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Cabañeros

Introducción

Introducción


Célebre por haber estado a punto de convertirse en campo de tiro, es hoy uno de los rincones protegidos más valiosos de los Montes de Toledo, refugio de grandes rapaces, cigüeñas negras y otras muchas especies en peligro de extinción.
  • Fecha de declaración: Ley 33/95 de 20 de noviembre, de declaración del Parque Nacional de Cabañeros.
  • Superficie: 40.856 hectáreas.
  • Provincia: Ciudad Real y Toledo.
  • Comunidad Autónoma: Castilla-La Mancha.
  • Coordenadas: Longitud: 4º 29' 14'' W; Latitud: 39º 23' 47'' N.
  • Teléfono: 926-783297, visitas en todo terreno 926-775384
  • Valores Culturales:

    El Parque Nacional de Cabañeros debe su nombre a las chozas utilizadas tradicionalmente por pastores y carboneros como refugio temporal de sus labores en el campo. Estas cabañas de forma cónica se techaban utilizando vegetación del entorno y eran usadas por los pobladores de los Montes de Toledo. La extracción de carbón vegetal, el pastoreo y la agricultura de subsistencia fueron las principales actividades que se desarrollaron en el entorno de Cabañeros. Otras activiadades fueron la apicultura y la extracción de corcho.

  • Valores Naturales:

    Su paisaje está formado por extensas rañas con ricos pastos estacionales que ofrecen alimento a multidud de animales. Las sierras y macizos cubiertos de bosque y matorral mediterráneo dan cobijo a gran variedad de aves y mamíferos.En él habitan más de 200 especies de aves distintas, entre las que destacan las grandes rapaces, como el águila y el buitre; mamíferos como el ciervo, corzo o jabalí y en general, una rica flora con una gran variedad de árboles y arbustos.

  • Otros Datos:

    Redes supranacionales: ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) y LIC (Lugar de Importancia Comunitaria)

    Reparto de la propiedad:

    • Propiedad pública: 55.19 %
    • Propiedad privada: 44.81%
  • Documentos:

Localización

Localización

El Parque Nacional de Cabañeros está en el centro de la Península Ibérica, entre las provincias de Ciudad Real y Toledo e incluido en los Montes de Toledo.

Como llegar

Carreteras:

Desde Ciudad Real Tomamos la carretera CM-412 con dirección a Porzuna. y saliendo de este municipio podemos tomar dos direcciones:

  • La primera cogiendo la carretera CM-403. nos lleva al Centro Administrativo del Parque situado en Pueblonuevo del Bullaque, desde donde podemos acceder al Centto de Visitantes "Casa Palillos" (acceso al Parque Nacional).
  • La segunda dirección nos lleva por la carretera CM -4106, que pasa por El Robledo, Alcoba de los Montes (acceso al Parque Nacional), donde hay un puesto de información en el Museo Etnográfico, hasta llegar a Horcajo de los Montes (acceso al Parque Nacional), donde nuevamente el puesto de información está situado en el Museo Etnográfico.

Desde Toledo Tenemos tres opciones:

  • Primera: Por la carretera CM-4013. que nos lleva a Las Ventas con Peña Aguilera, desde donde tomamos la dirección hacia Pueblonuevo del Bullaque (acceso al Parque Nacional). Por la carretera CM-403. a la altura del Molinillo, podemos coger la CM-4017 que nos lleva a Remerta del Bullaque (acceso al Parque Nacional), donde la oficina de información está situada en el Zoorama.
  • Segunda: Por la ctra. CM-401, dirección a Navahermosa. Poco después de pasar este municipio, cogeremos la desviación hacia Hontanar por la ctra. CM-4157. hasta la subida al "Risco de las Paradas". desde donde tomaremos la CM-4153 con dirección a Navas de Estena (acceso al Parque Nacional). Desde aquí podemos acceder a Retuerta del Bullaque (acceso al Parque Nacional) por la ctra. CR-70 1 y llegar hasta Horcajo de los Montes (acceso al Parque Nacional) por la ctra. CM-40 17.
  • Tercera: Por la carretera CM-40 1, dirección a Navahermosa, siguiendo la carretera hasta los Navalmorales. Al llegar a este municipio, cogeremos la carretera-4155 que nos lleva hasta Los Navalucillos (acceso al Parque Nacional), donde encontramos un punto de información en el pueblo y, a 15 kilómetros, en el inicio de la ruta del Chorro.

Desde Talavera de la Reina Tenemos tres opciones:

  • Primera: Por la N - 502, hasta llegar a Sevilleja de la Jara. Poco después de pasar este municipio, cogeremos la desviación hacia Anchuras por la ctra. CM-4106, hasta llegar a un cruce, donde seguiremos recto por la ctra. BA-050, llegando a Horcajo de los Montes (acceso al Parque Nacional).
  • Segunda: Tomamos la CM-4102 hasta Los Navalmorales, desde donde cogeremos la CM-4155 que nos lleva hasta Los Navalucillos (acceso al Parque Nacional), donde encontramos un punto de información en el pueblo y, a 15 kilómetros, en el inicio de la ruta del Chorro.
  • Tercera: Por úlltimo, podemos dirigirnos por la N-502 hacia Alcaudete de la Jara, desde donde tomaremos la ctra. CM-401 dirección a Navahermosa. Un poco antes de llegar a este municipio tomaremos la desviación hacia Hontanar por la CM-4157, hasta llegar al municipio de Navas de Estena (acceso al Parque Nacional), desde donde podremos dirigirnos a otros pueblos y accesos al Parque.

Autobuses:

  • Horcajo de los Montes y Alcoba de los Montes-Ciudad Real y viceversa: "AISA": recorrido lunes-viernes.
  • Navas de Estena-Retuerta-Pueblonuevo-Ciudad Real y viceversa: recorrido lunes-viernes.
  • Pueblonuevo del Bullaque-Molinillo-Estación Sur Madrid y viceversa: recorrido diario.

 

Historia

Historia

El Parque Nacional de Cabañeros está íntimamente ligado a la historia de Toledo que, desde el siglo XIII al XIX fue de su propiedad. El mantenimiento de unas estrictas Ordenanzas de Uso fue un factor decisivo en la conservación del medio natural hasta mediados del siglo pasado.

Durante 25 años (1860-1885) Cabañeros estuvo en manos de los acreedores de la ciudad de Toledo, constituidos en Administración Usufructuaria para que mediante su aprovechamiento ganadero y forestal se cobraran las deudas de la ciudad.

La transformación radical de la titularidad de la tierra en Cabañeros, vino con la desamortización de Madoz en 1885. Fue el mayor proceso de privatización de su historia, cuyas consecuencias sociales y económicas serían decisivas. Las fincas puestas en venta con esta nueva legislación, pasaron de ser propiedad municipal o comunal a propiedad privada y sus nuevos propietarios, forasteros principalmente de Madrid.

Este cambio de titularidad en la propiedad de buena parte del actual Parque Nacional de Cabañeros, mantuvo la zona dedicada casi exclusivamente a la agricultura y la caza. Los escasísimos niveles de rendimiento económico que se demandó de esta zona es lo que, a la postre, ha permitido el actual estado de conservación del Parque.

Desde que en 1955 se declaró "finca manifiestamente mejorable", La Raña de Santiago ha pasado por diversas vicisitudes, siendo en 1982 cuando Cabañeros empieza a conocerse en todo el país debido a la intención de convertirlo en campo de tiro.

Afortunadamente, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha lo declaró Parque Natural en 1988. Finalmente, y conforme a lo propuesto en el PORN de Cabañeros-Rocigalgo, el 20 de noviembre de 1995, fue declarado Parque Nacional "Cabañeros".

Geomorfología y Clima

Geomorfología y Climatología

GEOMORFOLOGÍA

El Parque Nacional de Cabañeros forma parte del complejo orográfico de los Montes de Toledo. Al norte, el macizo del Rocigalgo y la mitad meridional del macizo del Chorito, y por el sur la Sierra de Miraflores. Los Montes de Toledo están compuestos por roquedos del precámbrico y paleozoico. El Parque Nacional se enmarca en la parte sureste de la zona centroibérica, dentro de las cuencas de dos ríos, afluentes del Guadiana, por su margen derecha:el Bullaque y el Estena.

El río Bullaque no ha excavado valles diferenciados en la raña, y tanto él como sus arroyos circulan sobre la llanura con cierta movilidad. Sin embargo, el Estena sí ha excavado un profundo valle, por lo que discurre encajonado entre profundos surcos como el del Boquerón. Estas diferencias entre los dos ríos marca los dos sectores de Cabañeros: uno escasamente accidentado y otro, el más noroccidental, con relieve abrupto y marcada incisión fluvial. El punto más alto se encuentra en el Pico de Rocigalgo, de 1.447 m., donde nace el rio Estena.

De modo genérico, Cabañeros, los Montes de Toledo, Ciudad Real o Sierra Morena se han formado tras millones de años de acción geológica. En geomorfología estas formaciones reciben el nombre de relieves appalachienses, que deriva de la Cordillera de los Appalaches, en EE.UU, y que corresponde al plegamiento del periodo paleozoico que afectó principalmente al norte de América.

La actividad erosiva de millones de años ha determinado el paisaje de los Montes de Toledo y por tanto del Parque Nacional de Cabañeros. Presentan seis tipos de accidentes orográficos distintos con sus características definidas. Los macizos, las sierras, cuencas sinclinales, depresiones anticlinales, crestas y rañas.

Los macizos, con una gran robustez y densidad, aparecen sobre estructuras laberínticas onduladas por las cuarcitas labradas en los materiales más duros, y cuyas nuevas formas han sido modeladas por los procesos ambientales más recientes. Forman anticlinales como en el Macizo de Chorito o sinclinales, como ocurre en el macizo de Rocigalgo. En líneas generales recibe el nombre de macizo toda región montañosa formada por materiales duros que no pueden ser plegados, normalmente son rocas cristalinas o sedimentarias viejas afectadas por orogenias antiguas y que en plegamientos posteriores se han fracturado.

Las sierras forman crestas monoclinales cuyo buzamiento presenta una sola dirección. Aparecen sobre las cuarcitas con fracturas que forman alineaciones serranas. Por su altitud, las crestas cuarcíticas son las formas más expuestas a los agentes climáticos, que disgregan y rompen estos roquedos. A veces, las cumbres presentan un aspecto redondeado, debido al tipo del pliegue y meteorización de las rocas cuarcíticas. La mayor parte de las cimas destacan no sólo por su forma, sino por la escasa presencia de vegetales y por el color verde amarillento o grisáceo de los líquenes que viven sobre las cuarcitas.

Las cuencas sinclinales son depresiones causadas por la erosión de las capas más blandas. En ocasiones, el efecto de la erosión deja al descubierto, por debajo de las cuencas, materiales como las pizarras y por encima las lomas y los cerros de areniscas y cuarcitas.

Las depresiones anticlinales son el resultado del efecto de la erosión sobre las zonas que, en su origen, fueron las más altas del sistema.

Las crestas son el resultado de los movimientos geológicos posteriores a la formación del sistema, es decir, durante la era terciaria y cuaternaria. Recubriendo este esqueleto rocoso, destacan las formaciones de pedrizas que forman las laderas y en las que el elemento paisajístico cobra importancia, por la dificultad que encuentra la vegetación para instalarse en algunas zonas de estos canchales, haciendo a la vez, un efecto de cortafuegos. La formación de estos canchales es debida a procesos de rotura de rocas, por la sucesión continuada de ciclos de hielo y deshielo del agua en el interior de fisuras y grietas.

Las rañas son los accidentes orográficos más característicos del Parque Nacional. Son extensas llanuras de relleno atravesadas por arroyos que se unen a los afluentes del Guadiana. Se encuentran a una altitud media de 650 m. La formación de las rañas se origina a finales del terciario y principios del cuaternario. En épocas de lluvias torrenciales, se produjo un arrastre de material procedente de las laderas y piedemontes que se depositó en valles y llanuras. Según su fisonomía se dividen en dos tipos, las rañas de mesa en las que la erosión fluvial es muy intensa y la parte alta de las rampas aparece elevada algunos cientos de metros sobre el lecho. Y las rañas de llanadas características de los sectores poco erosionados al quedar alejadas de los cursos principales. La composición del suelo de las rañas está formado por arcillas plásticas, material muy impermeable, que favorecen la formación de lagunas temporales o navajos en época de lluvias. La inundación reiterada impide el desarrollo de vegetación. Las principales rañas son, la raña del Espino, de Viñuela, de Santiago, del Rostro, de los Pescados, de la Cruz de Ramírez, del Pocito y de la Toledana.

CLIMATOLOGIA

El clima es típicamente mediterráneo continental, con un marcado periodo de sequía estival y lluvias primaverales y otoñales.
Está caracterizado por el contraste con inviernos fríos y altamente lluviosos y veranos con altas temperaturas y de gran aridez.

Las temperaturas anuales medias varían entre los 12 y los 15ºC que oscilan entre las mínimas invernales de aproximadamente -10ºC y las máximas temperaturas alcanzadas en verano de 44ºC, unas diferencias de más de 50ºC entre una estación y otra.

Las precipitaciones también son variables con una media anual que oscila entre los 350 mm recogidas en las partes llanas y los 500 mm recogidos en los montes, aunque en algunos puntos de los Montes de Toledo se han llegado a recoger hasta 800 mm anuales. En general las lluvias disminuyen de oeste a este. Entre diciembre y abril suelen producirse precipitaciones en forma de nieve.

Conservación  

Conservación

Este Parque cuenta con 1000 especies catalogadas de plantas vasculares, de las que 98 son árboles y arbustos. Quejigos, arces, encinas y alcornoques originan un bosque de carácter mixto con dominancia de unas u otras especies según la zona. Jaras (Cistus ladanifer), brezos (Erica arborea), madroños (Arbutus unedo), romeros (Rosmarinus officinalis), majuelos (Crataegus munogina subsp. brevispina), cantuesos (Lavandula stoechas), labiérnagos (Phyllirea angustifolia), lentiscos (Pistacia lentiscus), durillos (Viburnum tinus) y zarzamoras (Rubus ulmifolius) conforman el matorral que cubre laderas y montes.

En zonas de umbría es posible encontrar algún acebo (Ilex aquifolium). Lagunas y charcas se cubren de ranúnculos (Ranunculus ssp.); mientras en los tramos de aguas tranquilas y profundas del rio Bullaque son habituales los nenúfares amarillos (Nuphar luteum).

Arbutus unedo Nuphar luteum

La vegetación de ribera de estas zonas alcanza cierta espesura en forma de bosques-galería que, umbrosos y húmedos, están formados principalmente por sauces (Salix atrocinerea), alisos (Alnus glutinosa) y fresnos (Fraxinus angustifolia). A sus pies, el arraclán (Frángula alnus), el mirto (Mirtus communis), el brezo, la zarza o algunas lianas como la madreselva (Lonicera implexa) y la zarzaparrilla (Smilax aspera) forman un sotobosque que da cobijo a numerosas aves. Entre los endemismos de área más reducida, destacamos: Digitalis mariana, Sideritis paulli, Coincya longirostra y Betula pendula parvibracteata restringidos a Montes de Toledo.

