Amuparna se reune con Matilde Asían, Secretaria de Estado de Turismo, en un encuentro destinado a...
Amuparna participó en el Congreso Nacional de Parques Nacionales y Turismo Sostenible, celebrado...
El Consejero de Fomento y Medio Ambiente de Castilla y León, Juan Carlos Suárez- Quiñones, ha...
El alcalde de Manzanares El Real, Óscar Cerezal, dio la bienvenida al Castillo de los Mendozas a...
Los municipios de Amuparna se dan cita esta semana en el Parque Nacional Sierra de Guadarrama, para...
Mediante este convenio que firmaron la Presidenta de AMUPARNA, Dña. Rocío Espinosa  y el...
Las subvenciones a los municipios de las áreas de influencia de los Parques Nacionales y el...
Rocío Espinosa, presidenta de AMUPARNA, fue invitada por S.M. el Rey Felipe VI para participar...
Próximos Eventos
<< Mayo 2018 >> 
 Lu  Ma  Mi  Ju  Vi  Sa  Do 
   1  2  3  4  5  6
  7  8  910111213
14151617181920
21222324252627
28293031   
Como asociarse

 

Inicio Parques y Municipios Municipios

Bielsa

Vista general de BielsaEl municipio de Bielsa comprende cinco núcleos urbanos: Bielsa ("la Villa"), Javierre (Ixabierre), Espierba, Parzán y Chisagüés. Distan pocos kilómetros entre sí, y a todos ellos se puede llegar por carretera en buen estado. En la actualidad hay 506 vecinos empadronados en el municipio de Bielsa, aunque sólo una parte de ellos vive en el valle durante todo el año.

Bielsa es uno de los municipios integrados en la comarca de Sobrarbe, una de las menos pobladas del Pirineo (2,4 habitantes por kilómetro cuadrado). La comarca del Sobrarbe se sitúa en el Pirineo central oscense, ocupando aproximadamente unos 2.500 kilómetros cuadrados de extensión.

El pueblo de Bielsa está enclavado en la intersección de los ríos Cinca y Barrosa, a 12 km de Francia. El casco es prácticamente nuevo ya que durante la Guerra Civil el pueblo quedó totalmente destruido.

Javierre cuenta en la actualidad con unos 37 habitantes, de los que buena parte se dedica a la ganadería. En Javierre podemos encontrar su iglesia parroquial de estilo románico del siglo XII. Fué lugar de señorío feudal en tiempos de Jaime II de Aragón.

Parzán quedó totalmente devastado durante la guerra civil, ya que se quemaron casi todos los edificios del pueblo, incluída la iglesia. Actualmente apenas cuenta con 63 habitantes, de los que buena parte vive de la ganadería. En los últimos años ha crecido de forma notable, no tanto en población permanente como en edificaciones, ya que ha sido elegido como lugar de veraneo por un buen número de turistas.

Espierba está situado a 6 km de Bielsa en dirección Pineta. Se caracteriza por sus construcciones dispersas, consecuencia de su actividad agropecuaria. El pueblo consta de dos barrios: Espierba alto, que comprende el "Barrio el Bachón", "Casas del Alto", "Els Payararls", "Els Morés" y "Casas de Abajo"; y el Barrio bajo, que cuenta con "La Sarra", "Las Cortes" y "Zapatierno". En total suman unas setenta casas (29 vecinos), de las que la mayoría están habitadas únicamente en períodos de vacaciones.

Chisagüés es el pueblo más alto del municipio, ya que está a 1.300 m, en la entrada del valle del Real. Cuenta actualmente con 24 vecinos. En el pueblo destaca el uso de una determinada pizarra rojiza en la construcción de sus tejados, que con el uso de cantos rodados para levantar los muros confieren a esta aldea un aspecto pintoresco y tradicional.

Arquitectura popular de Bielsa muestra la adaptación al medio climatológico y paisajístico, utilizando materiales extraídos del propio entorno, por lo que apenas tiene variaciones en el tiempo. En la arquitectura popular lo que más pesa son el uso y la costumbre, los modos de vida, así como las tradiciones locales y la acumulación de experiencias en materia de construcción.Vista de Javierre

El valle de Bielsa fue muy castigado durante la última guerra civil, de modo que muchas casas fueron destruidas, reconstruyéndose gran parte de ellas con criterios actuales. De todo el valle sólo conserva su fisonomía primitiva Chisgüés, con construcciones del siglo XVII, donde se mantienen vigentes los modos de vida tradicionales y donde pervive el modelo de casa menos evolucionado, de planta rectangular y que constituye la simple evolución de la borda (cabaña con forma de paralelepípedo y techumbre a doble vertiente, donde se alojan pastores y ganado; bajo la cubierta se ubica el piso superior abuhardillado, que se utiliza como dormitorio temporal o como almacén de forraje).

