud y la distinta composición de sus aguas ocasiona que se tiñan como el cauce del arroyo de Rivancera, por la presencia de sustancias férricas.

En la Caldera existen dos cuencas hidrológicas principales la de Taburiente y la del Almendro Amargo. Ambas se fusionan en Dos Aguas lugar muy cercano al límite del Parque, aunque fuera de él, donde se inicia el Barranco de las Angustias, única salida natural de la Caldera.


CLIMATOLOGÍA.

El Parque Nacional tiene un clima de tipo mediterráneo matizado. Los desniveles de hasta 2.000 metros que se producen en la Caldera, motivan que las condiciones climáticas varíen notablemente del fondo de la misma a la hilera de las cumbres. Los principales factores que determinan el clima de La Palma son, además de su latitud, el sistema de circulación de los vientos alisios, el relieve, la cercanía del continente africano y la corriente fría del Atlántico.

El régimen de lluvias y temperaturas varían en función de la altitud. Las precipitaciones medias anuales en el interior del Parque oscilan entre los 900 y los 1000 mm. En invierno en las cumbres estas precipitaciones de producen en forma de nieve. La temperatura media entre 3ºC en el mes de enero y 23ºC en el mes de agosto.

Dentro del Parque podemos encontrar ligeras variaciones climáticas en función de la altitud: en la zona baja (400-800 m) no hay heladas, llueve poco y casi nunca tiene nieblas; en la zona media (1.000-1.500 m) domina un clima más contrastado en temperaturas, aunque nunca suele helar y presenta abundantes nieblas; por encima de los 1.500 m son menos habituales las nieblas y las temperaturas son más frescas; por encima de los 2.000 m suele nevar todos los años en invierno y, a veces, se produce el fenómeno de la cencellada debido a los vientos del norte, que no traen nieve sino hielo, y en esos días se pueden alcanzar los 10ºC bajo cero.La cumbre se caracteriza por la baja humedad relativa y las lluvias torrenciales en otoño e invierno, y luego períodos de gran sequía.

Conservación 

Conservación

pino canario (cistus symphytifolius)Cuenta este Parque con 380 especies catalogadas de plantas vasculares. De ellas, Helianthemum cirae y Bencomia exstipulata están incluídas en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.

La formación más característica son los pinares de pino canario, acompañado por especies tan interesantes como el amagante (Cistus symphytifolius). Además la Caldera alberga una rica flora rupícola que crece en las escarpadas paredes y roques. Es aquí donde viven los numerosos bejeques (géneros Aeonium y Greenovia), etc.

La vegetación de las cumbres quizá sea la más interesante, ya que en estos lugares viven numerosos endemismos y plantas en peligro de extinción como el retamón (Genista benehoavensis), la violeta (Viola palmensis), la Bencomia exstipulata y el Echium gentianoides, estos tres últimos considerados prioritarios en la directiva Hábitat.

En la fauna vertebrada caben destacar especies de aves endémicas de la Macaronesia: la paloma rabiche (Columba junionae), el canario (Serinus canarius), el bisbita caminero (Anthus berthelotii), el vencejo unicolor (Apus unicolor) También existen tres especies de murcielagos de las cuales el murciélago de Madeira (Pipistrellus maderensis) es un endemismo de Macaronesia, o el endémico de las Islac Canarias, el murciélago orejudo (Plecotus teneriffae) También hay que destacar dos reptiles el lagarto Tizón (Gallotia galloti palmae) y la salamanquesa o perenquén (Tarentola delalandii).

Uno de los principales objetivos de gestión establecidos en el PRUG de la Caldra es la puesta en marcha de programas de rescate genético de las especies en peligro de extinción, como la violeta y el retamón, que viven en las cumbres de La Palma. Con estas dos especies pero especialmente con el retamón, se han realizado y se siguen realizando labores de protección, investigación, experimentación y seguimiento individualizado de todas sus poblaciones desde 1988. Además desde 1993 existe una base de datos informatizada con la que se pueden observar el crecimiento, daños, inicio de la madurez y preferencias ecológicas que han servido para determinar áreas idóneas en las sucesivas repoblaciones.

En la Caldera se han realizado labores de control sobre la especie Ageratina adenophora durante tres años seguidos, arrancando plantas y repoblando con especies autóctonas a principio de los noventa. Después de dos años estas zonas volvieron a colonizarse de nuevo con Ageratina. En un inventario botánico se descubrió que vivía en el 80% del Parque, incluídas las paredes, y no aparecía por encima de los 1.800 m. Por dichos motivos se desistió de su control. También Pennisetum setaceum es otra especie que está tratando de colonizar el Parque desde las partes más bajas, aunque en este caso, se está realizando la limpieza en toda la isla.

Usos compatibles

Usos compatibles

Uno de los objetivos del Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente es promover el desarrollo socioeconómico de las comunidades asentadas en la periferia del Parque de acuerdo con la conservación del medio. Por ello, existen diferentes tipos de actividades sostenibles que se mantienen en el interior del Parque Nacional.

La agricultura

La agricultura ha tenido poca importancia en el Parque, y los escasos cultivos de secano, han ido desapareciendo por falta de rentabilidad económica y por las restricciones del Parque Nacional. Actualmente los cultivos se limitan a pequeños huertos y frutales en Tenerra y Taburiente.

El aprovechamiento del agua

El aprovechamiento tradicional de las abundantes aguas de la Caldera, procedentes de las fuentes, manantiales y lluvias, se hace desde tiempos de la conquista de una manera inocua para la naturaleza, dejando correr las aguas por sus cursos naturales y recogiéndolas fuera de la Caldera, en el barranco de Las Angustias. A principios de este siglo se construyó un canal para la captación de las aguas que recorre el citado barranco hasta Dos Aguas, pero estas obras están situadas fuera de lo que hoy es Parque Nacional. Posteriormente, se han excavado galerías, tanto dentro del Parque Nacional como en su zona periférica de protección, que han incidido de forma negativa. Por ello, es necesario adoptar diversas medidas que minimicen el impacto ecológico y paisajístico de estas estructuras.

El interés científico

Desde el siglo XIX, los naturalistas, en especial geólogos y botánicos, han mostrado un profundo interés por este espacio natural. Este interés ha quedado reflejado en numerosos estudios sobre la geología, la flora y la fauna del Parque Nacional.

Por otro lado, en los límites del Parque Nacional se sitúa observatorio de Roque de los Muchachos, el conjunto de telescopios más importante de esta parte del mundo.