La fauna de este parque es muy rica, y cuenta con algunas especies endémicas y otras muchas amenazadas (21 a nivel nacional y 43 a nivle regional). Aquí viven cerca de 200 especies de aves: rapaces de gran tamaño, como el buitre negro (Aegypius monachus), el águila ibérica (Aquila adalberti), el águila real (Aquila chrysaetos); aves que habitan en las rañas, como la avutarda (Otis tarda), el sisón (Tetrax tetrax), la cogujada (Galerida cristata), etc; aves de los sotos como el martín pescador (Alcedo atthis), la oropéndola (Oriolus oriolus), el trepador azul (Sitta europea).

Águila imperial Cigüeña negra

Cabañeros es tierra de grandes mamíferos (45 especies, 3 de ellas introducidas). Podremos ver al ciervo, al jabalí y al corzo.

ciervo (cervus elaphus)

La herpetofauna tiene también una buena representación (13 anfibios y 19 reptiles). También las especies de peces que viven en el Parque son varias.

Según el censo de 2008, el número de parejas de buitre negro (Aegypius monachus) asciende a 157, siendo Cabañeros la segunda colonia de cría del mundo, sólo por detrás de Monfragüe.

colmilleja (cobitis paludica) buitre negro (aegypius monachus)

Usos compatibles

Usos compatibles

Algo de historia

El Parque Nacional de Cabañeros debe su nombre a las chozas utilizadas tradicionalmente por pastores y carboneros como refugio temporal de sus labores en el campo. Estas cabañas de forma cónica se techaban utilizando vegetación del entorno y eran usadas por los pobladores de los Montes de Toledo.

La extracción de carbón vegetal, el pastoreo y la agricultura de subsistencia fueron las principales actividades que se desarrollaron en el entorno de Cabañeros.

En la actualidad, la ganadería sigue siendo una actividad habitual en los alrededores del parque, con una producción de queso de excelente calidad. Además, se sigue cultivando cereal y olivos de la variedad cornicabra, también llamada cornezuelo, origen del aceite de la recientemente creada D.O. "Aceites de los Montes de Toledo".

Apicultura

Otra de las actividades agrarias que se vienen desarrollando en el Parque Nacional es la apicultura. Se trata de un aprovechamiento que ha variado en los últimos años, incorporando mejoras en su explotación como es la sustitución de corchos por cajas de paneles que facilitan y mejoran el rendimiento de las colmenas. Las instalaciones están vigiladas por la guardería del Parque.

Extracción de corcho

extracción del corchoOtra de las actividades que aún se mantiene en Cabañeros (aunque tan sólo en algunas fincas privadas) es la extracción de corcho de los alcornoques, cuyo traslado se realiza mediante caballerías debido a la orografía del terreno. El descorche se realiza sin ningún tipo de mecanización, en la época estival cada 8 ó 12 años, utilizando el hacha y la jurga, palo largo de madroño o fresno, para ir despegando las planchas de corcho del árbol.

 

Ecosistemas       

Ecosistemas

Los ecosistemas del Parque Nacional de Cabañeros son consecuencia de la interacción de distintos factores como son su geología, clima, acción del hombre, etc. En general las distintas orientaciones de las laderas delimitan zonas con distintos grados de exposición solar y como consecuencia de ello, especies vegetales y animales distintas en cada caso. Entre la biocenosis de las zonas elevadas y de las zonas más bajas de las rañas hay notables diferencias. La fauna del Parque Nacional de Cabañeros es muy importante. El mayor interés de la fauna radica en su comunidad de vertebrados, tanto por el número de especies (276) como por el alto porcentaje de presencia de especies amenazadas a escala mundial (4,7%) y en España (25,36%).

En general se pueden distinguir tres grandes unidades de vegetación natural, los bosques (encinares y alcornocales con quejigos, melojares y formaciones de ribera), matorrales (jarales y jaral-brezales) y formaciones herbáceas de pastizal. También son significativas, aunque de menor importancia paisajística, las comunidades ligadas al medio acuático, así como la vegetación rupícola.

Bosques.

El área es una de las mejores y más extensas representaciones del bosque mediterráneo ibérico.
Las especies dominantes, en la mayoría de los bosques del Parque son la encina (Quercus ilex ssp. rotundifolia) y el alcornoque (Quercus suber), que se encuentran mezcladas formando bosques mixtos. Formando el sotobosque de ambas formaciones aparecen especies como el madroño (Arbutus unedo), que puede llegar a tener porte arbóreo, el labiérnago (Phillyrea angustifolia), la cornicabra (Pistacia therebinthus), el mirto (Myrtus comunnis), el acebuche (Olea europaea var. sylvestris) y el lentisco (Pistacia lentiscus). Estas tres últimas especies de requerimientos muy termófilos. Acompañando al alcornoque además aparecen otras especies como el arce de Montpellier (Acer monspessulanum), el quejigo (Quercus faginea), el durillo (Viburnum tinus), y el labiérnago (Phillyrea angustifolia). En el bosque mediterráneo es típica la abundancia de lianas trepadoras, como la madreselva (Lonicera implexa), y la rubia (Rubia peregrina).

Los bosques de roble melojo (Quercus pyrenaica) se pueden localizar en dos zonas bien diferenciadas, que originan formaciones de un gran interés al indicar una menor sequía estival. Por una parte, los melojos se instalan en algunos fondos de valle, abiertos y de escasa pendiente, con suelos profundos y alto nivel freático. Por otro lado, en las cotas de mayor altitud del territorio, por encima de los 1.000 m, en exposiciones de umbría, y sobre los 1.200 m. en solanas, encontramos melojares acompañados del mostajo (Sorbus torminalis), el arce de Montpellier, la encina y el madroño.

Entre los bosques riparios se encuentran fresnedas, alisedas y abedulares, que son bosques muy variados pero poco extendidos; se aprecia un cambio de las especies dominantes en sentido este - oeste. Se distinguen distintos tipos: las fresnedas formaciones dominadas por fresno (Fraxinus angustifolia) y sauce (Salix atrocinerea). En las zonas más secas van acompañadas de tamujo (Securinega tinctorea). Las alisedas dominadas por el aliso (Alnus glutinosa) que dan lugar a vistosos bosques en galería. Por último, los abedulares constituyen comunidades relictas dominadas por el abedul (Betula pendula ssp. fontqueri var. parvibracteata). En estos bosquetes se encuentran especies raras para estas latitudes, como el acebo (Ilex aquifolium) y el loro (Prunus lusitanica). Los matorrales son muy ricos en brezos (Erica australis y Erica arborea) y jaras cervunas (Cistus populifolius) en las umbrías, mientras que en las solanas domina la jara pringosa (Cistus ladanifer), mejor adaptada a las condiciones de sequía.

La fauna asociada a los bosques es muy numerosa. Entre los mamíferos destacan el ciervo (Cervus elaphus) y el corzo (Capreolus capreolus) por su importancia numérica y por ser especies de alto valor cinegético. También destaca por su alta población el jabalí (Sus scrofa).

Las aves de este ecosistema son las propias del bosque mediterráneo. Entre las especies pequeñas más abundantes se encuentran el petirrojo (Erithacus rubecula) de aspecto rechoncho, el mirlo común (Turdus merula), el pinzón vulgar (Fringilla coelebs), el acentor común (Prunella modularis), el pardillo común (Acanthis cannabina), el papamoscas (Ficedula hypoleuca) y el pájaro picapinos (Dendrocopos major), entre otras.

Las grandes rapaces son también abundantes, aparecen en este entorno especies como el buitre negro (Aegypius monachus), el águila imperial (Aquila adealberti), el águila real (Aquila chrysaetos), el águila calzada (Hieraetus pennatus) y el águila culebrera (Circaetus gallicus).

Otras aves características del bosque son las cigueñas, de las que podemos encontrar dos especies diferentes, la cigüeña común (Ciconia ciconia) y la cigüeña negra (Ciconia nigra).

Matorrales.

El ecosistema de matorral aparece en el parque como resultado de la degradación paulatina del bosque, bien por la acción directa de la mano del hombre, bien por la acción de fenómenos erosivos y climáticos, como las tormentas secas que provocan incendios.

Se distinguen dos tipos de formaciones de matorrales:
Los matorrales de porte altos o madroñales, muy extendidos por el Parque Nacional que ocupan las laderas y pies de monte de las sierras compartiendo los ambientes de los montes mixtos, como ya hemos mencionado anteriormente.

Los matorrales de porte bajo o mediano están compuestos por formaciones de jaras (Cistus salvifolius) y jara pringosa (Cistus ladaniferus) principalmente, que presentan matorrales puros en zonas umbrías. También se encuentran formando matorrales puros los brezos (Erica escoparia y Erica lusitanica) cuando se dan condiciones de elevada humedad. La mayoría de las veces, jaras y brezos aparecen asociados, dando lugar a las formaciones denominadas jarales-brezales. Se trata de un conjunto muy adaptado al sistema, por lo que cubren grandes extensiones del Parque Nacional, principalmente las laderas de las sierras y antiguas zonas de cultivo en la llanura. Junto a estas formaciones aparecen asociadas otras especies como romero (Rosmarinus officinalis) y labiérnago (Phyllirea angustifolia).

Las aves que colonizan el ecosistema de matorral pertenecen, básicamente, a la familia de los sílbidos, representada principalmente por la curruca rabilarga (Sylvia undata) y la curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala). Otras especies son el herrerillo común (Parus coeruleus), el mirlo (Turdus merula) y el pinzón común (Frigilla coelebs).

La jineta (Genetta genetta) y la garduña (Martes foina) se desarrollan en esta zona y tienen gran importancia ya que son las presas preferidas para especies como el zorro (Vulpes vulpes), gato montés (Felis sylvestris) y lince (Lynx pardina).

La actividad humana ha dejado, en Cabañeros, distintas formaciones de pastizales que son en la actualidad el tipo de vegetación más heterogéneo, concentrándose en pequeñas áreas una gran diversidad de especies. Los pastizales se diferencian según el soporte físico (biotopo) en pastizales anuales y pastizales vivaces.

Los pastizales anuales ocupan grandes extensiones en dehesas, campos de cultivo abandonados, claros del bosque, etc. Crecen en suelos que sólo reciben el agua de lluvia y por tanto están secos gran parte del año.

Los pastizales vivaces están representados por plantas que crecen en las zonas más deprimidas de las rañas, estas zonas debido a la característica de los suelos impermeables sufren encharcamientos más o menos prolongados. Las especies que colonizan estas zonas son herbáceas anuales que están adaptadas a las condiciones de encharcamiento.

Los herbazales de Cabañeros constituyen un ecosistema muy variado y rico en especies, debido a la cantidad de alimento que en ellos encuentran las aves. Las aves insectívoras son abundantes ya que aprovechan la abundancia de insectos.

Las especies varían mucho en función de las estaciones, aunque en general nos encontramos el sisón (Otis tetras), la bisbita común (Anthus pratensis), el colirrojo tizón (Phenicurus achruros), la urraca (Pica pica), el ratonero común (Buteo buteo) que se alimenta de roedores muy abundantes en esta zona, la avutarda (Otis tarda) que se reconoce por su gran tamaño, cuerpo robusto y cuello y patas largos y gruesos y el alcaraván (Burhinus oedicnemus), ave algo desgarbada que se diferencia de los demás por el aspecto de su cabeza redonda con grandes ojos amarillos.

También podemos observar el vuelo de la cigüeña común, que construye sus nidos sobre los árboles de la raña, el milano negro (Milvus migrans) y el aguilucho cenizo (Circus pygargus).
En las charcas temporales podemos observar al gallipato (Pleurodeles waltl), al tritón ibérico (Triturus boscai), al sapo corredor (Bufo calamita) y a la rana verde (Rana perezi).
Algunos carnívoros salen también a los herbazales a consumir insectos; principalmente, el zorro (Vulpes vulpes), el gato montés (Felis silvestris), que se alimenta de conejos y liebres y, la comadreja (Mustela nivalis).

Ecosistemas de vegetación acuática.

Las zonas donde se encharca el agua de lluvia, denominadas "trampales", son de marcada estacionalidad, y la vegetación que crece, lo hace en función de diversos factores como orientación, tipo de suelos, profundidad, velocidad del agua y duración de la estación seca entre otros. Se desarrolla un tipo de vegetación relíctica para los Montes de Toledo, con especies importantes como el brezo de pantano (Erica tetralix), el mirto de bramante (Myrica gale) y poblaciones de plantas vasculares carnívoras como la atrapamoscas (Drosera rotundifolia) y la grasilla pálida (Pinguicola lusitanica).

En las lagunas y charcas pequeñas y de poca profundidad, donde se suele conservar el nivel hídrico durante bastante tiempo, se pueden observar el pato real o azulón (Anas plathyrynchos) y las esbeltas garzas reales (Ardea cinerea) que se diferencian de las demás grazas por su mayor tamaño.

En las zonas encharcadas de prados donde la humedad se conserva poco tiempo debido a la gran evaporación se dan aves del tipo de la agachadiza común (Gallinago gallinago), la avefría (Vanellus vanellus) y la codorniz (Coturnix coturnix).

Rios.

Los ríos presentan condiciones propias que merece la pena destacar como un apartado.
El principal es el río Estena en cuyas orillas crece una vegetación de tipo ripario compuestas por alisos (Alnus glutinosa), quejigos (Quercus faginea) y fresnos (Fraxinus sp.). En las riveras del Estena viven dos aves características, el mirlo acuático (Cinclus cinclus) y la lavendera cascadeña (Motacilla cinerea). Otras aves frecuentes del Estena son la cigüeña negra (Ciconia nigra) y el martín pescador (Alcedo atthis). Entre los peces destaca un ciprínido endémico denominado jarabugo (Anaecypris hispanica), presente sólo en el río Estena, uno de los peces más amenazados de los ríos europeos.

En condiciones normales en los tramos de aguas profundas del río Bullaque, se observan plantas hidrófitas como nenúfares (Nuphar luteum) y espigas de agua (Potamogeton polygonifolius). En las zonas menos profundas, que durante el verano, al disminuir el caudal, quedan secas, crecen carrizos (Phragmites australis), espadañas o eneas (Typha latifola), lirios amarillos (Iris psedacorus), esparganios (Sparganium erectum).
En el río Bullaque también se concentran un buen número de aves pero diferentes a las del río Estena. Abundan el pato real (Anas platyrhynchos), la polla de agua (Gallinula chloropus) y el avetorillo común (Ixobrychus minutus).

Los anfibios tienen un gran interés científico, al ser bastante discutida su posición taxonómica. Destaca una subespecie de salamandra (Salamandra salamandra ssp. bejarae) exclusiva de los Montes de Toledo y Sierra de San Vicente, el tritón ibérico (Triturus boscay) y el tritón verdinegro (Triturus pigmeus). Se encuentran, además, casi todos los anuros ibéricos.