En las calles estrechas y tortuosas de las poblaciones del valle de Bielsa se alinean las casas-bloque (albergan bajo el mismo techo, aunque en distintos locales, a la familia, los animales, las cosechas y el utillaje, por lo que suele pertenecer a campesinos que poseen poco ganado), unidas por sus muros de medianería, pero también existen núcleos con casas aisladas, de una sola planta, muchas de éstas correspondientes a la tipología de casa-patio, en las que hombres y animales ocupan construcciones diferentes.

El núcleo de Bielsa debió de crearse en los siglos X-XI, coincidiendo con el establecimiento de poblaciones estables en el Pirineo, al poseer un emplazamiento estratégico, situado en un cruce de caminos en la confluencia de dos ríos, y ser un punto de fácil defensa.

Bielsa fue villa de realengo hasta 1280, cuando fue transferida a la familia de los Viella, pasando después al dominio de otros señores. A mediados del siglo XV, Ramón Muntaner, escudero y habitante de Bielsa, se la entregó al rey Alfonso V después de negociar una serie de condiciones favorables para sus moradores.

Tradicionalmente, a pesar que la cadena pirenaica se presenta como una barrera física muy compacta, los Pirineos han funcionado como un espacio integrado, con abundantes interrelaciones entre los habitantes de ambas vertientes.

Vista de ParzánLa frontera interestatal pirenaica no existió como tal hasta mediados del siglo XIX, por el impulso de los nacionalismos y para regular conflictos generados antaño. Esto supuso una crisis derivada del control impuesto sobre el tráfico de mercancías, que fue superado cuando los pueblos utilizaron la frontera para desarrollar una actividad decisiva en su economía: el contrabando.

Las actividades no rurales de Bielsa han estado condicionadas, hasta principios del siglo XX, por la falta de comunicaciones, ya que el relieve del valle cerraba a éste, permitiendo relaciones menos difíciles con Francia que con el resto de España.

El medio físico ha condicionado también las relaciones entre ambas vertientes pirenaicas, de manera que el eje de comunicación comercial ha sido el cauce del río Cinca. La importancia de esta vía de comunicación fue tal que en 1.349, Pedro IV concedió a los vecinos del valle la facultad de cobrar un impuesto de paso o "pontaje" a cambio de mantener los puentes construidos en buen estado.

Panorámica del Valle de BielsaLos accesos por carretera son muy recientes. El tramo de carretera desde Lafortunada hasta Bielsa fue construido durante los años 1.919-20 por la Sociedad Hidroeléctrica Ibérica, por lo que era de propiedad particular. A partir de 1.960 esta carretera deja de ser privada y en 1.968 se amplía su trazado hasta el Parador Nacional de Monte Perdido, cuando se inauguran sus instalaciones. Tras el acuerdo de construcción del túnel internacional Bielsa-Aragnouet, el Estado español construyó la carretera que aseguraba su uso. Este túnel, inaugurado en 1.976, asciende desde 1.664 m. en la parte española, a 1.827 en vertiente francesa, con una longitud de 3.070 m.

Las actividades económicas del valle de Bielsa aparecen muy condicionadas por los factores climáticos y geográficos, siendo los determinantes de la relativa autarquía económica padecida hasta los tiempos recientes.

El relieve y el clima de montaña inciden en la producción agropecuaria, al dar escasos rendimientos y limitar los productos, por lo que el valle ha sido un centro importador de productos de ambas vertientes de los Pirineos.

En la actualidad Bielsa ha pasado de ser una comunidad eminentemente agropastoril a otra sustentada en el turismo, en el comercio y los servicios, en la que las labores de antaño son ahora complementarias. Si bien la producción agrícola se haya orientada al autoconsumo, la vocación ganadera de Bielsa (a pesar de la disminución de la cabaña ganadera) sigue siendo patente, y se pone de manifiesto en la gran superficie que ocupan las praderas y los pastizales, que suponen la quinta parte del término municipal, al haberse incrementado las primeras a costa de las tierras de cultivo, mientras que los pastizales siguen siendo de propiedad municipal.

La mejor forma de conocer el municipio de Bielsa es recorrer sus valles, lugares llenos de encanto y belleza, perfectos para disfrutar de la naturaleza y la tranquilidad que nos ofrecen estas montañas. En los valles de Bielsa hay unos cuantos ibones o lagos de montaña que merecen la pena ser visitados, tanto por su encanto como por la belleza de los lugares donde se encuentran. Cualquiera de ellos merece una excursión.