Actividades turísticas y recreativas

A partir de los años 50 el uso que los turistas hacen de este espacio ha ido en aumento. Esta afluencia de público ha dado lugar al establecimiento de nuevas profesiones como las de taxista todo terreno, guías acompañantes, conductores de guaguas, etc., además de repercutir en los alquileres de vehículos y las estancias hoteleras

Ecosistemas

Ecosistemas

El Parque Nacional de la Caldera de Taburiente se encuentra en un ambiente espectacular. Los desniveles de hasta 2000 metros que se producen en la Caldera, motivan que las condiciones climáticas varíen notablemente del fondo de la misma a la hilera de las cumbres. En este entorno crece un universo vegetal y animal único en el mundo.

La gran diferencia altitudinal presente en el Parque Nacional, junto a la presencia de profundos barrancos que determinan diversas orientaciones y microclimas, provocan la presencia de comunidades vegetales muy diferentes.

Pinar

La especie arbórea que predomina sobre todas las demás, y que en cierto modo configura su paisaje y lo viste con un manto verde, es el Pino Canario (Pinus canariensis). Se trata de un árbol de gran talla y de corte piramidal. El pino canario desempeña un papel ecológico de primer orden como protector del suelo y del agua. Al ser una especie marcadamente xerófita y muy adaptativa, con un potente sistema de raíces, arraiga en las laderas y puntos desprovistos de vegetación consolidando los suelos. Esto resulta trascendental en un ecosistema como el de la Caldera, que está sometido a una continua acción de desgaste de sus paredes, observable en los continuos derrumbes que arrastran materiales hasta el fondo. Todo esto hacen del pino canario un árbol ideal para la colonización de los terrenos volcánicos.

Además de la capacidad del pino canario para condensar el agua de la niebla que se introduce en la Caldera, esta especie habría desaparecido hace mucho tiempo si no fuera por su adaptación al fuego, agente presente en un área volcánica. A veces permite que las llamas le quemen su superficie, pero sin dejar que afecte a sus órganos vitales, de tal manera que al año siguiente sobre lo que parecía un esqueleto calcinado, vuelven a brotar los retoños verdes. Cuando el fuego se ensaña y reduce el árbol, el pina canario es la única de las coníferas capaz de brotar de la cepa. Esta facultad del pino a sobrevivir al fuego no es compartida por las especies que conforman el sotobosque, por lo que han sufrido las consecuencias del fuego, en los últimos incendios.

En el dorso de la caldera del Taburiente es donde mejor se aprecia la riqueza de los bosques de pino, cuyas zonas más bajas presentan un sotobosque constituido por jaras (Cistus monspeliensis), a cuyos pies crece la batatilla, una planta parásita prácticamente enterrada, de tonos rojos y amarillos.

Monteverde de los Fondos del Barranco

La vegetación primitiva, tanto de la Caldera como en general del archipiélago, se muestra escasamente, en zonas bien abrigadas y con cierto grado de humedad. Descubrimos en estas zonas las formaciones de faya y brezo. El fayal-brezal es lo que se denomina en Canarias monte verde. Su importancia ecológica es primordial, ya que no sólo constituye una fuente de carbono abundantísima, sino que además debido a su eficaz acción condesadora de las brumas, incrementa notablemente el caudal de agua recogida por los terrenos sobre los que se asienta. La faya (Mirica faya) cuya principal exigencia es disponer de una ambiente húmedo para desarrollarse, vive en el interior de los barrancos, donde las condiciones de humedad son más favorables. Los brezos (Erica arborea) crecen mezclados con las fayas, pero al poseer un valor ecológico mayor, los brezos suben monte arriba abandonando el fayal y se entremezcla con el pinar.

En las zonas profundas de los barrancos más húmedas encontramos otras especies como el acebiño (Ilex canariensis), que pueden llegar a alcanzar los doce metros de altura y el laurel (Laurus azorica), llamados también loros, que proporcionan una estructura vegetal más compleja que la propia del pinar.

En los bordes de los arroyos viejos se puede ver algún ejemplar de sauce canario (Salix canariensis). Además podemos encontrar barbusanos (Apolonias canariensis) que crecen en los sitios más abruptos, viñátigos (Persea indica) y marmolanes (Mysine canariensis).

Acompañando al pino canario por encima de la influencia de las brumas encontramos también de manera abundante, el amagante (Cistus symphytifolius) indicando una menor humedad ambiental y edáfica. Se trata de una variante de la jara, endémica de las Islas Canarias, que gracias a sus características ha podido proliferar en estos suelos volcánicos junto al pino canario.

Matorrales de Cumbre.

Cuando el pino canario trepa hasta su techo biológico, hacia los 2000 metros de altitud, aparece primeramente entremezclado con las coníferas y más tarde apoderándose en exclusiva del terreno una nueva especie que se identifica con las cumbres de la Caldera, el codeso (Adenocarpus viscosus), o matorral abierto que constituye uno de los endemismos isleños más importantes. El codeso forma manchas espesas o bien se afinca aisladamente en los inhóspitos pedregales de las crestas soportando condiciones rigurosas, como el recio viento reinante.

El pino y las especies que van asociadas a él, no soportan estas condiciones climáticas quedando localizadas en cotas más bajas. Las especies que crecen en estas altitudes son aquellas que se han adaptado a las condiciones de frío y baja presión de oxígeno. Muchas de estas especies muestran adaptaciones, presentando un porte más achaparrado y redondo con lo que ofrecen menos resistencia al viento y delimitan una zona interna más resguardada del frío.

A medida que subimos nos encontramos también una franja de transición donde el pinar se abre y aparecen, además del codeso, los cedros (Juniperus cedrus) que sufren visiblemente las duras condiciones de las alturas presentando un porte retorcido y arrugado. En el codesar aparecen especies endémicas, como la violeta (Viola palmensis), el tajinaste azul (Echium gentianoides), o el retamón (Teline benechoavensis), entre otras.

Las cumbres son un lugar privilegiado para la observación astronómica debido a la limpieza de la atmósfera.

Comunidades Rupícolas en Roquedos y Paredes

Numerosas especies de plantas crasas, adaptadas a la vida rupícola sobre roques y escarpadas paredes, salpican a todos los niveles la superficie de este Parque Nacional. Muchas de ellas son endemismos, destacando las distintas especies de bejeques (con los géneros Aeonium, Greenovia y Aichyson) con grandes rosetas de hojas carnosas que salen de las grietas de los altos acantilados y que después de muchos años desarrollan sus llamativas inflorescencias y los tajinastes (Echium) plantas muy vistosas.