La herpetofauna del parque también es importante. El reptil más amenazado es el galápago europeo (Emys orbicularis), aunque en el parque mantiene una población importante. Otros reptiles que destacan son el lagarto ocelado (Lacerta lepida), el lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi), la lagartija ibérica (Podarcis hispanica) y casi todos los ofidios ibéricos

Flora            

Flora

  • Abedul.

    Los abedules, en gran parte de las sierras del norte, tienen una importante función colonizadora de los terrenos que, por incendios u otras causas, perdieron los bosques que los cubrían, realizando una función similar a la de los pinares. Son muchas las aplicaciones y usos que se obtienen del abedul. De sus hojas, ricas en flavonas, se hacen tisanas diuréticas; su corteza imputrescible se utilizó como pergamino para escribir, para conducciones de agua y para techar viviendas y cobertizos; con la madera se hacen zuecos, pasta de papel y ebanistería; y por último, con su savia, una vez fermentada, se confecciona una bebida alcohólica de consumo en Europa que se denomina "vino de abedul". En el Parque Nacional de Cabañeros, los bosques de abedul pertenecen a una subespecie endémica del área: Betula pendula ssp. fontqueri var. parvibracteata, y se restringen a los arroyos serranos de curso permanente.

  • Acebo.

    Planta leñosa, que florece entre los meses de abril a junio, con tamaños comprendidos entre los 2 - 10 mts. , y que se encuentra en las zonas inferior y montana. Este bello arbusto forma parte del cortejo natural que, como sotobosque, acompaña a robles, hayas y encinas en sus manifestaciones de óptimo natural. Su presencia en muchos montes es un valioso indicador sobre las posibilidades de la vegetación del mismo.

  • Álamo Blanco.

    Este chopo, como todos sus congéneres, tiene preferencia por lugares húmedos, próximos a los cauces de agua, y se diferencia de los demás, entre otras cosas, por tener el envés de sus hojas de un color blanco lanuginoso, la madera de peor calidad y menos apta para carpintería, así como por tener crecimientos menores. Sin embargo, por su porte más o menos tortuoso, por el colorido de sus hojas y su adaptación a terrenos de muy diversas índoles, hay que tenerlo muy presente como planta ornamental, de gran valor decorativo e importancia jardinera.

  • Alcornoque.

    La distribución mundial de esta especie se reduce a la Península Ibérica y al Mediterráneo occidental. En el Parque Nacional de Cabañeros los alcornocales se sitúan, de forma general, en las orientaciones más cálidas de las sierras y bajo un ombroclima subhúmedo. El alcornocal, en sus estados mejor conservados, presenta un gran densidad de arbolado, acompañando al alcornoque otras especies como el arce de Montpellier, el madroño, el quejigo, el durillo, el labiérnago, etc. Básicamente comparten con los encinares las mismas etapas de degradación; si bien, en las situaciones más húmedas - habitualmente en las pedrizas -, aparecen madroñales con durillos y brezales con jara cervuna, que no se presentan en la serie del encinar. En las umbrías de las sierras los alcornoques se mezclan con quejigos. También son frecuentes en el tránsito hacia los melojares las formaciones mixtas de alcornoque y melojo.

  • Algarrobo.

    Árbol perenne de follaje oscuro y denso, su copa tiene forma cónica y puede llegar a medir hasta 10m, aunque puede encontrarse en forma arbustiva intrincada. Es originario de las regiones mediterráneas más secas. Lo encontramos en el resto del espacio mediterráneo en cultivos, a veces en terrazas, por sus frutos, las algarrobas, que se usan como alimento para el ganado y consumo humano, cuando están maduras son de color marrón y dulces al gusto. Las flores del algarrobo aparecen en otoño y su madera es dura, rojiza, y brillante.

  • Aliso.

    El género Alnus se distribuye por Europa, Asia y ambos continentes americanos. Crecen en las orillas de los ríos, donde intervienen en la composición de los bosques en galería, aunque no aparecen en formaciones densas, sino salpicadas entre la masa. Estos bosques en galería formados por el aliso son abundantes al norte y oeste del Parque Nacional de Cabañeros, en las proximidades del Estena, en situaciones de estabilidada del nivel freático. El aliso está acompañado también por fresnos y sauces, destacando en estas alisedas el gran desarrollo que presentan las parras silvestres.

  • Arce de Montpellier.

    Es el arce más abundante de nuestra Península. Se presenta con frecuencia con talla de arbusto, apareciendo salpicado entre los matorrales y bosques de nuestros montes. Es de crecimiento muy lento y puede llegar a vivir un siglo. Se encuentra sobre suelos pobres, pedregosos o arenosos, entre los que prefiere los calizos a los silíceos, aunque también vive en estos últimos. Tiene una madera de color rosado o rojizo que se emplea en tornería y, cuando las dimensiones de los troncos son adecuadas, también en ebanistería"

  • Arraclán, Sanguino.

    Puede alcanzar hasta los cuatro metros de altura y se encuentra, entre otros, en las orillas de los arroyos, bordes y setos, principalmente del norte de España. De su corteza oxidada se hace una infusión que es un magnifico laxante. En el Parque Nacional de Cabañeros, forma parte del cortejo de las formaciones arbóreas de turbera o trampales, que se desarrollan generalmente en zonas montanas. "

  • Brecina.

    "Se distingue de los brezos por sus hojas cupresoides, su cáliz petaloide y su corola profundamente escindida en 4 lóbulos. Esta planta es representativa de los terrenos silíceos más pobres; se encuentra desde las dunas hasta la zona subalpina, representa un avanzado estado de degradación del bosque natural, formando amplias masas en suelos muy lavados y empobrecidos.""

  • Brezo rubio.

    Brezo eminentemente calcífugo, que se encuentra en el cuadrante nor occidental de la Península y en el norte de Africa. Hojas verticiladas, en grupos de 4, estrechamente lineares y con los márgenes revolutos (enrollados hacia el envés). Las flores, de color rosado mas o menos intenso, forman pequeños haces apretados en terminación de las ramas en número de 4 a 8.

  • Brezo blanco.

    Este brezo, junto con el brezo rubio, es dominante en las formaciones de umbría de jaral-brezal, formación que aparece en las etapas de sustitución del bosque perennifolio climácica del piso mesomediterráneo del parque: encinares y alcornocales. Las hojas son aciculares y sus bordes están cerrados, casi ocultando el envés. Flores blancas muy pequeñas, con forma de campana y perfumadas, agrupadas densamente, con anteras de color rojo oscuro. De las gruesas cepas de este brezo, se tallan las pipas de fumar, motivo por el cual se descepan continuamente los cada día más escasos rodales que de esta especie.

  • Brezo de escoba.

    Es la especie de brezo con las flores más pequeñas y menos vistosas. Es un arbusto erecto y delgado que puede llegar a tener 6 m de altura. Tiene hojas aciculares sobre verticilos fr 3-4. En el Parque llega a formar matorrales puros cuando se dan condiciones de elevada humedad, o bien forma parte juntoo con otros brezos de formaciones de jaral - brezal, o aparece dentro de bosques abiertos.

  • Brezo de pantano.

    Arbustos de porte humilde y difuso, que se encuentra en trampales, pantanos y zonas muy húmedas de gran acidez edáfica. Sus hojas están verticiladas por cuatro, cubiertas por cerdas granulosas y densa borra: las ramillas están coronadas por racimos de numerosas y apretadas flores rosadas en forma de olla o cántaro; los estambres están inclusos dentro de la corola y poseen dos cuernos en la base de las anteras. Los trampales de brezo de turbera forman una vegetación relíctica en los Montes de Toledo, generalmente en zonas montanas, y junto a ellos aparece también mirto de brabante, masiega y plantas carnívoras, como la atrapamoscas (Drosera rotundifolia) y la grasilla o tiraña (Pinguicula lusitanica).

  • Brezo, Mogariza.

    "Mata leñosa de ramas densas y erguidas, con hojas lineares y pequeñas; flores en ramilletes terminales con apariencia de umbelas, corolas urceoladas, estambres desprovistos de apéndices en sus anteras y visibles al exterior. Tiene este brezo una distribución fundamentalmente sobre suelos degradados, silíceos y soleados, donde las lluvias lavan repetidas veces las cenizas de los múltiples incendios que quemaron los últimos vestigios del robledal. En esta planta es frecuente encontrar flores "anandras", en las que los estambres están despro-vistos de anteras.""

  • Brezo Portugues.

    Arbusto muy bello de aspecto plumoso, denso y de hoja perenne, propio de las regiones mediterráneas y del Sur Oeste de Europa. Puede llegar a los 7m en forma de árbol, aunque su estado más común es el de un arbusto que puede llegar a los 3,5m. Lo solemos encontrar en bosques abiertos, matorrales de hoja perenne, en riberas y junto a cursos de agua. Las hojas cubren apretadamente las ramas, las yemas son sonrosadas , su corola rosa pálido y su estigma rojo. Despiden una agradable fragancia.

  • Cantueso.

    Esta especie está representada en la Península Ibérica por dos subespecies, stoechas y pedunculata, siendo esta última endemismo exclusivo ibérico. Forma el cantueso grandes agrupaciones en laderas y collados de suelos arenosos, pedregosos y sin cal, en los que, a veces, es el máximo protagonista del paisaje. Esto ocurre sobre terrenos que conocieron momentos de vegetación más esplendorosa, en los que hoy día son ésta y otras labiadas las que intentan sujetar los últimos vestigios de un suelo vegetal que, cuando se escape, dará lugar a situaciones predesérticas. Tiene usos medicinales como antiséptica, usándose en forma de infusión con la que limpian llagas y heridas. Por la facilidad con que arraiga en terrenos arenosos, resulta una planta muy adecuada en la fijación de terraplenes y jardinería rústica en general, teniendo un importante papel en la adecuación de medianas, rotondas y márgenes de carreteras. Es elemento indispensable en los jardines aromáticos.

  • Castaño.

    Ocupa en nuestro país cerca de 150.000 hectáreas, de las cuales, algo más de una tercera parte son montes altos que producen frutos y madera, el resto está tratado como monte bajo para la obtención de muy diversos materiales. Por la importancia de su fruto, se ha difundido mucho, siendo ahora muy difícil precisar su área natural.

  • Chopo.

    "Este chopo es el más cultivado de España para la producción de madera, existiendo numerosas variedades y cultivares, que se adaptan a cada terreno y propósito productor. La facilidad de su producción vegetativa mediante estaquillado, permite repetir individuos idénticamente iguales, con lo que resulta fácil perpetuar los tipos más adecuados para cada propósito. Los chopos alcanzan su mayor prosperidad cuando sus raíces llegan al nivel freático, teniendo así asegurado el suministro de agua para atender sus necesidades. Son árboles de los menos longevos; las plantaciones para producción de madera, si tienen la densidad adecuada, se cortan a los 13 años." "

  • Cornicabra.

    "Las picaduras de un insecto en las hojas del terebinto producen, durante el periodo vegetativo, unas agallas, que se desarrollan en forma de cuerno de cabra, de color verde que termina en un rojo carmín oscuro. La frecuencia de este fenómeno ha dado nombre a esta planta. Su presencia indica una cierta calidad del suelo; es frecuente en encinares y se le ve asociado con acebuches, lentiscos, coscoja, jaras, etc. La planta segrega una trementina, que en tiempos pasados fue objeto de comercio. Su madera, de fácil pulimento, se emplea en ebanistería y en la talla de esculturas.""

  • Coscoja, Maraña.

    Entre los Quercus españoles de hojas persistentes, se distingue la coscoja por su porte arbustivo y achaparrado y, además, por tener sus hojas del mismo color por ambas caras y las escamas que cubren las cúpulas de las bellotas todas ellas revueltas. Las hojas son muy pinchudas. Los coscojares son montes de cierto interés cinegético, sobre todo en caza menor. Pero quizá la mayor importancia de esta especie resida en su aptitud para vivir en terrenos de gran pobreza, especialmente yesos, donde forma una maraña muy tupida, que protege totalmente a un suelo que suele desaparecer al mismo tiempo que la vegetación.

  • Durillo.

    Arbusto perenne de hasta 7 m. Ramillas lampiñas o escasamente pubescentes, débilmente angulosas. Hojas coriáceas de aovadoorbicular a aovadolanceoladas, enteras, obtusas o agudas, lampiñas, brillantes, de color verde oscuro por el haz, escasamente pubescentes o glabrescente por el envés; peciolos sin estípulas. Inflorescencia de 4-9 cm de diámetro; flores de 5-9 mm de diámetro, uniformes, fértiles, rosadas por fuera, blancas en el interior. Fruto de aprox. 8 mm, subgloboso, azul oscuro. Es planta propia de la región mediterránea, interviniendo en el cortejo de encinas y alcornoques, donde forma parte del sotobosque en las formaciones óptimas. Su presencia entre las masas de matorrales regresivos señala los sitios con mejores condiciones para la recuperación del bosque. Tiene una gran importancia en jardinería para la formación de setos de calidad y como planta aislada o de acompañamiento. Hace un papel parecido al laurel, nombre al que alude su denominación específica latina.

  • Encina.

    Es un indicador típico del clima mediterráneo, con veranos secos y calurosos y lluvias de otoño a primavera. Sus hojas adultas tienen vellosidades grises en el envés y sus ramas jóvenes también tienen algo de borra gris. Las hojas nuevas son punzantes como protección contra el ganado. Sus frutos, las bellotas, maduran en el primer año. De forma natural formaría densos bosques umbríos, pero es muy común encontrarlo como arbusto. Su madera es dura y compacta. Dentro del Parque Nacional de Cabañeros, los encinares se localizan, de forma general, en el pie de monte de las sierras y en las zonas más secas de las rañas. Frecuentemente se encuentran adehesados. Como primera etapa de sustituciónllevan madroñales o, muy raramente, lentiscares en las situaciones más térmicas. Las siguientes etapas degradativas, más frecuentes en el territorio, son los jarales - brezales, los jarales y herbazales que constituyen el paisaje característico de las áreas de raña. En zonas con inversiones térmicas, de elevada humedad edáfica o de ombroclima subhúmedo, los encinares se enriquecen con quejigos. Este mosaico encinar - quejigar se localiza fundamentalmente en fondos de valle y laderas de umbría, representando ya situaciones transicionales hacia los alcornocales. El cortejo florístico de los encinares consta de numerosos arbustos, como el madroño, el labiérnago, la madreselva o la cornicabra, así como algunos táxones termófilos, freatófitos como el mirto, y transicionales al termomediterráneo como el lentisco, que ocupa enclaves favorecidos en los piedemontes. El jaguarzo es un buen indicador de estas situaciones.

  • Endrino.

    Es un ciruelo silvestre que se encuentra en las laderas y riberas de casi todo el país, más común en el norte y más raro en el Sur. Su porte es casi siempre retorcido y enmarañado. Florece en marzo y abril, antes de que le broten las hojas, y sus frutos, los endrinos, maduran en el verano. Igual que con los arándanos, grosellas y otros frutos silvestres, con los endrinos se hacen jaleas, mermeladas y se perfuman licores. En medicina rústica se emplean sus frutos como astringentes, por el tanino que contienen. Sus flores son suavemente laxantes.