Itinerario al Ibón de Tringoniero

Tras dejar Bielsa, nos adentramos en el valle del mismo nombre y seguimos junto al Río Barrosa la carretera hacia Francia. Algo más arriba de Parzán encontraremos los edificios que en otro tiempo albergaron la aduana y ahora nos ofrecen un cómodo lugar de aparcamiento. Un sencillo puente nos ayudará a cruzar al otro lado del río, dejándonos sobre la senda de Trigoniero (1290 m.), que asciende entre un bosque de pino y boj, para asomarse algo más arriba al valle, orientado hacia el Este, por donde saltan las aguas del Barranco de Trigoniero. Durante el recorrido iremos encontrando varias cascadas. La senda deja a nuestros pies la panorámica del barranco y continúa hacia la Plana de Trigoniero y el refugio del mismo nombre, a 2.000 m de altitud. Para llegar a la Plana y su refugio hemos de cruzar el cauce y seguir la senda que, hacia la izquierda, busca de nuevo las aguas que le han dado compañía durante todo el recorrido. El río, que discurre sesteando en zig-zag por los prados de la Plana de Trigoniero, se convierte en cascada para salvar el desnivel hasta el Río Barrosa.

Para subir al ibón, hemos de ascender 450 metros (las aguas del barranco de L´Ibonet se unen a las del Trigoneiro en la misma Plana). Nos situamos en la Plana, frente a la cascada y ascendemos hacia el pico (Ordiceto) situado a nuestra derecha. El curso de un barranco nos puede servir de referencia. Bastante arriba, una senda horizontal discurre en balcón hasta la cascada que forman al fondo la aguas que bajan del ibón. Atravesamos la cascada y remontamos la ladera de enfrente para girar a la derecha en busca del ibón.

Por fín, a 2.400 m. de altitud aparece, solitario, el ibón y al fondo, el Macizo de Monte Perdido. Si andamos unos metros mas llegaremos a las laguetes de Tringoneiro, ibones de reducidas dimensiones que se encuentran a pocos metros del anterior.

Itinerario por el valle de Pineta

Antes de llegar al Parador de Bielsa encontramos, tras cruzar el río Cinca, una pista forestal que nos llevará al fondo del Circo de Pineta. Tomamos la senda hacia el oeste, con lo que atravesaremos el Felqueral, dejaremos cascadas hacia el sur y ascenderemos por pedrera y roca (el desnivel es de unos 1.000 metros) hasta llegar a la terraza superior y el Balcón de Pineta. Desde aquí, la panorámica del valle es única.

Continuamos el camino en dirección oeste para llegar al lago de Marboré, que rodearemos por el este para alcanzar el refugio de la brecha de Tucarroya y ascender al pico de Pineta, a 2.863 m.

Si dejamos el lago a la derecha, cruzamos en dirección oeste hacia la base rocosa, dominada por el glaciar de Monte Perdido. De las tres chimeneas que se presentan elegiremos la central o la de la derecha en función de la nieve. La pendiente es bastante fuerte al principio pero se suaviza a medida que nos acercamos al Collado del Cilindro, a unos 3.100 m.

Desde el lago de Marmoré y hacia el noroeste se accede al Collado de Astazú para observar el circo de Gavarnie y la vertiente norte de las Paredes del Circo.

Fiestas

Fiestas

Carnaval de Bielsa: en febrero
Fiesta Mayor de Bielsa: el 15 de Agosto.
Romería de la Virgen de Pineta: a mediados de Agosto en Espierba.

Quema del CornelioLos carnavales de Bielsa son unos de los más populares de la comunidad Aragonesa. Para celebrar el cambio estacional, durante tres días, los habitantes de Bielsa se disfrazan de diversos personajes: las Trangas son jóvenes con faldas y camisas de colores que cubren sus espaldas con pieles de cabra, simbolizando la fertilidad; las madamas son jóvenes solteras que, vestidas de blanco y con cintas de colores, simbolizan la pureza; otros personajes de este peculiar carnaval son el amontato, el caballet, el cornelio y las garretas. Trangas y Madamas son protagonistas de La Ronda, acto principal del Carnaval: en torno a las cinco de la tarde, se juntan en la plaza del pueblo los Trangas y,acompañados de una charanga, recorren el pueblo deteniéndose en cada una de las casas donde les espera una Madama; del brazo Trangas y Madamas, se volverá a la plaza, donde dará comienzo el baile y donde todos los asistentes son obsequiados con un vaso de Poncho y Torta.