En el borde de los arroyos es frecuente encontrar ejemplares de sauce canario y los helechos que se presentan en todas partes, siendo el más abundante el llamado helecho común (Pteris aquilina).

Son muy variadas las curiosidades botánicas que se refugian en este medio, tal vez el mejor conservado del Parque por ser de difícil acceso para los herbívoros y apenas sufrir el castigo del fuego. Si seguimos el sendero que une la Cumbrecita con la zona de acampada se pueden observar: cabezotes (Carlina falcata, Cheirolophus arboreus), cinco uñas (Senecio palmensis), vinagreras (Rumex lunaria), tagasastes (Chamaecytisus proliferus) y lechugones (vegetal de aspecto arcaico).

La flora canaria incluye taxones emparentados con los existentes en otras zonas del globo (Atlántica, Sahariano-Marroqui, Americana, Sudafricana, etc).


La Caldera de Taburiente no destaca por su fauna. La fauna es escasa en contraposición a tan abundante flora. El número de vertebrados que viven aquí es muy reducido. Entre los mamíferos, los diversos autores hacen referencia a un tipo de cabra de pequeño tamaño que pobló en su día la Caldera dotada de retorcidos cuernos y posteriormente extinguida, de la que se conservan dos ejemplares disecados. No se conoce su origen aunque parece ser una cabra doméstica asilvestrada y adaptada fisiológicamente al medio.Posteriormente se intentaron introducir muflones pero no prosperaron.Esto hace que los únicos mamíferos que en la actualidad viven en la Caldera en estado silvestre, sean unos pocos grupos de conejos (Oryctolagus cuniculus) y algunos enormes gatos cimarrones muy difíciles de observar. En 1972 se introdujo el arrui (Ammotragus lervia) un bóvido emparentado con cabras y ovejas. No se tiene un censo exacto de esta especie, pero se sabe que se ha adaptado perfectamente a la orografía y la dieta del lugar.

Las aves son los vertebrados más abundantes en el Parque. Destacan como depredador el cernícalo (Falco tinnunculus), que sobrevuela los cielos de la Caldera. Otras aves que se localizan aquí son las palomas bravías (Columba livia canariensis) y palomas turqué o del laurel (Columba trocaz bollii). De las paseriformes destacan la graja (Pyrrhocorax barbarus) cuyo único reducto es el archipiélago de la isla de la Palma. Las grajas tambien acostumbran a acudir en masa a las cargadas higueras del interior de la Caldera; los cuervos (Corvus corax tingitanus) y el mirlo (Turdus merula agneate). Entre los pájaros más pequeños se pueden ver abundantes herrerillos (Parus caeruleus) y la curruca capirotada (Sylvia atricapilla) llamada aquí capirote, que anida en los matorrales.

Entre los reptiles destacan el lagarto tizón (Lacerta galloti) que vive en el interior de la Caldera en los roquedos y le acompaña una salamanquesa o perenquén (Tarentola delalandii delalandii). Entre los anfibios destaca una especie de rana (Hyla meridionalis).

Entre los invertebrados cabe destacar la abundancia de escolopendras (Scolopendra morsitans) y una araña negra redondeada (Latrodectes sp.), cuyas picaduras pueden resultar muy dolorosas e incluso peligrosas.

Flora      

Flora

  • Acebiño.

    Este árbol endémico de la Macaronesia es muy abundante en la isla. Reconocerlo no nos será difícil: el tronco claro tiene manchas blancas y marrones, se reproduce por chupones y en las zonas húmedas de sus ramas cuelgan musgos que llegan a medir metro y medio y que se conocen como "barbas de acebiño". Además, al final de la primavera, se llena de frutos rojos similares a los de su "primo del norte" el acebo Ilex aquifolium. Se utilizó mucho en la fabricación de utensilios domésticos y agrícolas.

  • Alheli.

    Planta ramificada con tallos rectos y hojas lineares, de bordes enteros o dentados. Flores de color malva muy vistosas. El término Erysimum proviene del griego "erysimom", que significa planta medicinal. Presenta gran atractivo como especie ornamental.

  • Amagante.

    Arbusto de hasta un metro de altura de la familia de las cistáceas, con hojas de superficie rugosa y nervios muy prominentes por el envés. Las flores pueden tener hasta 5 cm. de diámetro de pétalos rosados. Es un endemismo canario, abundante, sobre todo, en Tenerife y La Palma, que vive en los pinares a partir de los 800 metros de altitud.

  • Bejeque.

    Arbusto de la familia de las crasuláceas, de tallo grueso y carnoso muy ramificado, de hasta 1 metro de altura. Los tallos terminan en una roseta de hojas verde-amarillento con estrías y bordes encarnados que, en verano, pasan a color pardo y en invierno, pierden las hojas quedando sólo las yemas. Florece en Enero con flores amarillo claro en racimos. Vive en las cumberas de zonas bajas pero pueden llegar a los 1.000 metros. Endemismo canario.

  • Bejeque de la Palma.

    Hierba gruesa de tallo corto de la familia de las crasuláceas, con hojas en forma de roseta en la base y flores de color amarillo limón. Es un endemismo canario que vive en rocas y riscos y en zonas bajas y forestales, siendo muy común en el Barranco de las Angustias.

  • Bejeque noble.

    Crasulácea robusta no ramificada de hasta 60 cm. De altura. Roseta de tallo corto con hojas muy grandes, gruesas y carnosas, de color rojizo. Inflorescencia muy grande con flores de color rojo vivo. Endemismo palmero que se puede localizar entre los 200 y los 800 metros.

  • Bicacaro.

    Hierba trepadora de la familia de las campanuláceas, con tallos de hasta 3 metros, hojas triangulares de bordes dentados. Flores con corola acampanulada de hasta 6 cm. De largo, de color anaranjado y el fruto es una baya carnosa comestible de color rojizo.

  • Brezo blanco.

    De las gruesas cepas de este brezo, se tallan las pipas de fumar, motivo por el cual se descepan continuamente los cada día más escasos rodales que de esta especie existen en los lugares umbrosos o barrancos, donde el recuerdo del bosque aún está en el ambiente.

  • Cabezote.

    "Arbusto de hasta 1 metro de altura de la familia de las compuestas (margaritas), de hojas curvas con envés tomentoso y el haz glabro; las flores de color amarillo, de unos 3 cm. De diámetro. Abundante en zonas bajas, pinares y laurisilvas, puede llegar hasta los 1.900 metros de altitud.""