  • Enebro.

    Es característico y distintivo de este enebro el tener marcadas sus hojas aciculares por dos líneas de estomas, así como el color rojizo, de cuero curtido, de sus frutos. Esta planta no suele formar masas puras, se encuentra entremezclada con muchas otras especies, siendo compañera clásica de la encina y de varios pinos, pudiéndose encontrar también entre alcornoques, quejigos, robles, sabinas y abetos, así como en formaciones tipo garriga. Los enebros pueden llegar a ser pequeños arbolillos de hasta ocho metros de altura y tener diámetros respetables. Su madera es rojiza compacta, aromática y casi incorruptible; se utilizó para la fabricación de lápices, postes, dinteles y piezas que han de sufrir los efectos de la intemperie. Con los frutos se aromatiza las bebidas alcohólicas denominadas "ginebra".

  • Espadaña.

    Planta de 100 a 250 cm. Hojas planas de color verde azulado, flores en espádice de 10 a 20 cm de largo y 2 a 3 cm de ancho de color pardo negro la parte inferior y pardo amarillento la superior. La encontramos en aguas estancadas o de corriente lenta, ricas en nutrientes, en cañaverales de las orillas, en suelos fangosos y en cursos de 20 a 150 cm de profundidad. Es bastante frecuente, aunque va desapareciendo según aumentan las zonas desecadas.

  • Espino Negro.

    Arbusto de hasta algo más de 1,5 m de altura, abundantemente ramificado, formando sus ramas impenetrable maraña de cortezas grises rematadas por punzantes espinas. Las hojas, alternas o agrupadas en fascículos en cortitas ramillas laterales, son estrechas y alargadas, ensanchándose algo hacia el ápice, lineares o linear-lanceoladas, algo coriáceas, persistentes y con los nervios laterales poco visibles por el envés, el borde entero y la terminación roma; flores pequeñas, hermafroditas, raramente unisexuales, cáliz con cuatro lóbulos triangulares; corola con pétalos rudimentarios y ausentes; fruto globoso de color verde y cuando maduro negro. Crece en sotobosques de encinares, quejigares y bosques esclerófilos, así como en los pinares aclarados y formaciones subseriales de los mismos. Actualmente se cultiva esta especie para su uso en las repoblaciones ecológicas que tienen por objeto recuperar el tapiz vegetal natural, así como en los tratamientos de terraplenes y taludes de obras públicas, para integrar la obra al paisaje.

  • Fresno.

    Es un árbol de hoja caduca ampliamente distribuido por toda la península, está presente desde la llanura hasta las montañas de altura media, bordeando las riberas fluviales y a lo largo de pequeñas corrientes de agua donde puede llegar a formar bosques . Alcanza los 40 m de altura, su tronco está libre de ramas, y su madera pálida, dura y elástica es muy apreciada. Prefiere suelos frescos y húmedos, profundos, ricos en substancias nutritivas y muy calizos, aunque a veces los encontramos en zonas con suelos menos calizos, secos y poco profundos. En el Parque Nacional de Cabañeros, las formaciones boscosas dominadas por fresno se localizan en los cauces del Bullaque, Arroyo de los Pescados y Arroyo de las Peralosas, en lugares de oscilaciones marcadas del nivel freático. Junto al fresno encontraremos al sauce, restringido a las orillas formando la primera línea del bosque, y matorrales como zarzas, escaramujos y trepadoras o lianas como madreselvas o parra silvestre. En las zonas más térmicas del parque, las fresnedas van acompañadas de tamujo, como ocurre en algunos tramos del Arroyo de los Pescados. "

  • Genista Blanca.

    Este arbusto leñoso, sin espinas, erecto, de tallos estriados, seríceos, con brácteas flexibles de cinco ángulos, con hojas trifoliadas unas y enteras otras, es una especie calcífuga y con cierta termofilia que de alguna forma liga su distribución a los bosques de alcornoque y encina, aunque no siempre se encuentre en su compañía. Coloniza los terrenos abandonados por la agricultura, mejorando sus condiciones para la posterior entrada de rebollos, quejigos, encinas y alcornoques; ella hace de una forma natural lo que los forestales encomiendan a los pinos, es decir, ganar un escalón ecológico en la recuperación de la vegetación arbórea óptima. Su distribución geográfica abarca desde Portugal hasta la mitad occidental de la Península por el norte y centro, para luego volver a encontrarse en el norte de Africa.

  • Hiedra.

    Es una planta trepadora perenne, muy común y conocida. Sus hojas muy verdes y brillantes tienen una textura dura, son muy variables en aspecto dependiendo de la cantidad de luz que reciban. Las flores son muy apreciadas por moscas y avispas ya que producen gran cantidad de nectar. Sus recios tallos están llenos de raicillas pardas con las que se adhiere a los soportes verticales. Distribuida por toda Europa, salvo en el extremo norte, la encontramos subiendo por árboles, peñas y paredes o extendiendose por el suelo de bosques y lugares umbríos.

  • Hinojo.

    Arbusto bienal o perenne de color verde azulado con frutos picantes. Puede alcanzar los 2,5m de altura. En el ámbito mediterráneo crece silvestre, lo encontramos en los márgenes de los caminos, cultivos y baldíos secos.

  • Jaguarzo, Jaguarcillo.

    Los suelos pobres y ácidos del centro y sur de la Península tienen primaveras explosivas debido a la copiosa floración de esta pequeña mata. Tiene preferencia por las situaciones algo nemorosas, como el sotobosque de los pinares. Cuando su presencia se hace patente sobre suelos desnudos y raquíticos, acompañando a otras cistáceas menores, así como a tomillos, espliegos y romeros, podemos asegurar que la degradación del suelo está muy avanzada y nos encontramos lejos de su óptimo. En dichos terrenos la naturaleza sola tardará muchos años en conseguir reintroducir las especies creadoras de suelo que sucesivamente recuperen las fases necesarias para el regreso de la vegetación arbórea.

  • Jaguarzo, Jarilla.

    Arbusto de 60-120 cm, erecto, ramoso, compacto, muy viscoso y oloroso. Vegeta tanto en suelos calizos como arcillosos o silíceos, pero tiene marcada preferencia por estos últimos, en los que se encuentra con mayor frecuencia y abundancia. Después de C. libanotris y C. crispus es la más termófila de todas las jaras y por eso busca las solanas y zonas bajas para vivir, a pesar de lo cual llega a cotas de 1200 m y más. El bosque de alcornoque, o la mezcla de éste con encina y quejigo, son los clímax arbóreas, de cuya regresión procede la mayor parte de las formaciones naturales de esta especie.

  • Jara blanca .

    Mata o arbusto erguido, muy ramoso, en conjunto de un color blanco-grisáceo. Sus hojas, que asemejan fieltro, son aovadas o elípticas, con el borde entero y recorridas por 3-5 nervios principales, están densamente cubiertas de pelos estrellados, nacen opuestas, sin peciolo y abrazando al tallo en la base. Sus grandes y vistosas flores, de 4-6 cm de diámetro tienen largos pedúnculos y petálos de color entre rosa y púrpura. La Jara blanca, al contrario que gran parte de sus congéneres españoles, tiene marcada preferencia por los terrenos calizos, en los que desempeña un papel similar al de las demás jaras en los terrenos silíceos, como reacción de rápida defensa del suelo en los terrenos incendiados. Florece desde abril hasta junio y, ya formando grandes manchas o aislada, se encuentra por toda la Península. Llama la atención en esta jara, denominada "blanca", el que sus flores sean rosas, pero el nombre hace referencia a las hojas.

  • Jara cervuna.

    Arbusto 80-200 cm, muy ramoso, denso, de color verde intenso, oloroso, de corteza oscura y ramillas glabras o con escasos pelos largos. Hojas de láminas menores en los tallos fértiles, muy grandes en los vegetativos, destacando las de los chupones turionales, largamente pecioladas de color verde con pecíolo cilíndrico. Inflorescencia de 2-6 flores, muy ramosa, pétalos blanco-marfileños con una mancha basal amarilla; estambres 100-120 desiguales, más largos que el pistilo. Especie calcífuga, con preferencia por los sitios con gran humedad primaveral y suaves inviernos, entre los 200 y 1500 metros forma jarales en las etapas de degradación de los alcornocales pero, al contrario de su congéneres, es planta que gusta de la sombra y nunca se presenta en las últimas etapas regresivas cuando ya ha desaparecido la protección que suavice la insolación.

  • Jara común, jara pringosa.

    Es una de las especies más comunes en los montes españoles, asociada a la serie de la encina en sus manifestaciones sobre suelos ácidos. Se encuentra desde los arenales marítimos hasta los 1.000 m, siempre en situaciones soleadas y luminosas. Produce una resina llamada ládano, muy utilizada en perfumería como fijador de las esencias; también tiene aplicaciones medicinales.

  • Jara estepa.

    Esta jara sustituye a la pringosa cuando aumenta la altitud y es la acompañante del rebollo (Q. Pyrenaica) en su serie regresiva, por ello se la encuentra frecuentemente asociada a los pinares; vive lo mismo sobre calizas que en pizarras, areniscas o rocas graníticas. Se diferencia de la jara común por sus hojas pringosas, más anchas y de bordes rizados; sus flores son más pequeñas.

  • Jara, Jaguarzo.

    Tiene este jaguarzo su cáliz con dos sépalos externos mayores y acorazonados, al mismo tiempo que sus hojas son pecioladas, circunstancias que, reunidas, sólo se dan también en C. populifolius, del que se distingue claramente por el tamaño de la planta, por sus hojas pequeñas y rugosas, sus flores también más pequeñas y su estigma casi sentado. Es el Cistus que más amplia área tiene en España, aunque, siendo tan frecuente, no suele formar masas densas y dominantes. En las fases regresivas de los encinares españoles tiene un papel importante, como todas las citáceas, es una de las defensas de la naturaleza para cubrir rápidamente el suelo puesto al descubierto por el fuego o circunstancias igualmente bruscas. Las dehesas andaluzas y extremeñas, donde las encinas se mantienen en un artificial equilibrio agro-slivo-pastoral, tienen en este jaguarzo un gran enemigo, pues queriendo defender la desnudez del suelo quita la posibilidad de los pastos y, ha de ser eliminado a mano, lo que se hace fácilmente después de las primeras lluvias de invierno, pues salen todas las raíces al tirar sin brusquedades de la planta.

  • Jara rizada, Jaguarzo merino.

    De las jaras españolas, ésta se distingue por tener las hojas rizadas y las flores de color rosado intenso y cortamente pedunculadas, características que juntas no concurren en las demás. Forman matorral bajo y almohadillado, denunciando etapas muy regresivas de encinares y alcornocales. Las cistáceas de este género producen semillas muy pequeñas y en gran cantidad, que germinan en masa cuando el fuego pasa rápidamente por ellas, con lo que después de las primeras lluvias, tras el incendio, nacen en apretado semillero que, en buenas condiciones climatológicas, se desarrollará rápidamente, conteniendo las tierras ante la erosión y dando sombra al suelo, produciéndose así las mejores condiciones para la germinación de las semillas del bosque desaparecido y la reinstalación de éste. La gran necesidad de luz de las jaras las hará desaparecer cuando la vegetación se desarrolle.

  • Jazmín silveste.

    Arbusto pequeño perenne o semiperenne, que puede llegar a los 3m. Es nativo del sur de Europa, y lo encontramos en espesuras y linderos de bosques.

  • Labiérnago .

    Este arbusto forma parte del cortejo de plantas que acompañan a encinas y alcornoques, en las formas tipo, del bosque mediterráneo. Su presencia denota fases relativamente alejadas del óptimo.

  • Lentisco .

    Se encuentra en las garrigas resultantes de la destrucción de los encinares, aunque en ocasiones tiene categoría de titular del paisaje en compañía del olivo, como ocurre en gran parte de la Bética. Ha sido una planta muy perseguida por la bondad de sus leñas, lo que unido a su lento desarrollo, han propiciado que en España sólo se encuentre con porte arbustivo.

  • Madreselva .

    Madreselva de hoja siempre verde, tiene tallos delgados muy flexibles y resistentes. Sus flores carecen de pedúnculo y están rodeadas por dos hojas parejas a manera de copa. Se extiende por lugares con matorral en las regiones mediterráneas y en Portugal.

  • Madroño .

    Vive en suelos sueltos y profundos; lo podemos encontrar asociado con encinas y alcornoques o entre el matorral de las series regresivas de este tipo de bosques, indicando, en este caso, las facies más próximas al bosque y los sitios menos degradados. Los frutos del madroño tardan un año en madurar, de modo que en su plenitud, coinciden con la floración del año siguiente. Son comestibles, tanto en confituras como en bebidas alcohólicas después de su fermentación. En otros tiempos se obtenía de él un carbón, denominado breña, que era muy estimado en las fraguas.

  • Majuelo, espino albar .

    Es el majuelo especie muy rústica que está distribuida prácticamente por toda nuestra geografía, ya salpicado entre el matorral que acompaña a gran parte de los bosques de frondosas caducifolias, formando parte de su sotobosque natural, ya como manchones en el erial, que recuerdan tiempos mejores para la vegetación y señalan los sitios con mejor tierra y condiciones para la recuperación del arbolado titular de la serie. Su porte varía desde el retorcido matojo, corroído por las cabras, hasta el airoso arbolillo de diez metros de altura, en el que alterna el esplendor blanco de su floración con el rojo encendido de su fructificación. Una curiosidad de esta planta es que sus flores están dotadas de una defensa para la autofecundación, que lleva a cabo cuando el tiempo se estaciona en frío y húmedo. Admite injertos de plantas de géneros próximos, como son los perales y los nísperos. Sus frutos son comestibles y ricos en vitamina C.

  • Mejorana, tomillo .

    El olor característicos de los tomillos se debe al timol, o derivados de éste, que se encuentran en mayor o menor cantidad en la planta según las condiciones de humedad y temperatura en que ésta haya vivido. Este tomillo forma parte de las cliseries más regresivas de los encinares y pinares españoles, vegetando con preferencia sobre terrenos sueltos de arenas y gravas.

  • Mostajo .

    Es un arbolillo que casi nunca forma masas. Su área de distribución está muy repartida y dispersa gracias a los pájaros que comen con avidez sus frutos y depositan las semillas en lugares muy dispares. Cuando encuentran terrenos profundos y frescos en los valles, forman arboles que pueden alcanzar hasta los 20 metros. Como las semillas son depositadas en las cumbres y crestas de los montes, la planta adquiere un porte achaparrado y arbustivo. Es un árbol de crecimiento lento, que proporciona una madera pesada, dura y homogénea, que es muy apreciada en ebanistería.

  • Nuez negra .