El Carnaval termina con la quema de Cornelio, el chivo expiatorio de todas las culpas y el causante de todas las desgracias, que llevará ya tres días colgado de la ventana de las fachada del Ayuntamiento.
Con el nombre de "Peropalo", "Marquitos" y otros similares, esta figura que en según qué localidades adquiere una componente histórica, marca el final de las fiestas del inicio de la Primavera.

Gastronomía

Gastronomía

La cocina del valle de Bielsa, encierra un amplio abanico de sencillos platos, elaborados con productos de la tierra y con técnicas y modos que se pierden en la noche de los tiempos.

Bielsa destaca fundamentalmente en las sopas y los postres. Son típicos el ajoarriero, las chiretas, las sopas de pan con ajo, el bacalao ainsetano, las truchas, el ternasco montañés, el cordero a la pastora, la pierna de cordero mechada, la gallina en pepitoria, el conejo en salsa de chocolate, el frechinache o la sopa belsetana. Entre los postres hay que destacar los crespillos, el millazo y las pasteras de Bielsa.

Alojamientos y Restaurantes

Hoteles y apartamentos

  • Parador Nacional Monte Perdido. Tlf.: 974 50 10 11
  • Hotel Bielsa. Ctra. Francia s/n. E-22350. Bielsa. Huesca. Tel: 974 50 10 08, Fax: 974 50 11 13
  • Hotel Valle de Pineta. Tlf.: 974 50 10 10
  • Hostal Los Valles. Tlf.: 974 50 11 05
  • Hostal Marboré. Tlf.: 974 50 11 11
  • Hostal Pirineos. Tlf.: 974 50 10 15
  • Hostal Pañart. Tlf.: 974 50 11 16
  • Hostal Vidaller. Tlf.: 974 50 10 04
  • Apartamentos Mazcaray. Tlf.: 974 50 10 02

Turismo Rural

  • Enrique Casasnovas. Tlf.: 974 50 11 64
  • Antonio Escalona Noguero. Tlf.: 974 50 10 01
  • Ana Ferrer Saludas. Tlf.: 974 50 10 26
  • Dolores Franco Mur. Tlf.: 974 50 10 94
  • Nicolás Noguero. Tlf.: 974 50 10 06
  • Casas de Zapatierno (Espierba) . Tlf.: 974 50 11 86
  • Pedro Lerín Piniés. Tlf.: 974 34 11 85

Refugios

  • Refugio Ronatiza Pineta. Tlf.: 974 50 12 03

Campings y zonas de acampada

  • Camping Pineta (2ª Cat). Tlf.: 974 50 11 89
  • Canguro (A. en Casa Rural). Tlf.: 974 50 10 41
  • Zona Acampada Controlada. Tlf.: 974 50 10 00

Restaurantes

  • Rest. Hotel Bielsa. Tlf.: 974 50 10 08
  • Rest. Hotel Valle de Pineta. Tlf.: 974 50 10 10
  • Rest. Hostal Pañart. Tlf.: 974 50 10 82
  • Rest. La Terrazeta. Tlf.: 974 50 11 58
  • Rest. Los Valles. Tlf.: 974 50 11 05
  • Rest. Paco. Tlf.: 974 50 10 09
  • Rest. Parador Nacional Monte Perdido. Tlf.: 974 50 10 11
  • Rest. Pineta. Tlf.: 974 50 10 06
  • Rest. Camping Pineta (Espierba). Tlf.: 974 50 11 84
  • Rest. La Fuen (Parzán). Tlf.: 974 50 10 47
  • Bar Casacas. Tlf.: 974 50 12 37
  • Bar El Chinchecle. Tlf.: 974 50 11 82
  • Bar Cafetería Marboré. Tlf.: 974 50 11 11
  • Bar Méliz. Tlf.: 974 50 10 16
  • Bar Restaurante Pineta. Tlf.: 974 50 10 06
  • Bar Reyna's. Tlf.: 974 50 10 28
  • Bar Restaurante Pañart. Tlf.: 974 50 10 82
  • Cafetería Los Valles. Tlf.: 974 50 11 05
  • Cafetería Hnos. Vidallé (Parzán). Tlf.: 974 50 10 83

Direcciones de Interés

Direcciones de Interés

  • Ayuntamiento:
    Pl. Mayor. Tlf.: 974 50 10 00
  • Museo Etnográfico de Bielsa:
    Plaza Mayor de Bielsa, ocupando tres plantas en la casa consistorial de la villa. Tlf.: 974 50 10 00
  • Oficina de Turismo:
    Tlf.: 974 50 11 27
  • http://www.bielsa.com