  • Cedro canario.

    Crece en riscos adquiriendo formas achaparradas. Presenta ramas colgantes y hojas aciculares planas. Las flores masculinas y femeninas están en diferentes pies. El fruto tiene una sola semilla, que tarde en madurar 20 meses y cuya dispersión se produce por las aves. El leño y el fruto tienen propiedades curativas. En La Palma vive entre los 200 y 2400 metros en todo el norte. Puede considerarse un endemismo canario.

  • Cerastium de la palma.

    Hierba perenne de la familia de las cariofiláceas, con tallos de hasta 50 cm. De altura, leñosos por base, hojas lanceoladas de unos 3 cm. Y flores con pétalos de color blanquecino. Vive en las montañas altas del borde de La Caldera de Taburiente, entre los 1.900 y los 2.000 metros de altitud.

  • Cerrajon.

    Arbusto robusto de hasta 1.5 metros de altura, de la familia de las compuestas, con hojas lobuladas e inflorescencias muy ramificadas con varios capítulos de flores amarillas. Endemismo canario abundante en las comunidades rupícolas de toda la isla, desde la zona inferior, hasta los 1.700 metros, donde ya es escaso.

  • Codeso.

    "Arbusto frondoso, de porte achaparrado, rastrero y muy ramificado. Hojas pequeñas en grupos de tres (trifoliadas), grises y pegajosas; flores de color amarillo intenso. Su fruto es una legumbre, cubierta de papilas glandulares negras, que se abre en la madurez estallando y dispersando sus semillas. Los incendios favorecen la distribución ya que esta planta coloniza fácilmente los suelos quemados. Es un endemismo Canario.""

  • Cola de caballo.

    Como todos los Equisetum, esta especie es una planta rizomatosa con tallos aéreos articulados. Se caracteriza porque los tallos son mucho más delgados y de hasta 1,75 m, de simples a muy ramosos. En primavera forman un estróbilo de esporofitos en la parte apical. Vive en terrenos húmedos, preferentemente arenosos, como bordes de cursos de agua, pero también puede aparecer en zonas mucho más secas, como taludes o graveras.

  • Corazoncillo.

    Planta perenne de la familia de las leguminosas, de base leñosa, con flores en racimos con pedúnculos largos. Endemismo palmero, frecuente en las zonas montañosas de La Caldera y Cumbrecita y en pinares de media altura, aunque puede llegar hasta casi el nivel del mar.

  • Descurainia de la palma.

    Arbusto pequeño (40 cm) de la familia de las crucíferas, con hojas de tono grisáceo-tomentosas, con inflorescencias sencillas o ramificadas y semillas marrón castaño. Endemismo palmero que vive en las zonas descubiertas y soleadas de los pinares y en las cumbres de La Caldera. Se puede localizar, entre los 1.000 y los 2.000 metros.

  • Escobón de la palma.

    Arbustos pequeños muy ramosos, con flores blancas en racimos, muy olorosas, que vive en las paredes abruptas de las gargantas y barrancos de la baja y media montaña. Endemismo canario.

  • Espirrera.

    Endemismo palmero de la familia de las compuestas. Hierba perenne, a veces leñosa, de hojas enteras y flores amarillas, que vive desde las zonas de montes aclarados o lugares frescos de los pinares (700 metros), hasta las laderas de Bejenado (1.350 metros).

  • Faro.

    Endemismo canario de la familia de las compuestas (margaritas). Arbusto que casi siempre sobrepasa el metro de altura, es por el color verde plateado de su follaje y por el gran número de inflorescencias, una de las matas más bellas de los montes canarios. Vive en los pinares, aunque se ha podido ver hasta los 1.600 metros, en general es frecuente en zonas frescas y soleadas.

  • Faya o Haya.

    Especie que vive en la Macaronesia y de forma muy localizada en el sur de Portugal. Además de formar junto al brezo Erica arborea el fayal - brezal, tiene una amplia distribución en el monteverde ya que se adapta fácilmente a cualquier medio teniendo la facilidad de fijar nitrógeno atmosférico. Su porte puede superar los 20 metros y alcanzar enormes diámetros. Las hojas son laceoladas y estrechas en el margen aserrado y típicamente ondulado. Los troncos viejos se acorchan, pareciéndose un poco al alcornoque Quercus suber. Tiene un papel fundamental en la recuperación del bosque tanto de forma natural como en repoblaciones. Del haya se aprovechó la madera para hacer horquetas, utensilios domésticos, leña, carbón, etc. y sus frutos, denominados creces, se alimentó el gomero en tiempos de escasez.

  • Gacia.

    Arbusto de hasta 6 metros, de la familia de las leguminosas, de ramas glabras y hojas pecioladas y numerosas flores en racimos terminales. Es frecuente en los barrancos y en el interior de La Caldera y alrededores de La Cumbrecita.

  • Garbancera canaria.

    Hierba perenne de la familia de las leguminosas, de tallos de hasta 2 metros de largo, con flores en racimos axilares de corola rosa violácea y fruto hinchado con 6-8 semillas. Vive entre los 1.000 y 1.300 metros en La Caldera y La Cumbrecita.

  • Hediondo.

    Planta de la familia de las asteráceas. Planta exótica en Canarias, muy extendida como invasora en los lugares húmedos de las zonas de los pinares y laurisilva.

  • Hiedra.

    Es una planta trepadora perenne, muy común y conocida. Sus hojas muy verdes y brillantes tienen una textura dura, son muy variables en aspecto dependiendo de la cantidad de luz que reciban. Las flores son muy apreciadas por moscas y avispas ya que producen gran cantidad de néctar. Sus recios tallos están llenos de raicillas pardas con las que se adhiere a los soportes verticales. Distribuida por toda Europa, salvo en el extremo norte, la encontramos subiendo por árboles, peñas y paredes o extendiéndose por el suelo de bosques y lugares umbríos.

  • Hierba conejera.

    Endemismo palmero. Es un arbusto de hasta 1 metro de tallos grisáceos y hojas verde-grisáceas, flores sobre pedúnculos largos de color rosa magenta fuerte. Especie muy rara que se encuentra en las regiones montañosas altas (1.900 metros).

  • Lechuga de la palma.

    Hierba pequeña y delgada de la familia de las compuestas, con pocas flores de 2 a 3 cm. De diámetro. Es frecuente en La Caldera (2.000 m) y en zonas forestales (1.200 -1.500 m).