    Planta dioica que brota de una raíz tuberosa, que puede llegar a tamaños enormes. Sus tallos volubles se enredan y trepan por cuanto encuentran a su alcance; los pies masculinos tienen sus flores pequeñitas, de 5 mm, en forma de campanitas, donde se sitúan seis estambres; en los pies femeninos las flores han sustituido los estambres por el ovario, que es como el fruto pero pequeño. Es planta corriente en la Península Ibérica y en gran parte de Europa. Las extremidades de los tallos tiernos, desde tiempos muy antiguos se consumen aderezados como si fueran espárragos; también pueden sustituir a las alcaparras cuando se encurten con vinagre y salmuera. Los frutos son peligrosos, especialmente para los niños, pues su atractivo color rojo vivo y su proximidad a las zarzamoras pueden incitarlos a probarlo y encontrarse con un sabor agrio y desagradable, que produce heridas y quemaduras en la boca, lo cual sólo es inicio de la acción tóxica, con dolores abdominales, vómitos y diarreas. Cuando la intoxicación es grave, puede llegar a causar la muerte, siendo imprescindible suministrar al paciente gran cantidad de leche o emulcentes, y proceder inmediatamente a la hospitalización.

  • Olivilla, salvia amarga .

    Planta arbustiva de hoja perenne, que puede alcanzar hasta los 2,5 m de altura; los tallos, cuadrangulares, están recubiertos de una pelosidad blanco-tomentosa; las hojas, opuestas, tienen lámina elíptica, ovada o lanceolada, de margen entero; las flores aparecen agrupadas de a dos y en ellas destaca su gran labio inferior de cinco lóbulos de color azul o lila. No está muy estudiada la composición y utilidad de esta planta, por lo que su nombre vulgar es distinto en cada región, cuando lo tiene, y generalmente se refiere a su parecido con otras plantas más comunes. Sin embargo, esta especie es frecuente en nuestros campos y bosques; se suele encontrar aislada en el sotobosque del alcornocal y formando parte de los matorrales y setos de la región baja y montana de Andalucía. Se encuentra salpicada por toda la Península y región mediterránea. Se utilizó como arbusto ornamental en las villas romanas y desde entonces se emplea en jardinería como planta aislada y en la formación de setos y borduras. El aspecto de su follaje, que contrasta con plantas de color verde intenso, su resistencia a la sequía y su adecuada respuesta al recorte, hacen de esta planta un buen elemento para la elaboración de borduras y dibujos vegetales.

  • Olivo .

    Tanto el olivo cultivado, como el silvestre o acebuche, son un símbolo de identidad y unión de nuestro país con el Mediterráneo, donde enraíza nuestra vegetación y nuestra cultura.

  • Peonía .

    Planta vivaz , que florece entre los meses de abril y junio, con tamaños comprendidos entre los 0,5 y 1 mts. y que se encuentra en las zonas montaña y subalpina. El la peonía planta vivaz, pasa el invierno representada únicamente por sus rizomas subterráneos, de los que en primavera brotan las hojas y flores; fructifica en verano. Es planta de colores llamativos, que en el campo fácilmente hacen notar su presencia. Se ha utilizado como medicinal contra convulsiones y epilepsias, sin embargo, ya está en desuso por lo peligroso de los productos que contiene. Juega un importante papel en jardinería, donde produce bellos efectos decorativos con sus flores y frutos.

  • Quejigo .

    Pertenece el quejigo al grupo de quercus intermedio entre robles y encinas que se caracteriza por sus hojas marcescentes, esto es, que siendo caducas, permanecen secas en el árbol hasta que brotan las nuevas. Es una de las especies de nuestra flora que presenta mayor polimorfismo y plasticidad. Es propia de las zonas con clima mediterráneo continental no extremado, siendo más xerofítica que el roble y menos que la encina.

  • Rebollo, melojo .

    En España es una especie que constituye primordialmente formaciones de bosques clímax en los ambientes mesófilos. Es un árbol de hoja caduca que no se desprende de las secas hasta estar muy próximo el rebrote de las nuevas. Es muy frecuente que tenga unas agallas producidas por insectos cinípedos. La facilidad que tiene para rebrotar de cepa le mereción la denominación de Q. stolonifera"

  • Retama .

    Arbusto muy ramoso a manera de escobón con poca hoja y flores amarillas muy vistosas sobre ramas flexibles. Como todas la leguminosas tienen gran capacidad para la fijación de nitrógeno y por tanto es una planta capaz de mantener la fertilidad del suelo.

  • Romero .

    Es una de las plantas que se puede ver en flor durante casi todo el año en una u otra parte de su aréa de distribución por casi toda la península. Interviene en las etapas regresivas del encinar y como todas las plantas con la denominación officinalis, tiene aplicaciones medicinales principalmente como estimulante, antiespasmódico y diurético.

  • Sauce .

    Como toda la familia, son caducifolios con amentos unisexuales en planta diferentes. Los amentos son polinizados por los insectos y las yemas son de una sola escama. Se hibridizan mucho y en Europa existen 70 especies aproximadamente.

  • Tamujo .

    Arbusto dioico, fuertemente ramificado desde la base, con ramas finas, similares al mimbre, rígidas y algo espinosas; las hojas nacen fasciculadas y al crecer los ramillos quedan en disposición dística, alternas, obovadas con la terminación roma o escotada; las flores masculinas nacen en fascículos laterales, tienen una sola envuelta de 5-6 sépalos verdosos e igual número de estambres; las femeninas solitarias o agrupadas de 2-3 con pedúnculos largos y flojos; el fruto es globoso dividido en tres lóbulos. Se cría en las orillas y márgenes de los ríos y arroyos en los terrenos desprovistos de cal. La madera del tamujo es tan dura que se resiste al hacha, a lo que alude su nombre genérico. Se ha utilizado esta planta desde antiguo para hacer cercados donde retener el ganado, y sobre todo para la fabricación de escobas duras con las que barrer cuadras, establos y también las calles.

  • Taray .

    Vive en las orillas de los cursos de agua y en las marismas o arenales del litoral. Es muy efectiva para fijar dunas y asentar taludes y terraplenes, porque une a su rusticidad una gran capacidad de adaptación a los ambientes salinos y polucionados. Tiene una etapa de gran vistosidad y belleza.

  • Tejo.

    Árbol dioico, de copa piramidal amplia, de ramificación irregular con ramas horizontales o algo colgantes al final. Hojas perennes, lineares, aplanadas, subdísticas por torsión basal, de color verde oscuro por el haz y verde más claro por el envés, donde se aprecian las bandas estomáticas bien diferenciadas, terminadas en punta córnea. Las flores masculinas se disponen en conos axilares en la cara inferior de las ramas, solitarios, globosos. Las femeninas solitarias o geminadas. Semilla ovoide, de maduración anual, recubierta de un arilo carnoso de color rojo en forma de coa que la deja ver en su interior. Se encuentra en los bosques, laderas, barrancos y cresterías, indiferente en cuanto a la naturaleza del suelo, marcando en unos casos las condiciones de la vegetación que aún queda en los terrenos y en otros la fuerza diseminatoria de las aves, que consumen los arilos y desechan la semilla. Las huellas toponímicas que ha dejado el tejo por nuestra geografía nos hacen pensar que hace algunos años debía de ser una especie más abundante y frecuente en nuestros bosques. A excepción del arilo, todos los demás elementos del tejo son venenosos, con consecuencias mortales. Aparte de los usos medicinales como abortivo y emenagogo, ya en desuso por el grave peligro de envenenamiento, el tejo se utilizó mucho para construir arcos y ballestas, por la flexibilidad de sus ramas. Como planta ornamental, tiene una gran importancia en jardinería, por la belleza de la especie y sus variedades, así como por su aptitud para el recorte y tallado.

  • Tojo .

    El tojo se extiende en la Península Ibérica por toda la costa atlántica, desde Irún hasta el Algarve. Es propio de los matorrales, setos, landas, brezales y claros del bosque que, estando desprovistos de cal, tengan influencia del clima oceánico. Es planta invasora, que con facilidad crea extensos tojares. Se caracteriza por su porte fuertemente espinoso; ramas de color verde oscuro, con estrías entrelazadas y muy marcadas; hojas sustituidas por filodios espinosos de sección triangular, ramillas terminadas en fuerte espina punzante; cáliz grande con dos lóbulos que cubren casi por completo la corola, son vellosos, están libres casi hasta la base y se rematan uno en dos dientecillos y el otro en tres; el fruto es una legumbre pelosa, aovado-alargada, algo mayor que el cáliz, que persiste, arropándola. El tojo se ha cultivado para regenerar suelos, como planta forrajera y cama de ganado, sin embargo es planta tan invasora e incómoda de eliminar que se suele controlar mediante el fuego, y son muchos los incendios forestales que tienen su origen en esta práctica. Con las flores del tojo se hacían infusiones que se consideraban buenas para las dolencias hepáticas, pero su contenido en citisina no las hace recomendables.

  • Tojo alfiletero .

    Mata o arbusto muy espinoso, erguido y con ramificación densa y apretada; ramas alternas, estriadas, con 5 costillas; ramillas jóvenes flexibles y cubiertas con pelos lanosos, espinas axilares simples o con otras dos laterales en forma de cruz, rígidas y muy punzantes; hojas simples, de elípticas a largamente lanceoladas, sin estípulas, con pelos en los márgenes y el envés; flores en racimos terminales apretados y cónicos, pedúnculos muy cortos; cáliz bilabiado con dientes más largos que el tubo; corola amariposada con estandarte más corto que la quilla, toda la flor densamente pelosa; fruto en legumbre corta, aovada y bruscamente estrechada en la punta, por lo general con una sola semilla. Es planta calcífuga, asociada a la serie regresiva de los encinares y alcornocales propios de climas suaves y templados. Su distribución queda limitada, prácticamente, al cuadrante suroccidental de la Península.

  • Torvisco .

    Vive en matas aisladas, salpicando los montes, bosques, ribazos y campos de todo nuestro país en las zonas bajas y montanas, sin despreciar a la zona de alta montaña o subalpina. Florece durante el verano y otoño, y continúa floreciendo cuando ya tiene frutos maduros. La corteza de sus tallos se desprende fácilmente en largas tiras, que los campesinos utilizan para amarrar. Estas cortezas contienen una resina muy activa y picante que actúa como purgante tan enérgico que se desaconseja su uso.

Fauna           

Fauna

  • Abejaruco común.

    Sus colonias se extienden por toda la España seca, prefiriendo las llanuras o altiplanicies de suelos blandos para poder construir los túneles de nidificación. Las bandadas de estos pájaros atraen rápidamente la atención por el colorido de sus componentes, son aves esbeltas, de largos picos algo arqueados, con un plumaje que combina el azul turquesa del vientre, con el amarillo de su garganta, y los tonos marrones del dorso con el dorado de sus hombros. Se reúnen en grupos numerosos, que anidan colonialmente en galerías que excavan en sustratos blandos. Se alimenta preferentemente de abejas, lo que le ha valido la persecución por parte de los apicultores, también come libélulas y algunos coleópteros, a los que generalmente caza en vuelo.

  • Abubilla.

    Habita en terrenos abiertos de hasta media montaña, bosques de pinos e incluso en zonas desérticas. Mide 28 centímetros y tiene un vuelo lento y ondulante. Generalmente come en el suelo despejado, desde sapos y ranas, hasta grandes insectos y gusanos. Hace el nido en agujeros de viejos árboles y cría desde abril a julio en nidos que progresivamente, con el crecimiento de los pollos, aumenta su olor nauseabundo debido a la acumulación de excrementos que los adultos no pueden evacuar, y al olor a carne podrida que tienen los pollos para repeler a los posibles intrusos que pudieran acercarse al nido.

  • Águila calzada.

    De todas las aguilas españolas es la más pequeña, con una longitud máxima de 55 centímetros. Habita en bosques aclarados o bosquetes aislados, sotos, etc. Emigra hacia Africa en agosto y septiembre. Caza como el azor, situándose al borde de un bosque o dentro de él, desde distintos posaderos. Principalmente se alimenta de reptiles y aves. Se encuentra presente en todo el territorio peninsular excepto en la parte de Galicia y también en Mallorca y Menorca.

  • Águila culebrera.

    Se encuentra en sierras y llanuras con árboles dispersos. Aunque nidifica en Cabañeros no es un ave invernante en la zona. En general come todo tipo de reptiles, pero está principalmente dotada para capturar culebras gracias entre otros, a su adaptación para evitar el peligro de una mordedura. Nidifica en árboles a una altura del suelo de entre 4 y 9 metros. Tiene un area de distribución muy amplia.

  • Águila imperial.

    Se encuentra en sierras y llanuras arboladas en ambientes tranquilos y aislados. Son sedentarios. Es una especialista en la caza de conejos, aunque caza todo tipo de presas con peso inferior a 2 kilos y medio: palomas, urracas, etc. Construye su nido principalmente sobre pinos y alcornoques sobre copas con más de 6 m de altura sobre el suelo. Su distribución se reduce al cuadrante sudoccidental de la península y está en peligro de extinción.

  • Águila pescadora.

    Habita en ríos transparentes y de curso lento, preferiblemente bordeados de árboles. Se alimenta de peces con un peso inferior a medio kilo completando su dieta en ocasiones con anfibios y pequeños mamíferos. Nidifica en cantiles y árboles casi siempre cerca del agua. En el interior es invernante y cría principalmente en las costas del levante y sur de la península.

  • Águila real.

    Habita principalmente en zonas montañosas y también en llanuras con algún buen sitio para nidificar. Construye el nido generalmente en un saliente rocoso, con o sin extraplomo, y ocasionalmente en árboles. Es el águila más grande de todas las españolas. Mide de 76 a 89 centímetros y caza pequeños mamíferos como perdices y liebres que lleva al nido, generalmente situado en la parte más baja del territorio de caza, para que el transporte sea lo menos penoso posible.

  • Aguilucho cenizo.

    Es un aguilucho pequeño de menos de medio kilo de peso. Campea y caza por brezales y pastizales donde encuentra roedores y pequeñas aves de las que se alimenta. Completa su dieta con anfibios y reptiles y ocasionalmente con grandes ortópteros. Nidifica a ras de suelo, frecuentemente en campos de cereales o en pequeños promontorios. Entre agosto y octubre emigra a Africa de donde no volverá hasta finales de marzo. Es muy común y se distribuye por toda la península.

  • Aguilucho pálido.

    El macho es gris y blanco y la hembra en general pardo oscuro. Es muy corriente en monte bajo, trampales y campos de cereal y raramente supera los 55 cm de longitud. En Castilla La Mancha es sedentario, pero en latitudes más al norte emigra hacia el sur de la Península Ibérica o hacia Africa. Construye sus nidos a ras del suelo y se alimenta de pequeños mamíferos, reptiles, anfibios y algunos crustáceos e insectos. Cría en el norte e inverna en toda la península y Baleares.

  • Alcaraván.

    Es un ave grande de 40 cm con una cabeza redondeada y grandes ojos amarillos. Se mueve por terrenos pedregosos y arenosos descubiertos o eriales y colinas desnudas generalmente con poca vegetación. Ocasionalmente frecuenta marismas o entornos con pinos dispersos. Es característico el grito que emite principalmente al anochecer.