  • Malfurada.

    Arbusto de hasta 1 metro de alto, con tallos marrón rojizos, con dos o cuatro flores grandes, de color amarillo dorado y fruto capsular duro, de color marrón oscuro cuando madura. Especie muy frecuente que se puede encontrar desde el litoral hasta los 1.600 metros, preferentemente en las zonas soleadas del laurisilva y en el fayal-brezal.

  • Palmera canaria.

    Arboles de hasta 15 metros de altura, de la familia de las palmeras, de hojas grandes pinnadas e inflorescencias en espigas y fruto, una baya carnosa de color naranja amarillento. Endemismo canario muy abundante en todas las islas.

  • Pampillo.

    Arbustos delgados de hasta 1 metro de altura, de la familia de las compuestas (margaritas), con hojas largas y flores corimbosas con pétalos de color blanco. Endemismo palmero.

  • Pensamiento de las cumbres.

    Hierba perenne, robusta, de la familia de las violetas, con flores malva pálido y amarillas. Especie rara que vive en las cumbres de los bordes de La Caldera, entre los 1.900 y los 2.400 metros.

  • Pino canario.

    Árbol de hojas perennes aciculares, de corteza gruesa marrón - rojiza, con flores monoicas. El fruto es una piña que encierra los piñones. Tiene la peculiaridad el pino canario de no quemarse, de manera que en caso de incendio pierde su follaje y al año siguiente rebrota sin problema. Forma masas de importancia entre las 1.200 y 2.000 metros incluso puede rebasar los 2.400 metros como en la umbría del Teide y en el Roque de Los Muchachos. Es un endemismo Canario.

  • Poleo.

    Arbusto de la familia de las labiaceas, hojas lanceoladas u ovadas, verde en el haz y cinearas o blancas en el envés, que tienen un fuerte olor a menta. Inflorescencia muy ramificada de corola blanca rosada. Localmente muy abundante entre los 1.500 y los 2.100 metros Especie canariense.

  • Retama del Teide.

    Arbusto vigoroso y muy ramificado, de hasta 2 m de altura. Hojas pequeñas, en grupos de tres, caducas y de color verde - grisáceo. Sus flores son blancas y se disponen en racimos densos, muy olorosos. Su fruto, una legumbre negra, contiene de 4 a 6 semillas. Planta melífera que se utilizó también para la obtención de carbón y como especie forrajera. Caracteriza al retamar; su nombre supranubius alude a su distribución exclusiva en la alta montaña canaria. Es un endemismo Canario.

  • Retamón canario.

    Endemismo palmero de flores solitarias, dispuestas a lo largo de las ramas. Vive en las cumbres de La Caldera y Roque de los muchachos (2.000 metros).

  • Rosal del guanche.

    Arbusto de hasta 2 m de alto, generalmente ramificado desde la base, tortuoso e intrincado. Hojas dispuestas en rosetas en el extremo de las ramas. Flores en inflorescencias y frutos globosos. Especie en peligro de extinción, presente en una sola localidad del Parque Nacional del Teide y en otra del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, cuyas poblaciones han sido reforzadas en los últimos años. Es un endemismo Canario.

  • Sauce canario.

    Arbol pequeño, hasta 10 metros de altura, de hojas alternas, pubescentes por el envés. Vive en los cauces y proximidades de las corrientes de agua, gargantas húmedas y manantiales y es frecuente en la zona de brumas. Supeditada sobre todo, a la abundancia de humedad.

  • Tagasaste.

    Arbusto alto de la familia de las leguminosas, de hojas pecioladas y flores en fascículos axilares. La semilla es una legumbre comprimida que se pone negra cuando madura. Es muy abundante en los riscos de las cumbres y escaso en el sotobosque del pinar, o mezclado con retama y codeso.

  • Tajinaste.

    Arbusto densamente ramificado de hasta 2 metros, inflorescencia en espiga larga, cimas laterales sencillas y flores azules. Endemismo palmero, vive preferentemente en las formaciones rocosas de los pinares y del laurisilva, hasta los 1.700 metros.

  • Tajinaste azul genciano.

    Arbusto de hasta 70 cm. De altura, con hojas lanceoladas con el haz con pequeñas espinas. Especie muy rara que se puede encontrar en las montañas altas del borde de La Caldera y en el Roque de los muchachos, desde 1.100 a 2.400 metros. Endemismo palmero.

  • Tajinaste rosado.

    Sus hojas lineares están dispuestas en una roseta basal y presentan gran cantidad de pelos largos que le dan una tonalidad plateada. Las flores, rojas, se disponen en una gran inflorescencia ahusada, de hasta 3 m de alto. Especie de interés melífero, escasa en los riscos del norte de La Palma. Es una especie vicariante del Tajinaste rojo del Teide.

  • Tomillo de burro.

    Arbusto de la familia de las labiadas ramificada desde la base, las hojas tienen un fuerte olor a limón y las flores son de color rosa-purpúreo. Es muy frecuente desde las costa hasta los bosques de laurisilva y pinos.

  • Tonatica.

    Planta perenne, a veces leñosa por la base, hierba alta pubescente de hasta 1,5 m con hojas opuestas, inflorescencias ramificadas por la base, con flores de pétalos azul morados, aunque a veces el blanca (albiflora). En La Palma se puede ver en los alrededores del Roque de Los Muchachos y abunda en las cabeceras del barranco de Jieque del de Tajodeque. Es un endemismo Canario.

  • Verode.

    Planta de porte arbustivo. Este endemismo canario es de los más típicos y comunes de las islas. Está generalmente asociado con la euphorbia de tallos suculentos, hojas lanceoladas agudas y carnosas y flores largas y amarillas. Las hojas se pierden más cuanto más cálida es la zona, por lo que los tallos se ven casi sin hojas la mayor parte del año.

  • Vinagrera.

    Planta perenne que crece en mata y es muy abundante. Puede crecer entre otros matorrales, en los suelos pedregosos de la zona costera donde a veces forma masa. Está muy difundida en todas las islas. Aunque es muy típica de las costas se ha podido llegar a observar en altitudes de 1500 metros sobre laderas peñascosas soleadas. Es una planta que se nota enseguida su presencia por el color verde vivo de sus hojas, que son algo carnosas y los penachos rojizos de los frutos ya pasados que aparecen en verano. Es un endemismo Canario.

Fauna     

Fauna

  • Bisbita caminero.

    Como todas las aves de la familia de las Motacillidae, son de colores pardos y no hay diferencia entre sexos. Son aves terrestres que corren y andan con gran agilidad. Anidan en el suelo. Existe la variedad Anthus berthelotii berthelotii en la isla de La Palma.

  • Búho Chico.

    Habita preferentemente en bosques de coníferas, bosquetes aislados y en sotos fluviales. Es menos frecuente en bosques muy frondosos pues caza al acecho desde posaderos y otras veces volando bajo, en terrenos con vegetación escasa. Mide 35 centímetros y se alimenta de aves, insectos y pequeños mamíferos. Cría generalmente en nidos viejos de otras aves y la puesta tiene lugar de febrero a junio. Existe la variedad Asio otus canariensis en la isla de La Palma.

  • Canario.

    Como todos los fringílidos se alimenta de semillas y tiene el pico corto y fuerte. Anida en árboles, arbustos o en el suelo.

  • Cernícalo vulgar.

    Es una de las rapaces más comunes en España que podemos ver cernirse a poca altura sobre cualquier campo. Pesa alrededor de 250 gramos y aunque prefiere terrenos abiertos también se le encuentra en bosques aclarados y entornos urbanos próximos al hombre. Caza suspendiéndose entre 10 y 30 m con la cola abierta en abanico durante un minuto o más inspeccionando el terreno y pasando a otro punto si en el anterior no ha tenido suerte. Cría en solitario y en ocasiones aprovecha los nidos viejos de córvidos, ardillas u otras rapaces. Habita en toda la península, Baleares y Canarias.

  • Chova piquirroja.

    Habita en acantilados y zonas rocosas de alta montaña y también en acantilados y afloramientos rocosos cerca del mar. El nido lo construye siempre aprovechando salientes, grietas o cuevas inaccesibles. Mide 39 centímetros y se alimenta de larvas, orugas, caracoles, saltamontes y arañas. También alguna semilla sin llegar a constituir peligro para las cosechas. Existe la variedad Pyrrhocorax pyrrhocorax barbarus en la isla de La Palma.

  • Conejo.

    Es un animal muy conocido y común en España. En Canarias se considera introducida por el hombre. Tiene un tamaño mediano, hace sus madrigueras en el suelo, donde saca adelante su abundante prole. Se alimenta de cortezas, fresas salvajes y brotes tiernos de vegetales. Su carne es muy apreciada y su piel se utiliza en peletería barata. Su presencia junto a cabras y arruies ha puesto en serio peligro de extinción algunas especies de la flora endémica.

  • Cuervo.

    Habita y cría en acantilados y enclaves rocosos, que le garantizan seguridad para reproducirse. Es un ave muy atrevida que no duda en atacar a buitres y aguilas de mayor tamaño que él cuando pasan por su territorio, a veces sin razón aparente. Mide 64 centímetros y tiene un pico negro muy grande y poderoso. Es un ave omnívora que come de todo, incluso carroña. Cría de febrero a mayo en cornisas rocosas en un nido de barro y ramas. Existe la variedad Corvus corax tinginatus en la isla de La Palma.

  • Curruca capirotada.

    Se trata de una especie muy distribuida y común, que anida en variedad de lugares arbolados. Desde los parques urbanos a los bosques más recónditos, ya sean de coníferas o caducifolios, a nivel del mar o en monte, este ave se adapta sin ningún problema. Se la considera una buena aliada del hombre, debido a la cantidad y tipo de insectos que come. En épocas de frío y escasez busca bayas silvestres. Existe la variedad Sylvia atricapilla heineken en la isla de La Palma.

  • Curruca tomillera.

    Ave pequeña de unos 13 cm. La hembra es menos vistosa que el macho. Vive en espesos tomillares, romerales, coscojales y matojos de marismas. Se alimenta de insectos, arañas, moluscos y semillas. Hace su puesta de abril a junio. Su nido lo hace entre las matas, a poca altura del suelo. Pone 4 o 5 huevos y su cuidado lo llevan a cabo ambos padres. Cuando los pollos se ven amenazados por algún intruso, el padre finge estar herido, se arrastra por el suelo y emite lastimeros piídos, esta aptitud despista al intruso, ya que le hace creer que atrapará sin dificultad al pájaro que se tambalea y se va en su busca. Es una especie protegida. Existe la variedad Sylvia conspicillata orbitalis en la isla de La Palma.

  • Gavilán.

    Habita en todo tipo de bosques y campiñas, en sotos, plantaciones, etc. Caza al acecho volando a baja altura, casi siempre aves, aunque en ocasiones se alimenta de grandes insectos y pequeños mamíferos. Cría de abril a mayo en los bosques junto a prados con árboles y a una altura de 5 a 30 metros del suelo. Existe la variedad Accipiter nisus granti en la isla de La Palma.

  • Herrerillo común.

    Habita en las mismas zonas que el carbonero común aunque le gustan menos los bosques de coníferas. Tiene un tamaño de 11 centímetros y como otros páridos puede ser un acróbata buscando comida en el envés de las hojas, alimentándose de los insectos y gusanos que las parasitan y aprovechando también las yemas de las ramas más finas. En otoño puede comer algún fruto y en invierno semillas. Cría de abril a junio en nidos que hace en agujeros.

  • Lagarto tizón.

    Recibe este nombre por la coloración de su piel. Puede llegar a medir hasta 20 centímetros de largo. La época reproductiva es en primavera y a finales de verano los jóvenes lagartos ya son visibles. Son omnívoros, aunque los jóvenes comen principalmente insectos. Los machos son mayores que las hembras y poseen unos colores más vistosos, que aumentan de coloración en la época de celo. Son muy abundantes y son un endemismo canario. Existe la variedad Gallotia galloti palmae en la isla de La Palma.

  • Lavandera cascadeña.

    Habita principalmente los cursos medio y alto de nuestros ríos montanos y de los llanos. Tiene 18 centímetros y nidifica entre las raíces y piedras de la orilla o en agujeros de obras de fábrica en los tramos accidentados del río. Cría de marzo a julio y se alimenta de insectos que caza en las orillas. Solamente si se queda todo el año, completa su dieta con semillas de plantas ribereñas.Existe la variedad Motacilla cinerea canariensis en la isla de La Palma.

  • Mirlo común.