  • Alcaudón real.

    Habita en carrascales, bordes de bosques y terrenos con árboles dispersos. Necesita superficies despejadas con algún posadero desde donde vigilar. Tiene 24 centímetros y su alimentación abarca desde pequeños pájaros hasta grandes insectos. El nido lo emplaza generalmente en arbustos y en ocasiones en árboles de gran porte. Cría de abril a junio.

  • Alcotán.

    Es un pequeño halcón que no suele medir más de 35 cm. Habita en bosques y terrenos salpicados de arbolado. Es un halcón migrador. Entre agosto y noviembre comienza la emigración hacia Africa de donde volverán a finales de febrero. Suele criar en los nidos de otras rapaces y la puesta la realiza entre mayo y junio, cuando ya otras aves han terminado su ciclo. Cría en toda la península y ocasionalmente en Baleares y Canarias.

  • Alimoche común.

    Es el más pequeño de nuestros buitres. Los adultos tienen un plumaje de color blanco amarillento, con la cara y parte del cuello de color amarillo intenso. Los inmaduros tienen un color uniforme pardo oscuro con las puntas de las plumas más claras. Es un ave migradora en la península y sedentaria en Canarias. Se alimenta principalmente de carroñas y deshechos a los que llega antes que otros buitres. Son especialistas en romper los huevos de avestruz empleando piedras de tamaño apropiado que arrojan contra el huevo en sucesivos intentos, hasta que rompen la cáscara y acceden al contenido. En España es muy común en todo tipo de terrenos con roquedos y cantiles.

  • Alondra común.

    Habita en páramos, prados de montaña y dunas. En invierno puede observarse en los altiplanos nevados, bandadas de alondras a modo de coros, con un canto que puede durar 10 minutos sin interrupción. Tiene 18 centímetros y anida de abril a julio en el suelo.

  • Arrendajo.

    Es un pájaro eminentemente forestal que rara vez habita fuera del arbolado. Abunda tanto en bosques de coníferas como de frondosas y mixtos. Es muy retraído y arisco y por tanto difícil de observar; sin embargo es el vigilante del bosque y ante el paso de cualquier animal salvaje o el hombre, emite unos "gritos" que alertan a toda la comunidad. Tiene 34 centímetros y cría de abril a junio. Se alimenta principalmente de insectos, frutos y ocasionalmente de crías y huevos de otras aves.

  • Avutarda.

    Son aves muy recelosas y terrestres que necesitan terrenos cultivados despejados y muy amplios. Si se sienten amenazadas huyen corriendo o se agazapan en el suelo. Cría a ras de tierra. Son fáciles de identificar por su gran porte y sus patas largas y gruesas. Se mueven en bandadas pequeñas en llanos abiertos sin arbolado y son principalmente sedentarias.

  • Azor.

    Habita en todo tipo de bosques aunque prefiere los de coníferas, mejor si son aclarados y a menudo cerca de espacios abiertos. Mide de 48 a 61 centímetros y se alimenta principalmente de aves y algunos reptiles y mamíferos. Construye su nido casi siempre en la horquilla de un árbol, entre 5 y 20 metros del suelo. La puesta tiene lugar entre marzo y mayo.

  • Búho real.

    El la rapaz nocturna más grande de España. Habita en todo tipo de terrenos generalmente en promontorios rocosos, bosques, laderas y estepas. Construye su nido en cuevas, cornisas o grietas de grandes farallones de rocas. Si el bosque donde vive carece de roquedos donde anidar, utiliza los nidos viejos de otras aves en los árboles donde pone sus huevos entre enero y abril. Mide de 66 a 71 centímetros y se alimenta cazando, al empezar o caer el día, presas que pueden ser tan grandes como el conejo o el urogallo.

  • Buitre leonado.

    Habita en todo tipo de terrenos montañosos a excepción de bosques muy densos que sin embargo sobrevuela. Es un buitre social que cría en colonias en grandes cuevas, cárcavas o paredes rocosas con numerosas repisas y extraplomos. Busca la comida planeando en linea a gran altura, atentos a cualquier actividad de córvidos y otros carroñeros sobre animales muertos. Mide de 96 a 104 centímetros y se alimenta de cadáveres de tamaño medio y grande. La puesta tiene lugar a finales de diciembre en Andalucía y hasta febrero en el resto del país.

  • Buitre negro.

    Es una de las aves más grandes del mundo con un plumaje muy oscuro. Es menos gregario que el buitre leonado y se le suele ver en solitario o formando pequeños grupos. La envergadura puede llegar hasta los 2,90 m y puede llegar a pesar hasta 12 kilos. Habita principalmente en terrenos montañosos y bosques de sierras. Es muy abundante en montes de matorral denso con árboles dispersos. En España son sedentarios pero los jóvenes que han aprendido a volar pueden alejarse mucho de su punto de origen. Se alimenta de carroña de todo tipo de animales que encuentra volando en solitario o en grupos reducidos. También comparten cadáveres con el buitre leonado cuando aquellos se encuentran en terreno despejado. A diferencia del buitre común pueden bajar a comer en terrenos con vegetación muy densa, y si el cadáver es muy grande, vuelven hasta terminarlo durante varios días. Sus colonias son poco densas y construye su nido sobre pinos, encinas, alcornoques, en las copas para facilitar la llegada y el despegue. Se encuentra en el cuadrante sudoccidental de la península, llegando hasta la provincia de Avila y también en Mallorca.

  • Calandria.

    Habita en casi todos los llanos, ya sean campos de cereales o páramos de vegetación herbácea rastrera. Después de criar se juntan en bandadas, que en julio y agosto, en los puntos de agua de los desiertos interiores peninsulares, registran concentraciones espectaculares. Los machos en la época de celo llenan la estepa de cantos muy variados y potentes que en ocasiones imitan los correspondientes a otras aves, que comparten habitat.

  • Cárabo.

    Habita preferentemente en viejos bosques de frondosas, de coníferas y grandes jardines y parques. Mide 38 centímetros y se alimenta fundamentalmente de pequeños roedores, aves e insectos. Construye su nido en huecos de árboles, nidos de otras rapaces y córvidos y ocasionalmente en construcciones. La puesta se produce entre febrero y mayo.

  • Carraca.

    De porte como el arrendajo y muy vistosa de color, vuela como la grajilla con vuelo muy brusco. Tiene un canto profundo y fuerte que se oye en bosques hechos y en campo abierto con algunos árboles. Cría en el hueco de los árboles, en ruinas, etc.

  • Cernícalo vulgar.

    Es una de las rapaces más comunes en España que podemos ver cernirse a poca altura sobre cualquier campo. Pesa alrededor de 250 gramos y aunque prefiere terrenos abiertos también se le encuentra en bosques aclarados y entornos urbanos próximos al hombre. Caza suspendiendose entre 10 y 30 m con la cola abierta en abanico durante un minuto o más inspeccionando el terreno y pasando a otro punto si en el anterior no ha tenido suerte. Cría en solitario y en ocasiones aprovecha los nidos viejos de córvidos, ardillas u otras rapaces. Habita en toda la península, Baleares y Canarias.

  • Chochín.

    Habita en bosques con denso estrato arbustivo y una cierta humedad, con frecuencia cerca del agua. Es un pájaro pequeño de 9,5 centímetros que come siempre en el suelo, principalmente insectos del humus de las zonas sombrías donde habita. Cría de abril a julio en un nido hecho con musgo.

  • Ciervo .

    Son animales muy grandes que miden de cabeza a cola aproximadamente 210 cms. Es por tanto el rumiante más grande que habita en nuestros bosques. Pueden alcanzar un peso de 220 kilos y sus cuernos medir hasta un metro con 20 puntas en los animales más viejos. En el mes de febrero mudan los cuernos y se retiran al interior del bosque. En todo tiempo las hembras se reúnen con sus crías; los jóvenes en grupos distintos y siempre aparte de los machos más viejos. En época de celo los machos defienden de forma espectacular la posesión de la manada cuando otro macho viene a disputarla. En mayo o junio las hembras paren una o dos crías en un lugar apartado del monte y serán amamantadas hasta la próxima época de celo, cuando ya serán capaces de valerse por sí mismas.

  • Cigüeña blanca.

    Los dos sexos son iguales con alas blancas y negras, y patas y pico rojizos. Prefiere entornos cerealistas preferible junto a embalses o masas de agua con mucho alimento. Abundan también en encinares y construcciones y aunque es ave nidificante y migradora, que abandona en agosto y septiembre sus lugares de cría, cada vez es más frecuente la existencia de ejemplares sedentarios, cría en zonas muy frías como puede ser la provincia de Segovia.

  • Cigüeña negra.

    Es menos sociable que la cigüeña blanca y al contrario que esta huye del hombre asentándose en bosques mediterráneos poco alterados y en roquedos junto a ríos y embalses. Abandonan los lugares de cría a finales del verano y se alimenta fundamentalmente de pequeños vertebrados. Hace sus nidos en la horquilla de grandes árboles, principalmente pinos y alcornoques.

  • Cogujada montesina.

    Es muy parecida a la cogujada común pero tiene un canto más breve con menos variaciones. La cresta tiene forma de abanico, distinta de la cresta puntiaguda que tiene la cogujada común. Prefiere las laderas pedregosas con arbustos de poco porte y los arenales con poca vegetación. Es sedentario en Portugal y gran parte de España y Baleares.

  • Colirrojo tizón.

    Habita en todos los acantilados y pedrizas de nuestras cordilleras. Es un pájaro de roca que anida en agujeros y evita el follaje. Recorren con gran destreza los roquedos y cantiles y se alimentan de insectos, escarabajos, mariposas, etc., y en otoño de semillas y bayas. En invierno coloniza murallas, corrales y casas de todo el país.

  • Collalba rubia.

    Habita los desiertos pedregosos, las laderas peladas de las ramblas y los muros que separan praderías y los claros del monte mediterráneo. Antes de octubre todos los efectivos de este pájaro están en sus cuarteles subsaharianos. Se alimenta de saltamontes, mariposas, escarabajos, etc. y completan su dieta con presas de menor tamaño como, moscas, hormigas y arañas.

  • Colmilleja .

    Vive en el centro y sur de la península ibérica y norte de Africa. Viven en ríos de aguas someras y tranquilas, preferible con fondos arenosos donde realiza su puesta. Los machos son más pequeños y de diferente color que las hembras. Tienen manchas dispuestas en bandas horizontales a lo largo del cuerpo. La hembra pone entre 400 y 1000 huevos y el periodo reproductivo va de mayo a julio, durante 2 o 3 años, pasados estos pierden la capacidad de reproducirse.

  • Corzo .

    Es un animal muy tímido que al menor atisbo de peligro emprende una veloz carrera. Cuando corre por el bosque destacan sus nalgas blancas y el interior de las patas de color claro que lo identifican desde lejos. Tienen una alimentación variada y comen casi todo lo que sea vegetal, desde bellotas y frutos del haya hasta brotes tiernos, hierbas y en tiempo de necesidad cortezas y ramitas casi secas. Es un animal muy extendido que ocupa la mayor parte de Europa. Prefiere los montes boscosos.

  • Cuervo.

    Habita y cría en acantilados y enclaves rocosos, que le garantizan seguridad para reproducirse. Es un ave muy atrevida que no duda en atacar a buitres y aguilas de mayor tamaño que él cuando pasan por su territorio, a veces sin razón aparente. Mide 64 centímetros y tiene un pico negro muy grande y poderoso. Es un ave omnívora que come de todo, incluso carroña. Cría de febrero a mayo en cornisas rocosas en un nido de barro y ramas. "

  • Curruca cabecinegra.

    Debe el nombre al capirote negro del macho sobre el que se dibuja un anillo colorado que rodea el ojo, dentro de un colorido general gris oscuro, más desvaído por abajo. Frecuenta las garrigas y el monte bajo mediterráneo y caracteriza la avifauna de las comarcas donde crece el olivo. Es un ave típicamente insectívora que caza tanto entre los árboles de nuestros jardines y cultivos como entre los matorrales de los campos.

  • Curruca carrasqueña.

    Coincide con la curruca cabecinegra en parte de su área de distribución aunque busca los insectos en lugares distintos, la cabecinegra los busca en el estrato rastrero y la carrasqueña en la parte aérea del matorral. Vive en montes quejidos, alcornoques y carrascas, prefiere las solanas y recorre las masas de jaras de etapas regresivas. Como la curruca zarcera la curruca carrasqueña llega a España en el mes de abril cuando empieza a moverse el mundo entomológico. Completa su dieta con moras, higos y semillas.

  • Curruca rabilarga.

    Habita en brezales, tojares y en general en el matorral degradado que sustituye al antigüo bosque. Mide 13 cms. y se alimenta de orugas, mariposas, coleópteros florícolas, arañas y en general de la pequeña fauna que vive entre las matas que frecuenta la curruca. Anida en matas cerca del suelo.

  • Elanio.

    Es una pequeña rapaz de tamaño parecido al del cernícalo con parte de la cabeza y el dorso de color gris. Habita en dehesas y terrenos con árboles aislados. Se alimenta de reptiles y pequeños mamíferos, aves de suelo e insectos grandes. Cría sobre encinas y sobre árboles de poca altura y cada año construye un nuevo nido. Desde los años ochenta es una especie en expansión que nidifica y cría en el suroeste de la península ibérica.

  • Esmerejón.

    Es un pequeño halcón con peso inferior a los 250 gramos. Habita en estepas, en terrenos de cultivo y en bosques aclarados poco densos. Captura y se alimenta de todo tipo de aves, roedores y algunos insectos. Casi siempre cría a ras de suelo o en pequeñas depresiones abrigadas por árboles. Ocasionalmente aprovecha nidos abandonados de córvidos y otras rapaces e insectos sobre cornisas rocosas. Aunque no cría en España es un ave invernante en toda la península y en Baleares.

  • Estornino negro.

    Habita en pequeñas colonias sobre cantiles, árboles y poblaciones. Se distribuye hasta el pie de los Pirineos y anida en agujeros de árboles y acantilados, ruinas y tejados. Tiene un tamaño de 22 centímetros, igual que el estornino pinto, e indistinguible de él desde lejos. Se alimenta de insectos, moluscos, caracoles y gusanos.

  • Galápago europeo .

    Tiene un caparazón pardo oscuro de hasta 20 cms más ancho por la parte posterior. El macho tiene más colorido en la cabeza que la hembra. Es difícil de ver en masas grandes de agua, prefiere aguas someras y mansas o quietas. Está distribuido por toda la península y le podemos ver tomando el sol en las orillas del agua, sumergiendose en ellas ante cualquier sensación de peligro. Come peces adultos, larvas, anfibios e insectos. Pone de 5 a 15 huevos que son enterrados por la hembra. Cuando nazcan lo primero que harán los animalitos será ir en busca del agua.

  • Garduña .