    Habita en todas partes: en bosques con matorral de llanura y montañas, en tierras cultivadas y en parques y jardines urbanos. Solamente está ausente en zonas desnudas de alta montaña y en las estepas de gramíneas. Mide 25 centímetros y se alimenta de bayas y frutas, insectos y larvas de todo tipo, caracoles y lombrices. Cría de marzo a julio en nidos que construye en matorrales y árboles. Existe la variedad Turdus merula cabrerae en la isla de La Palma.

  • Mosquitero común.

    Suelen ser aves solitarias, aunque a veces se les ve en parejas o tríos. Es un ave muy nerviosa y activa. Observa y realiza una prospección muy detallada de cada rincón de los árboles que frecuenta para localizar sus pequeñas presas. A veces podemos verlo lanzándose volando desde su punto de observación tras los mosquitos. De abril a julio hace su nido que consiste en una esfera de musgo y hierba, forrada de plumas y con una entrada lateral. Pone de 4 a 7 huevos. Frecuenta zonas con alguna cubierta arbórea o arbustiva de variable espesura. En la época invernal es fácil verlos en pequeños parques y setos. Es una especie protegida.Existe la variedad Phylloscopus collybita canariensis en la isla de La Palma.

  • Orejudo canario.

    Mamífero quiróptero que vive en el fondo de cuevas húmedas y tubos volcánicos, en donde descansa durante el día. Al tener su actividad por la noche su visión es casi nula, de modo que se orientan por medio de ultrasonidos emitidos por boca o nariz, que se reflejan en los objetos o presas y son recibidos por el oído, lo que posibilita que calcule las distancias. Este sistema se llama "ecolocación". Son animales insectívoros e hibernan en invierno. La reproducción tiene lugar en primavera. Es una especie endémica de Tenerife que está muy afectada por el uso de insecticidas y por la destrucción de su habitat, por lo que está especialmente amenazado al no encontrarse en ningún otro lugar del mundo.

  • Paloma bravía.

    Ave de unos 33 cm. Tiene un vistoso plumaje gris azulado, con verde y violeta en los lados del cuello. Su vuelo es muy rápido y normalmente bajo. Podemos encontrarla en acanti-lados marinos y en campiñas cercanas. Hace sus nidos en grietas, cuevas y a veces entre rocas.

  • Paloma rabiche.

    Recibe ese nombre debido a la franja clara que tiene al final de su cola, rasgo principal para diferenciarla de su "prima" la turqué que la tiene subterminal. Aunque también puede ser observada dentro del monte, la rabiche prefiere zonas escarpadas y barrancos rocosos del límite inferior de la laurisilva, aunque también puede ser vista en cañadas húmedas, áreas degradadas con cultivos, bosquetes de castaños, etc. Come principalmente bayas de til, vinátigo y barbusano, a menudo en el suelo. A diferencia de la turqué, la rabiche ubica su nido en el suelo de paredones y riscos de difícil acceso, poniendo un solo huevo. También estuvo al borde de la extinción, aunque hoy en día sus poblaciones están estabilizándose poco a poco. Sólo vive en Canarias.

  • Perenquén común.

    Saurio de la familia de los Gecónidos, que a pesar de su pequeño tamaño, su penetrante y fija mirada le proporciona un aspecto inquietante. Son animales que se alimentan de insectos en general dañinos para los cultivos. Mediante un rápido movimiento de su lengua, emite un sonido a veces fuerte. Tiene un modo peculiar y sorprendente de desplazarse, pues puede caminar por superficies completamente verticales y lisas, como una lámina de cristal, tanto para arriba como cabeza abajo, gracias a las expansiones de la piel situada debajo de los dedos de sus patas.

  • Petirrojo.

    Nidifica fundamentalmente en bosques de las zonas húmedas del norte y en los valles umbrosos de los macizos de montaña. También le podemos ver en tierras de labor, jardines y bordes de río con matorral impenetrable. Mide 14 centímetros y llega a confiar en el hombre más que otras aves. Cabe destacar la territorialidad de los invernantes, de tal forma, que no toleran la presencia de otro individuo de su especie en la parcela elegida. Siempre come en el suelo insectos, lombrices y moluscos pero completa su dieta con frutos como el majuelo, moras, etc. Anida en agujeros o grietas de muros o rocas, árboles, etc.

  • Pinzón vulgar.

    Es uno de los fringílidos que más abunda en nuestro país. Habita en todo tipo de bosques, llegando hasta los últimos pinos negros de los bosques pirenaicos. En ocasiones se forman bandadas organizadas por sexos. Mide 15 centímetros y construye el nido generalmente muy bajo en arbusto o árboles, donde cría de abril a julio. Se alimenta de semillas forestales e insectos perjudiciales, y es especialmente útil, porque destroza gran cantidad de crisálidas para aprovechar la seda de sus capullos en el forrado de su nido.

  • Rana común.

    Tiene un tamaño entre 7 y 10 centímetros con los miembros ante-riores muy fuertes y un color que varia entre el verdoso, parduzco y grisáceo. Viven en cualquier terreno con agua independientemente de su extensión o importancia. Pueden alcanzar una altitud de 2.000 mts. Cuando se secan las aguas en que viven, en lugares con clima apropiado entran en estivación enterradas en los fondos secos. Durante la reproducción los machos cantan día y noche formando coros dentro y fuera del agua. Se alimentan de insectos, arácnidos, crustáceos, moluscos y pequeños vertebrados. Son muy desconfiadas y a la menor señal de peligro, se sumergen en el agua y se entierran en el fondo.

  • Raton común.

    Es originario de Asia y más pequeño que el ratón de campo. Habita todo tipo de terrenos sin llegar a la alta montaña. Puede transmitir enfermedades aunque no tanto como las ratas. Son omnívoros y pueden llegar al canibalismo sobre todo cuando sus congéneres han sido atrapados con cepos. Alcanzan su madurez sexual a las pocas semanas y la gestación dura de 20 a 25 días. Pueden llegar a tener 10 camadas en el año de 3 a 10 ratoncitos cada una.

  • Ratonero común.

    Ave de unos 55 cm, son fáciles de reconocer en vuelo por la silueta que presentan. Son de pelaje muy variado. Se alimentan de pequeños vertebrados, de escarabajos y en raras ocasiones, de pequeños pájaros. Se le puede ver formando pequeños grupos. Vive en costas rocosas solitarias, monte bajo, llanuras, laderas y zonas boscosas y de cultivo. Anida en salientes rocosos, en árboles y sobre suelos pedregosos. Existe la variedad Buteo buteo insularum en la isla de La Palma.

  • Reyezuelo sencillo.

    Es una de las aves más pequeñas de Europa. Vive en las áreas forestales de las cadenas montañosas del norte y centro. Abunda en los abetales, pinares de pino negro, de pino silvestre y bosques mixtos de coníferas y frondosas del Pirineo. Mide 9 centímetros y se alimenta de insectos, como los carboneros y herrerillos, que en otoño e invierno, completan su dieta con bayas y semillas. Crían de abril a junio, en nidos casi siempre colgando de la punta de una rama de conífera.Existe la variedad Regulus regulus teneriffae en la isla de La Palma.

  • Tórtola común.

    Es reconocible por su gracia y menor tamaño con respecto al resto de las palomas. La encontramos en campos abiertos de matorral, en setos silvestres y pequeños bosques. Anida en arbustos y matorrales.Existe la variedad Streptopelia turtur turtur en la isla de La Palma.

Mapa       

Mapa

Normativa  

Normativa

Fue creado en 1954 por el Decreto 6 de octubre se crea el Parque Nacional de La Caldera de Taburiente en la isla de la Palma, provincia de Santa Cruz de Tenerife.

La normativa reguladora de ámbito superior está contenida en la ley 4/81 de 25 de marzo, que estableció la reclasificación del parque.

Actualmente, está gestionado por el Organismo Autónomo de Parques Nacionales, dependiente del Ministerio de Medio ambiente y su régimen de utilización se recoge en el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG), aprobado por el Real Decreto 1410/86 de 30 de mayo y la ley 4/89 de 27 de marzo de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres.

El Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente separa cuatro zonas:

La zona de reserva (clase I) es una zona cerrada al público, en la que está prohibida la libre circulación, y la administración del parque regula el acceso con fines científicos de señalización o de control del medio ambiente.
La zona de uso restringido (clase II) permite un acceso público regulado, no pudiéndose abandonar los senderos señalados en los casos expresamente autorizados por la administración del parque.
En las zonas de uso moderado (clase III) de acceso libre y la zona de uso especial (clase IV) se da cabida a construcciones y servicios necesarios para la gestión del parque.

Otros nombramientos

Pertenece a la red supranacional ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves).

Equipamientos

Equipamientos

CENTROS DE VISITANTES Y DIRECCIONES DE INTERÉS:

Existe centros de visitantes, como el de El Paso, en la carretera que une Santa Cruz de La Palma con Los Llanos de Aridane. En las inmediaciones de este centro, existen otros que desarrollan una labor educativa y sus instalaciones pueden ser utilizadas por grupos organizados que realicen programas sobre la naturaleza.

El Paso

Dispone de cinco salas con información para el visitante, una primera sala de recepción e información; una sala de exposiciones donde podemos encontrar una descripción general de los espacios protegidos, geología e hidrología, vida animal y vegetal, medio humano y visitas al Parque; sala de proyecciones con capacidad para 70 plazas con dos audiovisuales que pueden escucharse en tres idiomas de forma simultánea (la isla verde y La Caldera de Taburiente); videoteca con material audiovisual específico; y por último sala de biblioteca sobre temática de Parques Nacionales, historia natural de las islas Canarias y de la Caldera de Taburiente.

Dirección: En el Km 23,900 de la carretera TF-812 que une S/C de La Palma y Los Llanos de Aridane. Ahora : Ctra. General de Padrón, nº 47, 38750 El Paso (La Palma).Teléfono: 922-49 72 77.

Horario: abierto todos los días del año por la mañana y por la tarde (9 - 14 h. / 16 - 18'30 h.).

Roque de Los Muchachos

Cuenta con salas temáticas destinadas al Parque Nacional y otras a la astronomía incluyendo un pequeño observatorio estelar para aficionados. Además dispone de área de descanso con tienda y cafetería.

Dirección: Cerca de la residencia del Observatorio Astrofísico del Roque de Los Muchachos.

CASETAS DE INFORMACIÓN

Los principales puntos de parada o de paso obligado hacia el Parque tienen casetas de información (La Cumbrecita, el Roque de Los Muchachos y la pista del Lomo de Los Caballos a Los Brecitos). Abiertas todos los días del año en las horas de mayor afluencia de visitantes, ofrecen la información más sencilla y práctica del Parque.

ZONA DE ACAMPADA

En el interior del parque hay una zona de acampada junto al Roque Salvaje y el Arroyo de Taburiente. Para poder acampar hay que solicitar un permiso previo en las dependencias del Centro de Información de El Paso. Se puede pernoctar durante dos noches como máximo, en épocas de máxima afluencia (verano y semana santa) y 6 noches el resto del año y la capacidad diaria es de 100 personas. Esta prohibido acampar fuera de la zona de acampada.

Dirección: Pista Los Llanos-Los Brecitos, y caminando desde los Brecitos
Capacidad: 100 personas diarias.

CAMPAMENTO-AULA DE LA NATURALEZA "EL RIACHUELO"

Cuenta con un edificio central de uso común (comedor, cocina, almacén y aseos) y con siete casetas dormitorio con 11 plazas cada una, destinado a Centros Escolares y grupos organizados que tengan entre sus fines el conocimiento y disfrute de la naturaleza. Los requisitos para su utilización son la elaboración de un programa de actividades y el depósito de una fianza para hacerse cargo de los posibles desperfectos. Se necesita un permiso que se puede solicitar en el Centro de Visitantes.

Dirección: Desde El Paso a La Cumbrecita, desvío a la derecha.

DIRECTOR CONSERVADOR

D. Ángel Palomares Martínez.
Carretera General de Padrón, 4738.750 El Paso (Isla de La Palma) Teléfono: 922-49 72 77/49 74 00, Fax: 922-49 70 81. E-mail: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra robots de spam. Necesitas activar JavaScript para poder verla .

Itinerarios

Itinerarios

  1. Cumbrecita - Lomo de las Chozas (vuelta por el Mirador de los Roques)
  2. Brecitos - Zona de acampada
  3. Cumbrecita - Lomo de las Chozas
  4. Hoyo Verde - Zona de acampada
  5. Cumbrecita - Zona de acampada
  6. Pista de Valencia - Bejenado
  7. Pista Pico de la Nieve - Ermita de la Virgen del Pino
  8. Zona de acampada - Barranco de las Angustias
  9. Roque de los Muchachos - Espigón de Roque
  10. Roque de los Muchachos - Torre del Time
  11. Pista Pico de la Nieve - Roque de los Muchachos

Municipios

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El Paso