    La garduña tiene un tamaño de 44 cm de longitud y 23 de cola, sus pies están tan almohadillados que no hacen ningún ruido al andar. Su piel es muy apreciada en peletería. Vive en el centro y en el norte, llegando hasta Sierra Morena, prefiere las zonas montañosas y de vegetación espesa. Es muy ágil, tanto que es capaz de cazar ardillas, también come otros roedores, y no desprecia los anfibios, llegando a comer vegetales e insectos sin problemas. Sus costumbres son más bien nocturnas, tiene muy desarrollados los sentidos del olfato, oído y vista, lo que le sirve para hacerse invisible durante el día. Se reproducen en invierno. Suelen anidar en altura, en huecos de troncos, agujeros o guaridas de otros animales.

  • Garza real.

    Se distingue del resto de las garzas por su mayor tamaño. Su pico es amarillento y tiene forma de puñal, sus patas son de color pardusco, su cabeza y cuello blancos, tiene una lista de color que va desde el ojo hasta la punta del largo y grácil penacho. En primavera sus patas y picos se vuelven de color rojizo. La encontramos de pié inmóvil durante mucho tiempo, en el agua o cerca de ella, con su largo cuello erguido o hundido en sus hombros, también podemos encontrarla posada en los árboles. Su vuelo es, a pesar de su lento batir de alas, potente. Habita en vegas o praderas encharcadas, ríos, lagos y costas. Anida en colonias, normalmente en árboles altos.

  • Gato montés .

    El gato montés es uno de los felinos más bonitos, y aunque aparentemente se le puede confundir con un gato casero, no tienen prácticamente nada en común. Es más grande, su cola es ancha y truncada y su pelo de tono gris verdoso tiene algunas listas negras en el lomo, además su cara tiene aspecto feroz. Su celo tiene lugar entre enero y febrero. Tienen su camada en lugares apartados del monte, en un tronco hueco, en algún matorral espeso o a veces en guaridas abandonadas. En cuanto la madre percibe el más mínimo atisbo de peligro, cambia a las crías de lugar para protegerlas. Su alimentación se basa en pequeños mamíferos y algunos pajarillos que caza mientras duermen.

  • Gavilán.

    Habita en todo tipo de bosques y campiñas, en sotos, plantaciones, etc. Caza al acecho volando a baja altura, casi siempre aves, aunque en ocasiones se alimenta de grandes insectos y pequeños mamíferos. Cría de abril a mayo en los bosques junto a prados con árboles y a una altura de 5 a 30 metros del suelo. .

  • Gineta .

    Pertenece a la familia de los vivérridos, es una de las alimañas de la fauna hispánica más ágil y hermosa, a pesar de su desproporción, ya que tiene el cuerpo alargado y sus patitas son muy cortas. Su piel es de color grisáceo y está manchada con lunares negros. Tiene su lomo recorrido por rayas del mismo color, pero a pesar de esta belleza, afortunadamente su piel es poco apreciada en peletería, por desprender un fuerte olor acre. En España la encontramos en el centro y el norte, principalmente, y también en menor número en Baleares. Prefiere zonas húmedas y áridas. Son de costumbres nocturnas, caza grandes y pequeños roedores, aves, come huevos, insectos, anfibios, reptiles y no desprecia ciertos frutos. Tiene mal carácter y no duda en morder al menor síntoma de miedo, su ferocidad hace que prácticamente no tenga predadores.

  • Grajilla.

    Se adapta como nidificante a todo tipo de huecos. Prefiere los roquedos, construcciones, ruinas y enclaves en arbolado viejo. Es muy abundante en los cortados que acompañan al Jarama cerca de Vaciamadrid. Este córvido fue objeto de estudio que, Konrad Lorenz, utilizó en sus estudios sobre etología comparada. Come de todo. Consume todo tipo de insectos y larvas y en épocas de recolección de granos y semillas silvestres, frecuenta también carroñas de pequeño tamaño y cuando son grandes, pululan alrededor de los buitres para aprovechar los restos que estos dejan.

  • Grulla común.

    De sexos similares anidan en el suelo y tienen un comportamiento muy retraído y esquivo. Se mueve con gracia y lentamente, y ante cualquier sonido no identificado estira el cuello en señal de alarma. Casi siempre se posa en el suelo y raramente lo hace sobre los árboles. Cuando emigran adoptan formación en "uve" emitiendo gritos atrompetados mientas se desplazan. Crían en el suelo en carrizales, terrenos pantanosos y frecuentan terrenos abiertos, adehesados y estepas.

  • Halcón abejero.

    Su cabeza más pequeña, similar a la de una paloma, su cola más larga y sus alas anchas, le distinguen del resto de los halcones. Su pelaje es muy variado. Se alimenta de larvas de avispas y abejas, a veces caza ratones y pajarillos, y no desprecia los huevos. Habita en calveros y cercanías de bosques. Aprovecha normalmente los nidos viejos de los córvidos para hacer su puesta.

  • Halcón peregrino.

    Habita preferentemente en montañas, acantilados, paisajes abiertos agrestes, bosques aclarados y en la cosa. Caza lanzándose sobre sus presas en picado casi en vertical, a enorme velocidad y con las alas pegadas al cuerpo a modo de proyectil viviente. Mide de 38 a 48 centímetros y se alimenta de aves hasta el tamaño de una paloma o perdiz. Cría en cornisas de grandes cortados rocosos, riscos y ocasionalmente en construcciones y nidos de otras aves en árboles. Su puesta tiene lugar entre marzo y abril. "

  • Herrerillo común.

    Habita en las mismas zonas que el carbonero común aunque le gustan menos los bosques de coníferas. Tiene un tamaño de 11 centímetros y como otros páridos puede ser un acróbata buscando comida en el envés de las hojas, alimentándose de los insectos y gusanos que las parasitan y aprovechando también las yemas de las ramas más finas. En otoño puede comer algún fruto y en invierno semillas. Cría de abril a junio en nidos que hace en agujeros.

  • Jabalí .

    Habita en todos los montes de España en bosques o sotobosques espesos desde el sur a los Pirineos. Se alimenta de tubérculos, bellotas, pequeños roedores, lagartos, etc., y no hace ascos a pequeñas carroñas que encuentre en su deambular, mientras levanta piedras con el hocico en busca de pequeños animales o escorpiones. A los pequeños se les llama rayones por su listado pardo y amarillo. La madre al nacer los separa de su padre, para evitar que este se los coma. Después de 15 o 20 días, empezarán a retozar por la pradera y a conocer el bosque.

  • Jarabugo .

    Es un pez endémico de la península ibérica con sus poblaciones más abundantes en los ríos de la cuenca del Guadiana. Es de pequeño tamaño, inferior a 10 cms y se diferencia de otros ciprínidos por su línea lateral incompleta. Tiene unas escamas muy pequeñas que se caen con facilidad y una quilla entre las aletas ventrales y anal. Se la considera dentro de un género exclusivo para el que se denomina Anaecypris. Prefiere los ríos de curso lento y abundante vegetación donde realiza la puesta en los meses de abril y mayo. Se alimenta fundamentalmente de pequeños insectos y crustáceos.

  • Jilguero.

    Es un ave que debido a su belleza y su canto se enjaula como animal de compañía. Son individuos muy sociables que para criar necesitan combinar eriales y cultivos con árboles diseminados. También en jardines, parques abiertos, arboledas de las afueras de los pueblos, sotos y olivares, encontramos muchas parejas que hacen sus nidos muy cerca los unos de los otros. Su alimentación principal es de origen vegetal, con su pico fuerte y afilado le resulta fácil sacar las semillas de las cabezuelas de los cardos más pinchudos; aunque la variedad vegetal que les alimenta es muy extensa. En primavera durante la cría, y parte del verano, caza insectos para completar su dieta.

  • Lagarto verdinegro .

    Es un lagarto mediano-grande que puede llegar a medir hasta 35 cms, incluida la cola. Tienen un color del dorso verde amarillento con moteado de un negro fuerte. El macho cuando está en celo tiene la cabeza de un intenso color azul. Los jóvenes son de color pardo con manchas amarillas muy definidas. Vive normalmente en zonas de montaña húmeda y puede subir hasta los 1.800 m de altitud. Si se ve atacado puede trepar por los árboles e incluso lanzarse al agua. Se alimenta de insectos de tamaño mediano que encuentra entre los matorrales y de todo tipo de invertebrados. Es una especie exclusiva de la península ibérica.

  • Lavandera blanca.

    También llamada pajarita de las nieves, habita sobre todo en las orillas de ríos, aunque ha colonizado los núcleos urbanos. Por ello la podemos encontrar anidando en cualquier granja o casa de la España húmeda y vallas frescas de los macizos interiores. Mide 18 centímetros y se alimenta principalmente de pequeños invertebrados; ocasionalmente picotea los excrementos de vaca para aprovechar los pequeños coleópteros y larvas. Cría de abril a agosto en nidos que acondiciona en agujeros.

  • Lechuza campestre.

    Caza al atardecer y durante el día en terrenos abiertos. Se alimenta principalmente de roedores, aunque también puede cazar pequeños mamíferos, algunas aves terrestres y otros pequeños vertebrados, así como insectos. La encontramos en terrenos pantanosos abiertos, dunas y páramos. Son aves migratorias que se desplazan hacia el sur en septiembre y regresan al norte hacia febrero. Hace sus nidos en el suelo, entre brezos y juncias. La puesta de sus huevos tiene lugar a finales de marzo a junio. Solo incuba la hembra. Inverna en toda la Península Ibérica.

  • Liebre .

    Son roedores que gustan de lugares amplios y abiertos donde poder correr libremente. La encontramos igual en montaña que en llano o en zonas más o menos pantanosas. Su base alimenticia es prácticamente vegetal, comiendo cualquiera de ellos y a veces puede llegar a comer carne descompuesta. Es un animal muy ágil y rápido. Tiene una peculiaridad, y es que sus patas anteriores tienen cinco dedos, mientras que las posteriores soló cuatro. Crían varias veces al año, y su carácter tímido y dulce, hace que sean animales fáciles de tener en cautividad. En este caso su alimentación no será problema púes comen todo tipo de restos de comida casera. En España la encontramos a lo largo de toda la Península.

  • Lince .

    Pertenece a la familia de los félidos. Tiene un buen oído y una vista excepcional, siendo su olfato el sentido menos desarrollado. Su piel es bella y suave con pequeñas manchas negras por todo el cuerpo. Su figura ligera y grácil se debe a las patas largas y cuerpo estrecho con un vientre casi cóncavo. Se alimenta de pequeños mamíferos, roedores y algún ave. Cría en cuevas o en tupidas matas en la zona más inaccesible del bosque, su prole es de dos a cuatro ejemplares. España es de los pocos países donde el lince vive en estado salvaje. Está en peligro de extinción.

  • Martín pescador.

    Es un ave muy arisca y desconfiada, la encontramos recorriendo los bordes fluviales en vuelos muy rápidos, a ras del agua, solo podemos verlo con detalle en su posadero, desde donde vigila las idas y venidas de los pececillos. Su curiosa forma de cazar consiste en lanzarse en picado sobre el agua, desde su posadero o inmóvil batiendo las alas sobre su objetivo, para salir rápidamente con la presa en el pico si ha tenido éxito. Se alimenta principalmente de alevines de agua dulce, de hasta 6 centímetros, de cabezones de ranas y sapos, así como de coleópteros acuáticos, caracoles y limacos también puede cazar al vuelo libélulas y frigáneas. Para reproducirse necesita cursos fluviales, lagos, lagunas, o marismas de agua transparente y orillas con taludes o terraplenes blandos para hacer su nido.

  • Milano negro.

    Habita en los bosques con ríos y zonas arboladas próximas a lagos y cursos fluviales. Mide 56 centímetros y se alimenta como el milano real de carroña, aves y pequeños mamíferos. Anida en árboles, algunas veces aprovecha los nidos de córvidos y en ocasiones lo hace socialmente en árboles grandes. La puesta tiene lugar entre abril y mayo.

  • Milano real.

    Habita en formaciones boscosas de todo tipo, sotos fluviales y ocasionalmente en campo despejado con algún árbol. Mide 61 centímetros y necesita menos del agua que el milano negro. Es un ave al que le gusta la carroña aunque también caza pequeñas aves y mamíferos, hasta el tamaño de una liebre. Cría en los arbustos del bosque que habita pero prefiere los pinos sobre los que construye su nido a una altura entre los 5 y 20 metros del suelo.

  • Mirlo acuático.

    Habita en los tramos altos y medios de los ríos de montaña y se afinca preferentemente en los tramos con márgenes rocosos y abundancia de cascadas. Puede llegar a nuestro país hasta los 2.500 metros de altitud e incluso podemos encontrarlo en algún ibón o lagunas de las cubetas alpinas. Mide 18 centímetros y se alimenta de alevines de peces, hasta de 6 centímetros, también de insectos y sus larvas, de caracoles, etc. Cría de marzo a julio, en nidos bola de musgo, que construye entre las rocas o agujeros de construcciones.

  • Mirlo común.

    Habita en todas partes: en bosques con matorral de llanura y montañas, en tierras cultivadas y en parques y jardines urbanos. Solamente está ausente en zonas desnudas de alta montaña y en las estepas de gramíneas. Mide 25 centímetros y se alimenta de bayas y frutas, insectos y larvas de todo tipo, caracoles y lombrices. Cría de marzo a julio en nidos que construye en matorrales y árboles.

  • Mito.

    Es un pajarillo de pequeñas dimensiones, de movimientos muy rápidos y constantes. Sus gritos agudos mantienen unido al grupo que se desplaza de un árbol a otro con trayectoria irregular y ondulante. Vuelan a poca velocidad, debido a sus pequeñas alas. A la caída de la tarde se reúnen en algún arbusto tupido para dormir, y lo hacen pegados unos a otros, formando una pelota, para darse calor. Su nido consiste en una preciosa bola de líquenes y musgo, mezclado con fibras, capullos de orugas y seda de araña, el interior está forrado por plumas que tanto el macho como la hembra buscan. Son aves muy sedentarias y la bandada soló se fragmenta en parejas durante el corto periodo de la reproducción. Se alimenta de insectos muy pequeños.

  • Mochuelo común.

    Habita en todo tipo de zonas, desde terrenos pedregosos a terrenos de cultivo con árboles dispersos. Evita el bosque muy denso y rara vez podemos observarlo en núcleos urbanos. Mide 21 centímetros y es una de las rapaces nocturnas que podemos ver durante el día erguido en cualquier poste o valla. Se alimenta de insectos, roedores pequeños y algún ave. Pone sus huevos de abril a mayo en nidos construidos en los huecos de los árboles.

  • Musaraña .

    Es el animal más pequeño de nuestra Península, mide aproximadamente unos 7cm de cuerpo y 4 de cola. Es un animal muy nervioso y feroz, a pesar de su pequeño tamaño se atreve con roedores mayores que ella y con pequeñas serpientes si intentan atacarla. Son animales muy voraces y consumen a diario cantidades de insectos que duplican varias veces su peso.

  • Nutria .

    Los machos entre cuerpo y cola pueden llegar a medir un metro y cincuenta centímetros. Son mucho mayores que la hembra con un tamaño máximo aproximado de 110 centímetros. Excavan su cubil. Las crías nacen a las nueve semanas, de dos a cuatro animalitos que tardarán por lo menos dos meses en salir al exterior para comenzar su aprendizaje.

  • Oropéndola.

    Es un pájaro esencialmente arbóreo que habita en riberas fluviales y arboledas que bordean ríos sobre todo con especies frondosas de alisos, sauces, olmos, chopos, etc. Este follaje tan tupido, impide ver con comodidad a la oropéndola a pesar de su colorido y tamaño que alcanza los 25 centímetros. Podemos observarla con frecuencia en rodales mixtos de pinos y frondosas pero su presencia en montaña suele restringirse al fondo de los valles. Cría de mayo a julio y se alimenta principalmente de insectos y en época, de frutas maduras ricas en azúcar.

  • Ortega.

    Es un ave robusta con patas muy cortas y dedos cubiertos de plumas. Sus alas y cola son largas y puntiagudas. Vuela muy rápido. La encontramos en páramos áridos o terrenos pedregosos. Hace sus nidos en el suelo y se distribuye de forma sedentaria en España y Portugal.

  • Perdiz roja.

    Es una gallinácea de patas desnudas y cola corta. Anida en el suelo, y aunque la encontramos en zonas pantanosas prefiere lugares secos, arenosos, calizos y pedregosos. Se distribuye por toda la Península.

  • Petirrojo.

    Nidifica fundamentalmente en bosques de las zonas húmedas del norte y en los valles umbrosos de los macizos de montaña. También le podemos ver en tierras de labor, jardines y bordes de río con matorral impenetrable. Mide 14 centímetros y llega a confiar en el hombre más que otras aves. Cabe destacar la territorialidad de los invernantes, de tal forma, que no toleran la presencia de otro individuo de su especie en la parcela elegida. Siempre come en el suelo insectos, lombrices y moluscos pero completa su dieta con frutos como el majuelo, moras, etc. Anida en agujeros o grietas de muros o rocas, árboles, etc.

  • Pico picapinos.

    Es un pájaro trepador que habita en los bosques de coníferas del Pirineo Central y Oriental y en los de frondosas del Pirineo Occidental y Picos de Europa. Vive también en los bosques de coníferas de los Sistemas Central, Ibérico y Penibético. Mide 23 centímetros y se alimenta principalmente de hormigas que captura con su lengua pegajosa y de las larvas xilófagas que descubre en las galerías que hace con su potente pico. Completa su dieta con los piñones que saca de las piñas y con los cinípidos de ciertas agallas.

  • Pinzón vulgar.

    Es uno de los fringílidos que más abunda en nuestro país. Habita en todo tipo de bosques, llegando hasta los últimos pinos negros de los bosques pirenaicos. En ocasiones se forman bandadas organizadas por sexos. Mide 15 centímetros y construye el nido generalmente muy bajo en arbustos o árboles, donde cría de abril a julio. Se alimenta de semillas forestales e insectos perjudiciales, y es especialmente útil, porque destroza gran cantidad de crisálidas para aprovechar la seda de sus capullos en el forrado de su nido.

  • Rabilargo.

    Es un ave recelosa que responde sonoramente a cualquier atisbo de peligro. Los nidos de los rabilargos se encuentran agrupados en colonias, están tan compenetrados los miembros del grupo que los pollos son cebados por sus padres y por otros ejemplares. El rabilargo se distribuye en dos zonas muy especificas y alejadas entre sí del mundo, una en España y Portugal y la otra en Asia oriental. Las dehesas de encinas y los bosques de pino piñonero y rodeno son los lugares donde encontramos este endemismo ibérico. Se alimenta de insectos de todos los tamaños, de coleópteros y unicornios, que despieza con su potente pico, de lagartijas y otros pequeños vertebrados, como ranas y sapos y complementa su alimentación con semillas de todas clases.

  • Ranita de San Antonio .

    Es un pequeño anuro de unos 5 cm de tamaño. Lo encontramos en zonas ricas en vegetación y relativamente húmedas, como sotos de ríos, prados y bordes de bosques, carrizales, linderos de arroyos y zonas encharcadas, también lo podemos ver en pantanos y lagunas. Su área de distribución es amplia ya que puede vivir tanto a nivel del mar como en zona de montaña. Tiene un periodo de reposo invernal que depende de la temperatura del lugar que habite, por lo general por debajo de los 8º C no presenta actividad. Sus costumbres son nocturnas, aunque después de tormentas y lluvias, se las puede ver de día, también de forma excepcional las encontramos al sol en lugares frescos y húmedos. Son trepadoras y las encontramos con frecuencia entre las hojas y ramas de árboles y arbustos. Se alimentan de invertebrados.

  • Ratón de campo .

    Miden de adultos alrededor de once centímetros, y ocho de cola. Se refugian debajo de las rocas no muy grandes, en espacios que acondicionan con pajitas u otros materiales. Hacen acopio de bellotas u otro tipo de frutos seguramente en previsión de tiempos peores. Habita en toda Europa y son muy prolíficos. La hembra suele parir en el año tres o cuatro veces, con cuatro o cinco crías por parto.

  • Roquero rojo.

    Habita en laderas de media y alta montaña, con zonas de grandes bloques de piedra junto a tramos de hierba y arbustos diseminados. Como consecuencia de la despoblación de valles y pueblos, el roquero rojo coloniza los bancales abandonados y las construcciones rurales semidestruídas. Mide 19 centímetros y se alimenta sobre todo de ortópteros además de otros insectos, caracoles e incluso batracios pequeños. Cría de mayo a junio, en las hendiduras de las rocas.

  • Ruiseñor bastardo.

    Lo podemos encontrar en toda la red hidrográfica española, a excepción de los tramos torrenciales de alta montaña. En el resto de ríos y arroyos, vive en la red arbustiva y enmarañada, siempre junto al agua. Mide 14 centímetros y es difícil de ver aunque sabemos de su presencia por el canto inconfundible, entre alarma vibrante y explosión súbita, oculto por la densa vegetación. Cría en nidos situados en la base de la vegetación y su alimentación es fundamentalmente insectívora completada con semillas y pequeños frutos silvestres.

  • Ruiseñor común.

    Es un ave escondediza y solitaria, de plumaje pardusco y canto brillante, que habita el fondo de los valles de montaña, los bosques frondosos y los setos y arboledas con abundante estrato arbustivo. Mide 17 centímetros y construye nidos completamente mimetizados difíciles de encontrar. Es un ave eminentemente insectívora que pasa el invierno en África.

  • Salamandra .

    Aunque puede alcanzar mayores longitudes generalmente no pasa de veinte centímetros. La coloración varía mucho según las poblaciones, con fondo negro y manchas amarillas, anaranjadas o rojizas, más marcadas en el dorso que en el vientre. Habita los bosques húmedos de montaña y puede llegar hasta la altitud de 2000 m. Es un animal de hábitos principalmente nocturnos permaneciendo durante el día al abrigo de piedras o troncos. Se alimenta principalmente de invertebrados de cuerpo blando. El área de distribución corresponde a toda la península ibérica en poblaciones que siguen los sistemas montañosos.

  • Sisón.

    Es un ave especialmente terrestre que gusta frecuentar pastizales y terrenos cultivados. De andar majestuoso, es muy asustadiza y huye corriendo a toda velocidad ante cualquier atisbo de peligro. Su cuerpo robusto y sus anchas alas la dotan de un poderoso vuelo. Se distribuye por toda la Península, y prefiere pastizales y campos de cultivos. Anida en el suelo.

  • Totovía.

    Habita en los pinares de la alta montaña pirenaica preferiblemente en los linderos del bosque y también en las dehesas y laderas con árboles diseminados. Mide 15 centímetros y se alimenta de insectos, arañas, pequeños moluscos y semillas de muchas plantas silvestres. Cría de marzo a junio, en nidos a nivel del suelo.

  • Trepador azul.

    Es un ave trepadora de árboles, con pico puntiagudo y poderoso, que habita en bosques de frondosas, en abetales, pinares y pinsapares. En los bosques de coníferas, como los troncos de los pinos no suelen tener cavidades, aprovechan los nidos antiguos de picos para hacer su nido y también los nidales artificiales retocados con mortero a la entrada del nidal. Mide 14 centímetros y se alimenta de insectos, larvas y huevos que descubre con su poderoso pico, en su recorrido por el fuste. En invierno completa su dieta con semillas y pequeños frutos. Cría de abril a junio, en los nidos de picos estrechados con mortero de barro.

  • Tritón ibérico .

    El tritón ibérico tiene un tamaño entre 7 y 10 cm, siendo las hembras algo mayores. Lo encontramos en aguas estancadas y pequeñas charcas, también en fuentes, acequias, cunetas con agua, cuevas y en arroyos de aguas claras, con suelos pedregosos con o sin vegetación. Habita generalmente durante todo el año dentro del agua, aunque si las condiciones de temperatura son elevadas, y llevan consigo la desecación de su medio, no dudará en protegerse debajo de troncos, piedras u otros materiales que conserven alguna humedad. Se alimenta de insectos en todos sus estados evolutivos y de oligoquetos, muy ocasionalmente puede depredar sus propias larvas. La puesta de huevos tiene lugar en el agua, la hembra puede poner, de uno en uno, entre 100 y 250, y los irá pegando a la vegetación acuática ayudándose de sus miembros inferiores. La incubación varía dependiendo de la temperatura. Se distribuye por gran parte de la península formando poblaciones estables y densas.

  • Turón .

    Vive en toda Europa y particularmente en toda la Península Ibérica. Mide 58 centímetros y prefiere la noche para patrullar con gran sigilo en busca de alimentos, merced a los pies almohadillados que le permiten aproximaciones completamente silenciosas. Se alimenta de aves, mamíferos de tamaño menor o igual que un conejo, anfibios, reptiles y huevos que puede encontrar en los árboles o el suelo. Como otros mustélidos, no dudan en defenderse si son atacados por enemigos de mayor talla.

  • Urraca.

    Son aves de pico fuerte y largo. Los sexos son similares. Construyen sus nidos en árboles altos, espinos, setos, en las lindes de bosques y zarzales. La encontramos en tierras de cultivo y campos con setos y algún arbolado. Las urracas se han adaptado a la vida urbana y podemos encontrarlas cada vez en mayor número en jardines y zonas abiertas de la ciudad. Se distribuye por toda la Península.

  • Zorro.

    De pelaje rojizo de distintos tonos se les llama por ello carboneros, rubios, etc. según los distintos matices de su denso y largo pelo. Mide alrededor de setenta centímetros, sin la cola. Aunque está muy extendido y vive en toda la península prefiere los lugares con poca influencia humana. Comen de todo: mamíferos, aves, escarabajos, etc. A finales del invierno entran en celo y comienzan unas peleas, para conseguir a la hembra, que pueden producirles grandes heridas.

Mapa            

Mapa

Normativa

Normativa

En 1988, la Junta de Comunidades de Castilla-la Mancha lo declaró Parque Natural con 25.615 hectáreas.

En 1995 fue declarado Parque Nacional por la ley 33/95 del 20 de noviembre, que amplía su superficie hasta la actual.

La normativa que rige el Parque es la ley 4/89 del 27 de marzo de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres.
Decreto 23/1995, de 28 de marzo de 1995, por el que se aprueba el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) de los Montes de Toledo (Cabañeros-Rocigalgo).

Otros Nombramientos.

También forma parte de la red supranacional ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves).

Equipamientos

Equipamientos

CENTROS DE VISITANTES

"Casa Palillos".
En este centro de visitantes se encuentra el centro administrativo del Parque. Pose una exposición permanente sobre las características del Parque Nacional y el bosque mediterráneo. Además ofrece servicios de tienda. Es un centro que está preparado para la realización de actividades de educación ambiental.

Horario: Abierto en verano de 9 a 21 h, en horario ininterrumpido. En invierno de 9 a 18 h.

Dirección: Ctra. de Torrijos s.n. Pueblonuevo de Bullaque. Ciudad Real. Tlf: 926-783297 Fax: 926-783297.

DIRECTOR CONSERVADOR: D. José Jiménez García-Herrera
13194 Pueblonuevo del Bullaque. Ciudad Real. Tlf: 926-783297 Fax: 926-783484. E-mail: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra robots de spam. Necesitas activar JavaScript para poder verla

Centro de visitas e interpretación de la fauna.
Ofrece exposición permanente sobre la fauna y la flora características del Parque Nacional.
Horario: En verano de 10 a 14 h. por la mañana y de 16 a 20 h. por la tarde. En invierno abierto de 10 a 14 h. y de 16 a 19 h.
Dirección: Ctra. Navas de Estena, nº 5. 13194-Retuerta de Bullaque. Ciudad Real.

MUSEOS

Museo Etnográfico
Consta de una amplia biblioteca donde conseguir la información necesaria para el mejor aprovechamiento del entorno. Y una exposición permanente sobre el Parque Nacional. Ofrece además un servicio de tienda.

Horario: en verano de 10 a 14 h. por la mañana y de 16 a 20 h. por la tarde. Y en invierno de 10 a 14 y de 15 a 19 h.

Dirección: C/ Real s.n. Horcajo de los Montes. Ciudad Real. Tlf: 926-785182.

Museo Etnográfico.
Ofrece exposición permanente sobre el entorno y tienda.
Horario: en verano de 10 a 14 h. por la mañana y de 16 a 20 h por la tarde. Y en invierno de 10 a 14 h. y de 15 a 19 h.
Dirección: Ctra. Horcajo s.n. Alcoba de los Montes. Ciudad Real. Tlf: 926-770216

Itinerarios

Itinerarios

No hay mejor manera de conocer el Parque Nacional que realizando un itinerario por su territorio. Desde el Parque se anima a los visitantes a conocer Cabañeros y a colaborar en su conservación, aunque es muy importante señalar que la visita debe ser compatible con la preservación de la naturaleza, por lo que es necesario mantener una actitud respetuosa y acorde con el lugar privilegiado que representa el Parque Nacional. Los itinerarios que se pueden realizar son en todo-terreno y a pie.

Rutas en todo terreno

Las rutas en todo terreno, que son guiadas, permiten recorrer un área muy amplia y realizar una visita más general.

Rutas a pie

Las rutas a pie permiten un contacto muy directo con la naturaleza. Varias de ellas pueden realizarse acompañados por un guía-intérprete. Para realizar estas rutas guiadas, que son gratuitas, deberá reservar previamente en el Centro Administrativo (Tfno. 926783297). Se aconseja que antes de realizar cualquier itinerario, libre o guiado, visite los centros o puntos de información del Parque. Los itinerarios son los siguientes:

FOLLETOS INTERPRETATIVOS AUTOGUIADOS

DESCÁRGATE LOS TRACKS DE LAS RUTAS DEL P.N. DE CABAÑEROS

Disfruta completa y cómodamente de las rutas del Parque Nacional de Cabañeros descargándote los tracks en la web de la Red de Parques Nacionales.